Inicio / Articulistas / NOTAS AL MARGEN. El proceso de cambio, trasformación, compenetración, unión y universalización compartidos
Los programas formativos y educativos requieren tener un fondo y una conciencia más comprensivos. / Foto: PUCP

NOTAS AL MARGEN. El proceso de cambio, trasformación, compenetración, unión y universalización compartidos

1.- Son tantos los cambios y las trasformaciones generados en el desarrollo de la humanidad, y tantas las variables que acontecen  y  de manera manifiesta, cubriendo y resaltando su presencia, en las actividades que definen y caracterizan el desenvolvimiento de la humanidad y la ubicación de nuestro planeta, en el concierto de las presencias y hechos normales y universales que, paulatina y diariamente, ese proceso acumula sucesos y acontecimientos que de alguna manera y sin que muchas veces sean fácilmente advertibles, porque las implicaciones solo se presentan con el correr del tiempo  y la ocurrencia de impactos sobresalientes, hacen que  la presunta normalidad solo surja manifiesta y clara cuando la generalidad y la suma de factores exponen la realidad  y las razones o motivos que se producen  y son  demostrables.

Pues bien, esa conducta de la actuación y  de los hechos – casi imperceptible – y que  se acumulan de manera constante, y comienza a observarse cuando el tal proceso de trasformación que no puede ocultarse, irrumpe significativamente ante el avance de el tiempo. Y, eso, a su vez, genera una nueva visión y referencia, porque hay modificaciones y acumulación de consecuencias que necesariamente se tienen que tener en cuenta en el desenvolvimiento de la sociedad y como producto o consecuencia de los factores que se agregan e integran en aplicaciones y acciones que toman cuerpo y asumen una representatividad formal y de presencia incuestionable con el trascurrir de esas vivencias.

Una de las mayores y mejores demostraciones en lo estrictamente humano es el desempeño o prueba que asume cada ser en el desenvolvimiento de la vivencia o tarea, y al hacer tránsito diariamente con el avance y el desarrollo, tanto en el tiempo como en las obligaciones  o gestiones que emprende, proyecta o mantiene como reto. Y son esos cambios o trasformaciones, tan claros, manifiestos  y evidentes, que el tránsito de la infancia o niñez a la juventud o pubertad, para luego llegar a la madurez o senectud, constituyen la mejor y mayor prueba de recaudo para patentar que vivimos en un  indetenible proceso de cambio y trasformación, que cuando nos proponemos examinarlo – o al menos captar y deducir  un  esbozo, partícula o detalle – este no se esconde, porque al examinar y procesar las causas y las razones que lo motivan  nos proyectan hasta el logro de lo que es y sintetiza el proceso de formación como con grandes rasgos, lo demostramos, ante el análisis y la constatación de operaciones, giros  y experiencias que se acumulan v contemplan ante la irrupción de las horas, días, meses, años, décadas y centurias para reflejar y palpar de manera objetiva y  nítida que, ciertamente, – humanos y seres vivientes – somos la demostración de esos giros, modificaciones y  variables que se forjan ante las  tipificaciones que se producen y modifican la actuación y la referencia humanas.

2.- Observando y siguiendo paso a paso lo que muestra el Mundial de Fútbol, que se celebra en Rusia y lo ubica como centro atractivo, son muchas las apreciaciones que pueden destacarse como prueba, al constatar que el seguimiento es de alto contenido y que el grado de penetración incrementa los avances y desarrollos, al punto de llegar a altos índices de aceptación y de reconocimiento en el concierto mundial, cuando hace 2000 años, el juego de bolas o pelotas inició la aparición. Y lo que era y como se jugaba modificó el ejercicio, hasta llegar al  grado de hoy, que semi paraliza y compromete a las mayorías que lo siguen, critican  y aplauden.

3.- Por esto y porque tenemos que dar un giro de mayor comprensión y análisis, no solo dentro de la temática de lo común y primario, sino ante las obligaciones que más nos comprometen en términos de humanidad, el proceso de trasformación que sucede y que amerita haya un nuevo pensar y unas más primarias conductas, así como consideraciones de mayor visión futurista y más altos compromisos con la evolución – en todos los órdenes y sentidos – porque los programas formativos y educativos requieren tener un fondo y conciencia más comprensivos del reto y obligaciones que se sintetizan en el diario vivir, en el cambio permanente y en la compenetración general cuyo destino es la universalización compartida.

JOSE NEIRA REY  

jnerirarey@hotmail.com

Sobre Rafael Antonio Pabón

Nací en Arboledas (Norte de Santander - Colombia), educado y formado como periodista en la Universidad de la Sabana (Bogotá), gustoso de leer crónicas y amante de escribir este género periodístico, docente en la Universidad de Pamplona (Colombia) y seguidor incansable del Cúcuta Deportivo.

Podría Interesarle

COMPROMISO CON LA NIÑEZ. Norte de Santander vuelve al escenario nacional

CÚCUTA. Detrás de cada niño que encuentra un espacio digno para jugar, cada estudiante que …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *