CÚCUTA.- La Personería de Cúcuta les pidió a la Contraloría General de la República y a la Procuraduría General de la Nación ‘ponerles coto’ a las actuaciones de la concesionaria San Simón en Cúcuta. La queja tiene que ver con la ejecución, a medias, de tres grandes obras en la ciudad: la prolongación de la avenida 0, la ampliación de la avenida Demetrio Mendoza y la construcción del anillo vial occidental.
El personero Juan Carlos Bautista dijo que las excusas de la firma encargada de los trabajos le provocan risa y no son creíbles. “Bajo el escudo del desequilibrio económico tratan de usurpar recursos públicos para ejecutar obras que en últimas no concluyen en nada”.
Tras el seguimiento a los trabajos, el ministerio público no les ve conclusión técnica y financiera viable y real. “Será el tiempo el que dé el veredicto acerca de si son buenas o no las obras de San Simón” en la capital de Norte de Santander.
A la administración municipal le corresponde asumir la responsabilidad e iniciar gestiones ante el Gobierno, el Ministerio de Trasporte y la Agencia Nacional de Concesiones para que volteen a mirar a esta empresa, que el ministro Germán Cardona Gutiérrez catalogó en días pasados “como una concesión enferma”.
Bautista estimó inconcebible escuchar de nuevo la argumentación de la firma para dejar las obras inconclusas.
1.- La avenida 0. Lleva años en construcción y no va a entrar en funcionamiento, porque técnicamente no es una vía viable. Solo la transitan los desobedientes, los que retiran los obstáculos puestos en la entrada, los que no quieren llegar hasta San Mateo.
2.- Avenida Demetrio Mendoza. Se encuentra en abandono sin importar la crisis casi que humanitaria que se vive en el barrio San Martín por la inestabilidad que generó en el talud.
3.- Anillo vial occidental. Hay situaciones que van a dejar a medio camino esta obra. Lo que más llama la atención es el puente que es necesario construir para que sea transitable la vía.
San Simón, otra vez, sacó de la manga de la camisa la carta escondida para incumplir. De nuevo habla de desequilibrio económico en los trabajos. En el 2010, el Concejo le hizo un debate por no responder por las obras contempladas en el convenio. Ahora, vuelve a jugar con la figura que no convenció dos años atrás.
El puente del anillo vial podría costar $12.000 millones y la concesionaria argumenta que es costoso por lo que desequilibra económicamente al contrato. “Estas situaciones no son de recibo y son risibles por parte de la Personería”, dijo Juan Carlos Bautista.
En el criterio de la Personería, la firma no cumple con los requisitos que la Ley 80 y abundante jurisprudencia del Consejo de Estado han establecido para que se configure el desequilibrio económico. Dentro de esas causales está una que no existe en ninguna obra de San Simón, que sea imprevisible para el que contratista la ejecute.
El puente, nuevo punto de partida de las alegaciones, es previsible que debe construirse. En cumplimiento de las funciones de defensa de los intereses de la sociedad y porque el contrato se firmó entre la nación y una sociedad, la Personería les pidió a la Contraloría, ante la que ha elevado varias denuncias y quejas, y la Procuraduría, para que continúen con los procesos disciplinarios y fiscales que sean necesarios para “ponerle coto a esta concesión”.
Acerca de la Demetrio Mendoza, el personero Juan Carlos Bautista dijo que evidencia “la falta de respeto para con la ciudad”. San Simón argumenta el cumplimiento de las tutelas presentadas por habitantes del sector. El juez ordenó la suspensión de la obra, y estableció que era necesario que la concesión iniciara las acciones tendientes a mitigar el riego generado. En última instancia, se habló de reubicación de las familias afectadas.
La empresa, hábilmente, manifestó que iniciará las obras cuando las familias sean reubicadas en lugar seguro. Con esta respuesta, desconoce que la interventoría le ordenó que comience los trabajos en los tramos donde no hay problema, porque no fueron nombrados en la sentencia de la tutela.
“San Simón ha hecho caso omiso y vemos una obra abandonada, la vegetación ha crecido y la entrada a la ciudad ha sido intervenida con simples obras de pequeño impacto, como son los reductores de velocidad que de nada reflejan los recursos que diariamente se recaudan en las casetas”, sentenció el personero Juan Carlos Bautista.
RAFAEL ANTONIO PABÓN
Contraluz.CO Sólo Periodismo


