CÚCUTA.- La Diócesis de Cúcuta, en atención al compromiso cristiano de encontrarse con el necesitado, mediante diversas iniciativas ha ejercido la caridad de Cristo. Acompaña espiritual y materialmente a los vulnerables, sea en situación de pobreza; a los que sufren las consecuencias del fenómeno migratorio; a las víctimas del conflicto, y a los que soportan carencias por la pandemia.
Durante esta semana, ha ayudado a cientos de damnificados por la ola invernal. El 18 y 19 de noviembre, la Iglesia Católica acudió a los conjuntos residenciales Los Arrayanes y Rincón del Rodeo, y al barrio 23 de Enero, donde el invierno ocasionó múltiples desastres.
La Iglesia Particular de Cúcuta, por medio del Banco Diocesano de Alimentos (BDA) y la Casa de Paso ‘Divina Providencia’, ha brindado 1600 almuerzos; 1000 refrigerios; 30 colchonetas; cobijas y pañales, para beneficiar a 180 familias. El Banco adelanta el censo de damnificados para llegar a las comunidades en los próximos días y apoyar a los afectados.
En Norte de Santander, las autoridades civiles, las organizaciones públicas y privadas, y la Iglesia Católica se han unido para ejecutar acciones que mitiguen las necesidades quienes perdieron las pertenencias.
Invitó a la ciudadanía a donar alimentos no perecederos, útiles de aseo, colchonetas y ropa en buen estado.
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