1.- Definitivamente, la geología y la hidrología están fuertemente ligadas a las soluciones y perspectivas que en relación con el agua se insinúan sobre nuestra capital y zona metropolitana.
Ante la proximidad de momentos complejos y difíciles por la carencia del líquido vital, es importante que los gobiernos departamental y municipal, en pleno entendimiento con lo que queda de las Empresas Publicas Municipales y las organizaciones y entidades que prestan servicios con el agua, evaluaran estudios y establecieran planes y programas de acción inmediata sobre aquellas áreas que en el pasado se han señalado como centros de depósito o de tránsito hídrico, como para el caso lo constituye el área de Lomitas, en Villa del Rosario y en diferentes partes bajas de Cúcuta, donde perforaciones no muy profundas registran la facilitación del preciado y necesario auxiliar de la existencia.
2.- Como hay normas y regulaciones que para la exploración y explotación deben ser atendidas, hay que divulgarlas. Es apenas elemental que ahora se constituyan en referencia prioritaria y obligante. Es importante que una convocatoria de análisis y proyección, sobre esta materia, se adelante con apoyo y respaldo de asociaciones y organismos profesionales que actúan sobre estos campos y menesteres.
Y lo anotamos, porque hay temas que dejaron de tener interés o que simplemente se relegaron o dejaron a la ocasión, como si no tuvieran vivencias de singular impacto todo lo que alude o hace referencia y constituye atención sobre las aguas negras y los depósitos o piscinas de reciclaje, por otros llamadas lagunas de oxigenación, pero que se debatieron y ocuparon motivos públicos hace más de 20 años cuando se cumplieron, teniendo como referencia a las Empresas Publicas Municipales y a las entidades que por sus fines y objetivos se relacionan con el agua.
3.- Destacamos lo anterior, porque el agua es el punto crítico de apoyo y respaldo de cualquier prospecto o iniciativa comunitaria y la gestión infraestructural irrenunciable y básica, que ahora y por siempre tendrán Cúcuta y la frontera para el real despegue y proyección. Y, más cuando se alude al desarrollo industrial y tecnológico, y al crecimiento poblacional y de las demandas urbanas y rurales.
Descuidar, relegar o no otorgarle atención al agua es no entender, ni captar el inmenso compromiso que su presencia conlleva y la importancia y la prioridad del manejo, cuidado y proyección. ¿Por qué? Porque sin agua no hay futuro, ni perspectivas de vida.
Por eso, la tarea en pro del agua es de todos, sin excusas, ni aplazamientos. Y en el compromiso están inmersos y obligados los municipios de Colombia y Venezuela que dan vigencia a la mancomunidad de intereses fronterizos.
JOSÉ NEIRA REY
Notas al margen
Foto: MARCO SÚA
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