CÚCUTA.- Jorge Enrique Martínez, ese miércoles, madrugó más de lo acostumbrado. Le echó una mentira a la barriga, se lavó la cara, se ajustó los zapatos y se llevó a Doki, su perro, por temor a que lo envenenen. No tenía para el trasporte y caminó desde el barrio 7 …
Leer Más
Contraluz.CO Sólo Periodismo