1.- Ante las publicaciones que vienen haciendo los medios de prensa, radio y televisión -tanto nacionales, como regionales y locales – sobre la renuncia de Luis Eladio Pérez como embajador de nuestro país en Venezuela y el nombramiento y postulación – todavía, sin el lleno formal del beneplácito –de Ricardo Lozano, actualmente Embajador de Colombia en Ecuador, vale preguntar. ¿No hay para el Presidente de la República, la Canciller y el resto del Gobierno una persona – hombre o mujer – que pueda ir hasta Caracas para presentar, sustentar y formalizar las soluciones que requiere esta región y la zona fronteriza colombo venezolana, como permanente viene reclamándolo? Pareciera, ciertamente, que todo se conjuga con el fútbol y con sobresalientes figuras como James Rodríguez, que dominan el panorama nacional e internacional.
La región y la frontera nuestra, conjuntamente, con su paralela están pendientes de incentivos, estímulos, mecanismos y auténticas y trasformadoras políticas de Estado para darle cabida práctica y funcional a dos expresiones que representan más de lo inicial e imaginad – para quien quiera hacer una aproximación sobre el tema –como son la descentralización administrativa y operativa, y la representatividad nominal y comprometedora.
2.-Sí, sin descentralización –sobre temáticas y actividades que nos incumben como región y frontera – y sin representatividad –consecuente y lógica – para asumir actitudes y conductas trasformadoras – como lo aspira toda región o frontera, con lo suyo por su realidad especial y sus perspectivas – esta área y zona de inmensas proyecciones pero sin los indispensables auxiliares – seguirá esperando todo lo que le corresponde desde El Catatumbo y los puentes internacionales hasta el proceso del mejoramiento infraestructural vial, aéreo y fluvial, junto al de servicios básicos, con el de ser generador de empleos, desarrollo y modernización comercial, apoyos a la industrialización, a la capacitación e investigación, en nuestros centros universitarios y docentes en general, para así trasformar el obrar colectivo hacia prospectos realistas e integrarles, dentro de una visión global y de ubicación geopolítica y estratégica, en lo integracionista, de lo social, económico e histórico de una mancomunada, que hasta el libertador Simón Bolívar, Francisco de Paula Santander y otros próceres, desde el Complejo de Villa del Rosario, recuerdan diariamente.
3.- Con respeto, pero sin vacilaciones o sin que ello se entienda como una intervención politiquera o de fanatismo o indebida participación o una crítica en fueros que son de la mayor referencia política, sí anhelamos que la región y la frontera, apuntale y conforme un Movimiento Binacional Fronterizo para cambiar los facilistas e inmediatistas halagos de lo transitorio y pasajero que domina el ambiente por unos empeños, que vayan al meollo de los problemas y apliquen las fórmulas y conceptos más directamente relacionados que casi a gritos y, en un llamado claro y general, se extiende por entre valles, montañas y ríos de esta frontera, que necesita la elemental comprensión de sus llamados y quejumbres, pero también la convocatoria de sus más versados y legítimos voceros y exponentes.
Y, que conste, No es demeritar un nombramiento, sino defender y proyectar una región, que se asfixia esperando el aire trasformador y benefactor de soluciones y medidas especiales y urgentes, para su real dimensionamiento.
JOSÉ NEIRA REY
Foto: venezuela.embajada.gov.co
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