1.- Que la frontera binacional colombo-venezolana experimenta un complejo y difícil momento en lo social, económico y político es inocultable. Y lo que se vive por sus pobladores amerita una pronta atención, porque los indicadores en desempleo e inseguridad sacuden la estructura operativa de la región y generan preocupación y tensiones de múltiple proyección, tanto en lo público, como en lo privado, de estas áreas de colindancia y vecindad.
Anotamos lo anterior, porque el cierre de la frontera y el exagerado centralismo de los gobiernos nacionales dejan al garete y “sálvese el que pueda“ a cientos de miles de personas, a los que se deben agregar los indocumentados migrantes que han salido de Venezuela y hallado refugio en la zona de Colombia, pero sin que todavía haya un plan, programa o gestión de trascendencia que se ocupe de soluciones y perspectivas a la grave situación que a todos conmueve, pero que requiere una más ágil, pronta y cabal respuesta a la maraña de problemas que se han entrecruzado ante la ausencia de soluciones y el crecimiento de pedidos y demandas desde todos los sectores.
2.- El anuncio y aprobación, en primer debate, del Proyecto de Ley “por medio del cual se crea el régimen de Zona Económica y Social Especial (ZESE ) para el Área Metropolitana de Cúcuta ha causado especial atención y el volcamiento hacia el análisis y la evaluación de las posibilidades, porque lo indispensable y urgente tiene que tener mucho fundamento con las opciones que en desarrollo y generación de empleo se determinen y aprueben por el Gobierno y el Congreso de la República, así como en las implicaciones que pueda adoptar Venezuela para conjugar acciones compartidas y auténticos pasos integracionistas, como se ha pregonado desde 1821, ameritan la máxima atención, porque es proyectar el futuro.
3.- Porque la temática fronteriza es de gran prioridad y hay ideas e iniciativas que no pueden olvidarse o relegarse. La creación del Centro del pensamiento y desarrollo fronterizo, a nivel universitario y para dar paso y origen a la innovación, modernización, tecnificación y aprovechamiento de ventajas geográficas y comparativas suscita el apoyo, por las opciones hacia el progreso y desarrollo de nuevas iniciativas, que bien podrían establecerse en estas áreas de contacto y ansiosas de una trasformación y cambo. Lo anterior, sumado a la conveniencia de llegar a entendimientos financieros y bancarios con el Banco Interamericano de Desarrollo y otros agentes crediticios, que deben ser bases y sustentos que alimenten la esencia de lo que se promueve y discute.
Porque se efectúan contactos y periódicas reuniones, ojalá, que en toda mesa que se celebre predominen la esencia de la unión y el trabajo compartido y en equipo para vencer al exagerado individualismo, así como a la apatía y la indiferencia para atender y examinar iniciativas y proyectos que pueden cambiar y mejorar en grado sumo el sinnúmero de oportunidades y negocios productivos, generadores de empleo que pueden surgir. Sí, de enfoques de esta naturaleza, depende el futuro regional y fronterizo.
JOSE NEIRA REY
Contraluz.CO Sólo Periodismo