CÚCUTA.- Solo cuatro, de los 49 choferes multados por conducir borrachos, se han acercado a solucionar el problema ante las autoridades de Tránsito. Los cucuteños no quieren pagar las sanciones económicas ni hacerse responsables de los actos cometidos bajo los efectos del alcohol.
La Secretaría de Tránsito y la Policía mantuvieron los operativos de control, entre jueves y domingo, en la ciudad, con el fin de disminuir el alto índice de accidentalidad e imponer comparendos por manejar en estado de embriaguez.
Las autoridades de Tránsito aplican la ley. El cumplimiento de la norma por alcoholemia es estricto y les hacen seguimiento a los que no quieren pagar la multa cuando violan la norma del consumo de licor.
Un caso particular ronda en las oficinas de Tránsito del municipio y sirve de ejemplo para la ciudadanía. Una mujer fue sorprendida consumiendo licor, al momento del retiro la hija se presentó en el despacho y comentó que la mamá sacó el automóvil sin permiso.
Pidió que multaran y sancionaran a la mamá y exigió la devolución inmediata del carro para evitar el pago de la multa y dilatar el proceso.
“Infortunadamente, los cucuteños se buscan todos los enredos y los gestores con el interés de que les entreguen la licencia. Que se les baje o exonere la sanción por licor y solicitan los vehículos sin cumplir el pago de la sanción en Cúcuta”, dijo el secretario de tránsito Javier Ardila.
En la ciudad se mantendrán los operativos, a partir de las 11:00 de la noche, para inmovilizar motocicletas y vehículos que violen el horario de circulación. La multa es de $ 900.000 y la suspensión de la licencia será por 3, 5 o 10 años.
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