{"id":33938,"date":"2019-03-09T22:48:37","date_gmt":"2019-03-10T03:48:37","guid":{"rendered":"http:\/\/contraluzcucuta.co\/?p=33938"},"modified":"2019-03-10T12:27:11","modified_gmt":"2019-03-10T17:27:11","slug":"necrologia-soy-una-persona-sin-rencores-sin-enemigos-soy-feliz-roque","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/?p=33938","title":{"rendered":"NECROLOG\u00cdA. Soy una persona sin rencores, sin enemigos, soy feliz: Roque"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #993366;\"><em><u>Como homenaje a este hombre que vivi\u00f3 sin afanes y con respeto por los dem\u00e1s reproducimos esta nota period\u00edstica. En paz descanse, Roque.<\/u><\/em><\/span><\/p>\n<p><strong>C\u00daCUTA.<\/strong> La ma\u00f1ana est\u00e1 soleada. Las tribunas del estadio General Santander est\u00e1n \u00a0desocupadas. En la cancha no aparecen los futbolistas. Abajo, en la primera planta, el hombre encargado del aseo pasa la escoba con af\u00e1n. Tiene que cumplir otra diligencia y el tiempo apremia.<\/p>\n<ul>\n<li><em>A ver, qu\u00e9 es lo que quiere &#8211; dijo Roque Villamizar Arias y comenz\u00f3 a caminar a prisa, en busca de las escaleras que llevan al segundo piso.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>Debieron pasar largos d\u00edas y varias visitas al escenario de la Diagonal para concretar la cita. La dificultad radic\u00f3 en las ocupaciones del personaje, los compromisos y las obligaciones en otros frentes.<\/p>\n<p>Roque naci\u00f3, \u00a0el 15 de agosto de 1957, por los lados del barrio El Llano. Al medio d\u00eda lo recibi\u00f3 una partera, le coment\u00f3 la mam\u00e1 en una conversaci\u00f3n familiar. La infancia la vivi\u00f3 entre Gait\u00e1n y La Libertad, mientras crec\u00eda para ayudarle a su pap\u00e1 Ra\u00fal en la venta de dulces y confites en el estadio. Inici\u00f3 en este oficio a los 5 a\u00f1os.<\/p>\n<p>La ocupaci\u00f3n no le permiti\u00f3 asistir a la escuela, sino hasta tercero, de acuerdo con el recuerdo vago que tiene de esos momentos. Fue el menor de 16 hermanos.<\/p>\n<p>A medida que creci\u00f3 fue testigo de intercolegiados, interbarrios y otros torneos que le representaban ganancias y experiencia para atender en el futuro cert\u00e1menes de envergadura. Y comenz\u00f3 a ganarse el nombre que hoy tiene entre los aficionados al deporte motil\u00f3n. Luego, encontr\u00f3 otra ocupaci\u00f3n. Jorge Guti\u00e9rrez, administrador del General Santander, le dio la oportunidad de barrer las tribunas. Y desde entonces no ha dejado de hacerlo, aunque tiene una queja.<\/p>\n<ul>\n<li><em>La mayor\u00eda de los aficionados hace las necesidades alrededor del estadio. <\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>En esa labor constante de limpiar las gradas no ha conseguido nada de valor. Solo una que otra moneda, que al juntarlas no da para el pasaje de regreso a casa. Tampoco barre con la ilusi\u00f3n de hallar cadenas, billetes, pulseras y dem\u00e1s joyas.<\/p>\n<p><strong>*****<\/strong><\/p>\n<p>Roque mira al frente, a Occidental, y ve que los clientes de siempre no est\u00e1n. La bulla dominical no ha comenzado. Las bombonas de aire no truenan, ni se escuchan las sirenas. Es un d\u00eda de entre semana.<\/p>\n<p>Ahora, sentado en el puesto que cualquier aficionado puede ocupar para observar al once motil\u00f3n, a\u00f1ora las tardes de f\u00fatbol, porque el caj\u00f3n en el que acomoda las golosinas est\u00e1 vac\u00edo.<\/p>\n<ul>\n<li><em>Est\u00e1 quebrado por mala administraci\u00f3n. Hay clientes que compran, otros que f\u00edan y otros que roban. No voy a pelear.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>El plante es relativo. Seg\u00fan el adversario del C\u00facuta Deportivo invierte $ 100.000, $ 200.000 y hasta $ 300.000. Poco sale a la calle a cumplir con esta actividad. La ganancia tambi\u00e9n se vuelve relativa. Se acomoda las gafas blancas en la cabeza, a manera de diadema, y no da una cifra. Titubea y deja pasar la pregunta. Como vendedor lleva m\u00e1s de 45 a\u00f1os. Entre los dedos de la mano derecha acomoda los billetes, seg\u00fan la denominaci\u00f3n, para dar vueltos\u00a0 y no enredarse. Con la izquierda recibe el dinero y despacha los dulces, las papas fritas, los chitos, las galletas, los bombones.<\/p>\n<p>En cada jornada de f\u00fatbol se pasea por entre los aficionados. No les teme a las barras, ni a los gritos de los hinchas furibundos. De todas maneras no pasa inadvertido. La mercanc\u00eda que exhibe no es competencia para el chicharr\u00f3n, el bofe, los perros calientes, ni la cerveza.<\/p>\n<p>Los clientes son desemejantes en sexo, edad y condici\u00f3n econ\u00f3mica. Cada uno sabe qu\u00e9 comprar y lo hace cuando Roque pasa cargando el caj\u00f3n lleno de mercanc\u00eda<\/p>\n<ul>\n<li><em>Lo bonito es tener en el coraz\u00f3n a la gente que me aprecia<\/em><strong>.<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>*****<\/strong><\/p>\n<p>La grama de la cancha recibe el riego de ocho chorros arm\u00f3nicos que forman una figura agradable a la vista. Roque no le presta importancia, quiz\u00e1s est\u00e1 cansado de verla y le es familiar.<\/p>\n<ul>\n<li><em>Casi nazco en el estadio. Mis padres trabajaban aqu\u00ed. Como barrendero llevo 11 a\u00f1os. No tengo enemigos.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>A pesar de ese tiempo vivido en el ambiente futbol\u00edstico, tratando con jugadores y conversando con especialistas y teguas, no tiene afecto por este deporte. Tampoco aprendi\u00f3 a practicarlo, no obstante asistir a la mayor\u00eda de los entrenamientos del cuadro rojinegro.<\/p>\n<p>Patear un bal\u00f3n, que en muchos despierta pasi\u00f3n y una sensaci\u00f3n agradable, le es indiferente, lo tiene sin cuidado y no da la vida por hacer la \u00a0veintiuna, un taco, un t\u00fanel o un gol. Menos cabecearlo o pararlo de pecho.<\/p>\n<p>En cambio, s\u00ed recuerda a algunos de los que vistieron la camiseta cucute\u00f1a y se hicieron \u00eddolos en las canchas colombianas. La memoria le permiti\u00f3 nombrar a Juan Ram\u00f3n Ver\u00f3n, Julio Terra, Cleto Castillo, Omar Vega y Germ\u00e1n Gonz\u00e1lez.<\/p>\n<p>No los diferenci\u00f3 por posici\u00f3n en la cancha o por nacionalidad o por el n\u00famero en la franela o por los goles convertidos o por los evitados, simplemente los record\u00f3 y eso le bast\u00f3.<\/p>\n<p>De los nuevos escogi\u00f3 a Lionard Pajoi, Leandro Castellanos y Andr\u00e9s Saldarriaga, y a los t\u00e9cnicos Jorge Luis Bernal, Pedro Sarmiento y An\u00edbal Ruiz.<\/p>\n<ul>\n<li><em>No he sido amante de acercarme a los jugadores. No les paro bolas a los partidos, hay que aprovechar los minutos. El gol de nosotros es vender.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>*****<\/strong><\/p>\n<p>Permanece sentado mientras trascurre la charla. Se acomoda y echa un vistazo a Sur. Los de la Banda del Indio no est\u00e1n. En Norte no encuentra a los de la Trinchera. A su espalda no hay nadie.<\/p>\n<p>Roque se ha ganado la fama de afeminado. Amigos, conocidos o reci\u00e9n llegados al estadio lo molestan mientras le compran, f\u00edan o quitan un caramelo.<\/p>\n<ul>\n<li><em>Si le parara bolas a la gente me dar\u00eda un paro cardiaco.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>Es soltero y no tiene hijos. Hace 15 a\u00f1os qued\u00f3 hu\u00e9rfano de madre. Desde entonces vive con un sobrino y con el pap\u00e1, que tiene 93 a\u00f1os. El fruto del trabajo lo comparte con la familia.<\/p>\n<p>Da la sensaci\u00f3n de ser un hombre al que la soledad lo acompa\u00f1a por doquier. La voz suena suave. Tiene la apariencia de estar afligido y apesadumbrado.<\/p>\n<ul>\n<li><em>Soy un se\u00f1or. No soy irrespetuoso. Soy demasiado humilde.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>Agradeci\u00f3 a las administraciones que le han permitido permanecer en el General Santander cumpliendo las funciones de aseador, sin mirar colores pol\u00edticos ni cuestiones de credo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>*****<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero no todo es venta de dulces, algarab\u00eda, f\u00fatbol y balones. En la vida de Roque hay algo m\u00e1s de compromiso con los desvalidos, con los necesitados, con aquellos que carecen de recursos para vivir felices.<\/p>\n<ul>\n<li><em>Manejo un programa de asistencia social y llevo ayuda a donde la requieran.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>En 1986, le dio vida a la Corporaci\u00f3n para el desarrollo de las clases menos favorecidas y ha mantenido la reserva para llevar a cabo el trabajo. No busca votos, sino la satisfacci\u00f3n de los que reciben apoyo.<\/p>\n<p>Tejares, ferreter\u00edas, almacenes y otras empresas privadas conf\u00edan en la buena voluntad de Roque y respaldan la obra para llegarles a los pobres con lo que necesitan para subsistir.<\/p>\n<p>En diciembre, por ejemplo, viste a ni\u00f1os para recibir la primera comuni\u00f3n. En el 2008, los beneficiarios llegaron a 400. Otro frente son las comunidades desprotegidas, a las que lleva los mercados que les regalan los amigos.<\/p>\n<ul>\n<li><em>Vivo en funci\u00f3n de ayudar a la gente. Lo que se pide se hace a nombre propio.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>Este compromiso, adquirido por voluntad y sin la b\u00fasqueda de retribuciones lo cumple en el d\u00eda. Le saca horas al trabajo en el estadio para visitar a los benefactores y recibir los bienes que luego distribuye entre los favorecidos.<\/p>\n<p>La charla termin\u00f3, porque Roque le puso punto final. Se levant\u00f3 y se alej\u00f3 por entre las grader\u00edas. Camin\u00f3 despacio, como acostumbra a hacerlo mientras ofrece chucher\u00edas a los seguidores del C\u00facuta Deportivo. En la tarde, o ma\u00f1ana, tendr\u00e1 que barrer las otras tribunas.<\/p>\n<ul>\n<li><em>Soy una persona sin rencores, sin enemigos. Los problemas son pasajeros. Soy feliz.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>RAFAEL ANTONIO PAB\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p><strong>Este perfil apareci\u00f3 en la revista Im\u00e1genes, de La Opini\u00f3n, durante mi vinculaci\u00f3n laboral con el peri\u00f3dico (15 de febrero de 2009).<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como homenaje a este hombre que vivi\u00f3 sin afanes y con respeto por los dem\u00e1s reproducimos esta nota period\u00edstica. En paz descanse, Roque. C\u00daCUTA. La ma\u00f1ana est\u00e1 soleada. Las tribunas del estadio General Santander est\u00e1n \u00a0desocupadas. En la cancha no aparecen los futbolistas. 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