{"id":36038,"date":"2020-07-23T17:08:20","date_gmt":"2020-07-23T22:08:20","guid":{"rendered":"http:\/\/contraluzcucuta.co\/?p=36038"},"modified":"2020-07-23T17:08:20","modified_gmt":"2020-07-23T22:08:20","slug":"crisis-en-venezuela-que-tiene-que-hacer-la-oposicion-para-avanzar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/?p=36038","title":{"rendered":"CRISIS EN VENEZUELA. \u00bfQu\u00e9 tiene que hacer la oposici\u00f3n para avanzar?"},"content":{"rendered":"<ul>\n<li style=\"list-style-type: none;\">\n<ul>\n<li style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #ff9900;\"><em>El s\u00f3lido reconocimiento internacional de la presidencia de Juan Guaid\u00f3 no cambia el hecho de que Nicol\u00e1s Maduro controla el territorio, las instituciones p\u00fablicas, las fuerzas de seguridad y los recursos. Por eso, la oposici\u00f3n debe hacer un esfuerzo realista para reformular el conflicto.<\/em><\/span><\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p>En 1986, Ricardo Lagos y otros l\u00edderes de la oposici\u00f3n socialista al r\u00e9gimen del general Augusto Pinochet en Chile visitaron a Felipe Gonz\u00e1lez, presidente del Gobierno de Espa\u00f1a. El fin era discutir detalladamente sus planes para derrocar a la dictadura. Gonz\u00e1lez les dijo que la oposici\u00f3n no podr\u00eda lograr un cambio en Chile sin antes reconocer que estaban atrapados en el fondo de un pozo. \u201cPrimero conc\u00e9ntrense en salir del pozo, y luego intenten ampliar su influencia, paso a paso\u201d, aconsej\u00f3 Gonz\u00e1lez a Lagos.<\/p>\n<p>Lagos y la Concertaci\u00f3n \u2014una coalici\u00f3n de partidos de centro, izquierda y centroizquierda\u2014 lograron su objetivo a trav\u00e9s de la construcci\u00f3n de un amplio movimiento que gan\u00f3 un plebiscito ordenado por el propio Pinochet, celebrado en octubre de 1988 y que habr\u00eda mantenido al general en el poder hasta al menos 1997. El No consigui\u00f3 la mayor\u00eda en la votaci\u00f3n, un resultado que las Fuerzas Armadas de Chile aceptaron a pesar de la oposici\u00f3n de Pinochet.<\/p>\n<p>El consejo de Gonz\u00e1lez se debe aplicar a la Venezuela de hoy. La oposici\u00f3n democr\u00e1tica al r\u00e9gimen autoritario de Nicol\u00e1s Maduro necesita basar su estrategia y t\u00e1ctica en una comprensi\u00f3n l\u00facida de las realidades concretas, libre de autoenga\u00f1os. No ayuda a la oposici\u00f3n subestimar el compromiso de quienes militan en el chavismo con su propia visi\u00f3n de Venezuela, ni ignorar el apoyo que ese movimiento obtuvo de un sector de los venezolanos y el respaldo residual que todav\u00eda le da.<\/p>\n<p>Tampoco ayuda a la oposici\u00f3n sobrestimar el nivel de apoyo nacional sostenido que ha podido conseguir, ni exagerar la importancia del considerable apoyo internacional que ha reunido. El constructo de que Venezuela tiene dos gobiernos \u2014 uno ileg\u00edtimo liderado por Maduro y otro presidido por Juan Guaid\u00f3, con un s\u00f3lido reconocimiento internacional \u2014 no cambia los hechos: las autoridades de Maduro controlan el territorio de Venezuela, las instituciones p\u00fablicas, las fuerzas de seguridad, la vasta mayor\u00eda de los recursos y la capacidad del pa\u00eds para dise\u00f1ar e implementar pol\u00edticas nacionales.<\/p>\n<p>Un gobierno altamente autocr\u00e1tico no puede ser derrocado solo porque es ampliamente reconocido como ileg\u00edtimo, ni siquiera por ser muy impopular, sino solo cuando hay apoyo nacional para una fuerza alternativa cre\u00edble, capaz de ganarse el respaldo de las Fuerzas Armadas y de gran parte del sector empresarial, de la sociedad civil y de la opini\u00f3n p\u00fablica, y demostrar la capacidad gerencial y t\u00e9cnica para dirigir el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Los sectores fragmentados de la oposici\u00f3n deben enfatizar lo que los une, no lo que los divide, y subordinar las ambiciones individuales a los objetivos colectivos. La oposici\u00f3n debe articular una visi\u00f3n llamativa y unificadora que le ofrezca esperanza a la mayor\u00eda de los venezolanos, as\u00ed como m\u00e9todos de participaci\u00f3n y beneficios pr\u00e1cticos, no solo proclamar su oposici\u00f3n a los usurpadores y sus errores, por grandes que estos sean.<\/p>\n<p>Construir una alternativa atractiva que movilice al pueblo venezolano ser\u00eda extremadamente dif\u00edcil, si no imposible, desde el exilio. Requerir\u00e1 estar presente, enfrentar de cerca las realidades desagradables y convocar de manera continua el apoyo de los simpatizantes en todo el pa\u00eds.<\/p>\n<p>La mejor manera de lograrlo es participando activamente en los asuntos p\u00fablicos y la pol\u00edtica, y emprendiendo actividades de ayuda y reconstrucci\u00f3n, aun si eso significa cooperar con el gobierno. El acuerdo del mes pasado entre la Asamblea Nacional, presidida por la oposici\u00f3n, el Ministerio de Salud oficialista y la Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud fue un buen comienzo. Se deben buscar m\u00e1s colaboraciones de este tipo.<\/p>\n<p>Participar en elecciones injustas dise\u00f1adas por el r\u00e9gimen de Maduro para asegurar su victoria ser\u00e1 extremadamente frustrante, pero de cualquier modo debe intentarse para fortalecer la visibilidad y la capacidad organizativa de la oposici\u00f3n en toda Venezuela, adem\u00e1s de consolidar la unidad y experiencia pr\u00e1ctica. Estas actividades podr\u00e1n dar frutos m\u00e1s adelante, aunque la oposici\u00f3n democr\u00e1tica no triunfe en los comicios parlamentarios programados para diciembre.<\/p>\n<p>La oposici\u00f3n democr\u00e1tica debe aceptar que no llegar\u00e1n milagros desde el exterior. Lo que a menudo se designa como la \u201ccomunidad internacional\u201d en realidad son pa\u00edses individuales que, especialmente ahora, tienen problemas propios en los que se est\u00e1n enfocando y no se puede confiar en que vayan a asumir grandes riesgos o costos ni que vayan a invertir mucha energ\u00eda para resolver las dificultades internas de otro pa\u00eds. Los poderes externos pueden ser relevantes, pero solo si apoyan una estrategia determinada a nivel nacional y solo en la medida en que puedan hacerlo sin contradecir sus propios intereses o enfrentar costos significativos.<\/p>\n<p>La oposici\u00f3n ha afectado su credibilidad al aparecer como que dependen de la intervenci\u00f3n extranjera. Los dem\u00f3cratas venezolanos deber\u00edan estar en la vanguardia de quienes rechazan las opciones militares internacionales en vez de tratar de inducir una intervenci\u00f3n de Estados Unidos que seguramente no ocurrir\u00e1.<\/p>\n<p>La oposici\u00f3n tambi\u00e9n deber\u00eda considerar presionar, por el bien del pa\u00eds y sus ciudadanos, para que se levanten algunas de las sanciones impuestas a Venezuela en lugar de presionar para que se endurezcan esas medidas con la esperanza de que ocasionen la ca\u00edda del gobierno. Algunas de las sanciones m\u00e1s amplias en vigor, al igual que algunas de las medidas secundarias, tienen costos humanitarios innegablemente altos, y cuanto m\u00e1s duras sean las circunstancias econ\u00f3micas del pa\u00eds, menos energ\u00eda y esp\u00edritu habr\u00e1 para la movilizaci\u00f3n ciudadana contra el gobierno autoritario.<\/p>\n<p>Las discusiones amplias y bien preparadas entre representantes del r\u00e9gimen de Maduro y de la oposici\u00f3n democr\u00e1tica proporcionan la mejor ruta disponible para allanar el camino a una transici\u00f3n democr\u00e1tica. Para que esas discusiones sean eficaces, se requiere espacio, tiempo y confidencialidad, no transparencia inmediata.<\/p>\n<p>Los mediadores internacionales, como los noruegos \u2014quienes facilitaron las negociaciones m\u00e1s recientes\u2014 pueden desempe\u00f1ar un papel importante en la gesti\u00f3n de esas conversaciones y adem\u00e1s brindar una oportunidad para que los interlocutores de cada lado se conozcan individualmente y exploren formas de replantear los problemas en vez de asignar culpas.<\/p>\n<p>Ambas partes usar\u00e1n el di\u00e1logo y las negociaciones futuras para promover sus propios intereses, como se ve en todas las situaciones similares, pero eso no es un argumento v\u00e1lido para evitar un proceso gradual de di\u00e1logo enfocado en un objetivo. En muchos casos anteriores, ese tipo de conversaciones ha cambiado la din\u00e1mica en situaciones de estancamiento prolongado. Se debe pensar en el di\u00e1logo no como un mecanismo para obtener una soluci\u00f3n r\u00e1pida, sino m\u00e1s bien como una manera de reformular el conflicto. En ese contexto, puede haber oportunidades para negociar el levantamiento de algunas sanciones a cambio de mejores condiciones electorales o programar un refer\u00e9ndum revocatorio.<\/p>\n<p>Sobre todo, los venezolanos de ambos bandos y sus simpatizantes internacionales deben aceptar la dura realidad de que las cat\u00e1strofes econ\u00f3micas, pol\u00edticas, institucionales y humanitarias de Venezuela contin\u00faan y probablemente se ver\u00e1n exacerbadas por la pandemia. Se est\u00e1 haciendo un da\u00f1o profundo y a largo plazo. Es hora de llevar a cabo esfuerzos realistas con el fin de detener el deterioro, generar acuerdos pr\u00e1cticos y desarrollar una base de apoyo nacional e internacional para la recuperaci\u00f3n de Venezuela.<\/p>\n<p><strong>ABRAHAM F. LOWENTHAL<\/strong><\/p>\n<p>Profesor em\u00e9rito de la Universidad del Sur de California y director fundador del Programa Latinoamericano del Centro Woodrow Wilson y del Di\u00e1logo Interamericano.<\/p>\n<p><strong>DAVID SMILDE<\/strong><\/p>\n<p>Profesor de sociolog\u00eda en la Universidad Tulane y miembro s\u00e9nior de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos.<\/p>\n<p>Los autores son especialistas en pol\u00edtica e historia Latinoamericana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El s\u00f3lido reconocimiento internacional de la presidencia de Juan Guaid\u00f3 no cambia el hecho de que Nicol\u00e1s Maduro controla el territorio, las instituciones p\u00fablicas, las fuerzas de seguridad y los recursos. Por eso, la oposici\u00f3n debe hacer un esfuerzo realista para reformular el conflicto. 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