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Destaca la belleza del inmenso escenario natural turístico, un potencial que bien aprovechado y promovido podría ser sitio ecoturístico en Colombia.

CRÓNICA. Travesía a pozo azul

En Cúcuta, a las afueras de la ciudad, en el sur de las frondosas montañas, se encuentra un sitio majestuoso, enclavado en la vegetación. Pozo Azul, el segundo bosque seco tropical más importante del mundo, después de Brasil, es un paraíso para disfrutar del contacto directo con la naturaleza, aire limpio y puro.

La travesía al emblemático bosque turístico inicia al acceder por una óptima vía terciaria que conecta al anillo vial, un difícil terreno baldío desértico que se debe atravesar para llegar al corregimiento El Carmen de Tonchalá.

Adentrado y escondido en medio del paisaje montañoso, desolado en la rusticidad de las calles, sucumbido ante el tiempo y el abandono; sin duda, aparenta ser un pueblo fantasma lleno de misterio arraigado a una posible maldición. Al seguir por la calle adoquinada se ven el verde de los árboles, algunas vacas, gallinas, cabras a un costado de la carretera y el vigoroso olor a finca, acompañado del silencio de las montañas con un afable clima.

Después de dejar a un lado el corregimiento conectado a esta vía, se retoma un camino desfavorable que llega a la planta de tratamiento de agua. El trayecto continúa hasta la caseta azul, que funciona como estacionamiento para los turistas que pretenden adentrarse en el esplendoroso bosque. La excursión debe continuar a pie.

La travesía llega al bosque seco tropical. En la montaña, platanares, libélulas, arbustos y lajas. El viento que deambula sin dirección recibe a los amantes de la naturaleza. Avisos que guindan en algunos árboles señalizan: “Camino a Pozo Azul”.

En lo más recóndito de la naturaleza hay que escalar piedras, ascender por grandes raíces de los árboles y esquivar extraordinarias lajas en el bosque, obstáculos que no impiden llegar a la cascada de pozo azul. A mitad del recorrido el sonido del agua reconforta a los visitantes. Es la señal de que falta poco para sumergirse en las cristalinas aguas.

A la entrada, entre arbustos y rocas en la parte alta de la montaña que dan paso al paraíso, se puede apreciar la majestuosidad del lugar. Agua que cae de pozo a pozo, corrientes de aguas translúcidas, piedras exorbitantes por donde transita el agua y una cascada refrescante.

Visitar Pozo Azul es una experiencia que produce intensas emociones. La mayoría de los domingos, familias y amigos visitan el lugar. Destaca la belleza del inmenso escenario natural turístico, un potencial que bien aprovechado y promovido podría ser sitio ecoturístico en Colombia.

JESÚS LÁZARO

Estudiante de Comunicación Social

Universidad de Pamplona

Foto: Espercial para www.contraluzcucuta.co

 

Sobre Rafael Antonio Pabón

Nací en Arboledas (Norte de Santander - Colombia), educado y formado como periodista en la Universidad de la Sabana (Bogotá), gustoso de leer crónicas y amante de escribir este género periodístico, docente en la Universidad de Pamplona (Colombia) y seguidor incansable del Cúcuta Deportivo.

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