1.- Estamos próximos a la finalización del año e inmediatos a los vaticinios mayas, que historiadores, sociólogos, filósofos y analistas califican no como una fecha de destrucción sino como el inicio y la afirmación de grandes trasformaciones y cambios que se cumplirán en el hábitat y modus vivendi de nuestro planeta. Y que, ciertamente, es válido aceptar y considerar, si enfocamos de manera objetiva el panorama internacional y las múltiples situaciones que bullen y se experimentan en distintos lugares del mundo.
Por eso no es aventurado afirmar que en lo político, económico y social hay signos y situaciones que insinúan y proyectan nuevos hechos, así como ajustes, innovaciones y reacomodamientos internacionales, porque las naciones más pobladas y con mayor capacidad de liderazgo y conducción, también pasan por momentos delicados, complejos y preocupantes.
Y, es tanto lo que está en juego, que cualquier elemento perturbador puede ocasionar una tensión de características internacionales, como las que mantuvieron en vilo la atención mundial en los lanzamientos de misiles en el Medio Oriente. Otra prueba, y de espectro diferente, pero igualmente de múltiple connotación e importancia, fue el pronunciamiento de la Corte Internacional de Justicia de la Haya y por sus implicaciones en cuanto a la soberanía territorial, el cuidado de la biodiversidad y el control al tráfico de productos con reservas y vigilancia.
2.- Los desarrollos y desenvolvimientos en proceso y cuyos resultados y efectos traerán modificaciones y variables en muchos campos suceden tan rápidamente que un simple paneo ilustrativo sobre las tecnologías de punta y los adelantos científicos, en las comunicaciones, el trasporte y la preparación y elaboración de adecuaciones y dotaciones en diversas actividades y campos, obliga necesariamente a reflexionar sobre los efectos, que pueden propiciar esos logros, tanto en el pro como en el contra y ante las variables en que se hallan muchas naciones.
Sí, nos hallamos ante alternativas de diverso calado y en momentos en los que lo financiero y presupuestal amenazan la tranquilidad y el manejo de la economía global, mientras la sociedad de muchos estados no encuentran las formulas políticas, que puedan remediar los desequilibrios y los temores que se plantean en plazas públicas, ante el incremento del desempleo y los temores sobre el futuro. Una perspectiva de esta naturaleza y magnitud encierra incertidumbres, porque todavía – no obstante las protestas y las formulaciones presentadas ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU)- la noción de compromiso terráqueo se mide, pero solo con el cartabón, deducciones y autorizaciones o vetos de los grandes en el poder, sin que el resto de coparticipes planetarios puedan tener efectiva presencia y participación en la búsqueda de una mayor equidad y representatividad.
3.- La irrupción de nuevas energías y tecnologías, más el aprovechamiento canalizado de recursos naturales hacia alternativas, que poco a poco demuestran las espectaculares trasformaciones en la docencia y la aplicación científica, igualmente ubican los diferenciales que existen en la mayoría de estados y con ellos entre millones de pobladores.
Eso se capta en muchas partes del planeta. Pero de manera especial, directa y permanente en las áreas, zonas o regiones fronterizas, porque es en ellas es donde mejor se atestigua la vigencia o no de auténticas y ejemplarizantes políticas de Estado.
Infortunadamente, los gobiernos y centros nacionales no logran impulsar un desarrollo integral, en razón a múltiples factores que se patentan clara y evidentemente en la no adecuada y equitativa representatividad, que se refleja después en la toma de decisiones y en el reparto de prioridades presupuestales. Y, por eso, Las gigantes diferencias.
Dígalo, si no, la realidad fronteriza colombo-venezolana, no obstante el insistente y constante reclamo, más el clamor de la gentes. Y, el reto del futuro.
JOSÉ NEIRA REY
Contraluz.CO Sólo Periodismo