{"id":33030,"date":"2018-08-26T17:08:10","date_gmt":"2018-08-26T22:08:10","guid":{"rendered":"http:\/\/contraluzcucuta.co\/?p=33030"},"modified":"2018-08-26T17:08:10","modified_gmt":"2018-08-26T22:08:10","slug":"remembranza-despues-de-dios-lo-que-soy-se-lo-debo-al-balon-toja","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/?p=33030","title":{"rendered":"REMEMBRANZA. Despu\u00e9s de Dios, lo que soy se lo debo al bal\u00f3n: Toja"},"content":{"rendered":"<p style=\"padding-left: 60px;\"><span style=\"color: #ff6600;\"><strong>C\u00daCUTA.-<\/strong> Manuel Arciniegas Toja ve pasar los d\u00edas cucute\u00f1os, sentado en una butaca, en la calle 11, casi con esquina de la avenida quinta. Ah\u00ed, en medio del bullicio de los autos y del agite de los transe\u00fantes, se le va la vida. Tiene 82 a\u00f1os y mucho por contar de esos meses trascurridos desde cuando lleg\u00f3 a C\u00facuta. \u201cMe trajeron peladito. No s\u00e9 ni c\u00f3mo aparec\u00ed aqu\u00ed\u201d.<\/span><\/p>\n<p>La senectud lo hace ver gracioso al contar historias de f\u00fatbol, de las que es protagonista. Tambi\u00e9n, lo deja sentir triste y amargado por el olvido al que est\u00e1 sometido, a pesar de tener entre sus amigos a doctores de toda clase. El dolor de la indiferencia le humedece los ojos y el rostro se trasforma. La alegr\u00eda desaparece y la voz se entrecorta.<\/p>\n<p>No le causa gracia recordar que en m\u00e1s de medio siglo como director t\u00e9cnico de f\u00fatbol colabor\u00f3 en la formaci\u00f3n de jugadores que el destino no los visti\u00f3 con camiseta y pantaloneta, sino con trajes elegantes y corbatas, porque son m\u00e9dicos, arquitectos, ingenieros, abogados y muchos m\u00e1s profesionales.<\/p>\n<p>\u201cPrimero jugu\u00e9 f\u00fatbol y luego pas\u00e9 50 a\u00f1os dirigiendo ni\u00f1os. Dirig\u00ed los mejores equipos\u201d. Como deportista comenz\u00f3 en Independiente Santa Fe, conjunto aficionado, que ten\u00eda por t\u00e9cnico al legendario Jorge Escobar Manino. A ese hombre, que los aficionados conocieron por la cancha que dio paso a la Plaza Banderas, &nbsp;le debe la oportunidad de haber jugado al lado de los grandes, entre los que la memoria le permite mencionar al mundialista Rolando Serrano y al recordado \u2018Panchero\u2019 C\u00e1ceres\u2019. Comenzaba la d\u00e9cada del 50 del siglo 20.<\/p>\n<p>La dicha de ser eximio exponente del balompi\u00e9 rojinegro no dur\u00f3 mucho tiempo. Una lesi\u00f3n de rodilla lo alej\u00f3, de manera prematura, de los campos deportivos. Estaba en el apogeo, hab\u00eda cumplido el ciclo de preparaci\u00f3n. Por las condiciones f\u00edsicas y las aptitudes estuvo al lado de Juan Eduardo Hoberg, Omar Verd\u00fan y Germ\u00e1n Blanco, \u2018El Burrito\u2019. Ten\u00eda 23 a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cJugaba de la media cancha para arriba. En ese entonces se jugaba con puntero derecho o extremo\u201d. Le dec\u00edan el \u2018limpia caminos\u2019, porque dejaba a los rivales regados, centraba y seguro era gol. Esa habilidad le vali\u00f3 para que los adversarios lo patearan con rabia, como el d\u00eda que Lauro Rodr\u00edguez le peg\u00f3 tan fuerte que lo desmay\u00f3. Ocurri\u00f3 en un partido de entrenamiento, Toja gambete\u00f3, le falt\u00f3 al respeto, y como paga recibi\u00f3 el golpe en el est\u00f3mago. \u201cAh\u00ed qued\u00e9\u201d.<\/p>\n<p>Todav\u00eda alguien se atreve a recordarle ese pasado feliz y lo saluda en la calle: \u201cQuibo, limpia caminos\u201d. Tambi\u00e9n, le hacen memoria del golpe: \u201c\u00bfrecuerda cuando Lauro si m\u00e1s lo mata?\u201d.<\/p>\n<p>Por la mente discurren las im\u00e1genes que se convierten en palabras para hilar la historia. Aparecen frescas las caras de Eustorgio Colmenares, Enrique y Hernando Lara y otros compa\u00f1eros de equipo. Esa amistad le permiti\u00f3 disfrutar de los favores que recib\u00edan los socios del Club Tennis, sin serlo. \u201cMe dec\u00edan el doctor Toja\u201d. De esos amigos quedan vivos Carlos \u2018Pajarito\u2019 P\u00e9rez y Carlos \u2018Maduro\u2019 Parada. \u201cDe resto, todo mundo est\u00e1 muerto\u201d. A los m\u00e9dicos Carlos Urley Gonz\u00e1lez, Luzardo, Fl\u00f3rez, Juvenal Granados, los gambete\u00f3 la muerte y se los llev\u00f3. Lo dice con frescura y a veces sonr\u00ede para mostrar la desordenada dentadura, &nbsp;desgastada por el traj\u00edn diario.<\/p>\n<p>Otro d\u00eda tom\u00f3 la decisi\u00f3n de casarse con la mujer con la que dur\u00f3 dos a\u00f1os de novio. Pasaron 53 a\u00f1os juntos y dentro de poco tiempo cumplir\u00e1 5 a\u00f1os como viudo. Los hijos jugaron en el C\u00facuta Deportivo. Manuel lleg\u00f3 al Uni\u00f3n Magdalena y Juan Carlos alcanz\u00f3 la jubilaci\u00f3n en Centrales El\u00e9ctricas. \u201cDespu\u00e9s de Dios, lo que soy se lo debo al bal\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Nunca so\u00f1\u00f3 con ser tan conocido aqu\u00ed en la capital de Norte de Santander. Mientras permanece sentado en la butaca, la gente pasa y lo saluda. \u2018Adi\u00f3s, Tojita, adi\u00f3s Tojita\u2019. Y Toja no los reconoce. \u201cSi me dieran de cinco mil pesitos, cada uno, me llevar\u00eda plata para la casa\u201d. La queja est\u00e1 en que solo le dejan el saludo y nada de dinero.<\/p>\n<p>La falta de recursos econ\u00f3micos lo meti\u00f3 en el mundo de las rifas. Rifa plata, el puesto cuesta $ 40.000, que los clientes pagan en dos contados. \u201cTengo gente que me quiere mucho y me compra, no por ganarse el premio sino por ayudarme\u201d.<\/p>\n<p>Los pupilos de la \u00e9poca de t\u00e9cnico de f\u00fatbol ahora est\u00e1n en Inglaterra, Alemania, Escocia, Espa\u00f1a. Es de lo que vive orgulloso y reclama que si abrieran una cuenta en internet y cada uno colaborara con algo, tendr\u00eda para pasar estos d\u00edas sin angustias. \u201cQue digan voy a mandarle algo a Tojita que est\u00e1 jodido. Necesito la ayuda en vida\u201d.<\/p>\n<p>Otro recuerdo que lo hace vanagloriarse es que todos los equipos que dirigi\u00f3 salieron campeones en las cuatro categor\u00edas que jugaban. Y como jugador aficionado, corri\u00f3 son igual suerte. Ginebra Nordik, Ron C\u00facuta, La Casa Ballesteros, Almac\u00e9n La Conquista, Loter\u00eda de C\u00facuta, est\u00e1n entre los equipos que lo tuvieron como entrenador a lo largo de medio siglo.<\/p>\n<p>Las huellas de los partidos jugados o dirigidos desde la l\u00ednea est\u00e1n en la piel. Los brazos muestran el deterioro causado por los rayos solares. No usaba camisa manga larga en las extensas jornadas dominicales que comenzaban a las 8:00 de la ma\u00f1ana y terminaban con la aparici\u00f3n de la luna en el firmamento cucute\u00f1o.<\/p>\n<p>\u201cEl que se iba volviendo viejo lo sacaba para rodillones\u201d. A ese lo remplazaba con el ni\u00f1o. El trabajo que lo hace sentir henchido lo aprendi\u00f3 de Manino, al que califica como el profesor m\u00e1s grande que haya pasado por el f\u00fatbol motil\u00f3n.<\/p>\n<p>De los muchachos que tuvo entre sus equipos llegaron a la fase profesional Guillermo Santander, \u2018El Mico\u2019; Adolfo y Tito Becerra; Carlos Ca\u00f1\u00f3n, William Villasmil, \u00c1lvaro Luna y \u2018El Gato Grande\u2019. \u201cGerm\u00e1n Guerrero, por cinco jugadores, me dio $ 100.000 y una nevera\u201d. Ocurri\u00f3 en 1978. La nevera la tiene en la casa, convertida en chatarra.<\/p>\n<p>Toja se divierte con la narraci\u00f3n. Recordar lo hace revivir momentos que en pocas ocasiones salen a la luz. Tiene una colecci\u00f3n de nombres que recita con seguridad, sin titubear, sin dudar. La clase pol\u00edtica no escapa a las remembranzas. \u201cEl alcalde (C\u00e9sar Rojas) fue jugador m\u00edo. Por ah\u00ed me ayuda, pero para conseguirlo es dif\u00edcil\u201d. El d\u00eda de la elecci\u00f3n le puso 100 votos y compara ese trabajo con el de otros que s\u00ed han recibido apoyo oficial. \u201cHay un secretario que le puso 30 votos y est\u00e1 comiendo bien. Uno con tantos votos y no le reconocen nada\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>En el listado de los que lo \u2018falsiaron\u2019 cuando llegaron a los altos cargos aparecen el senador Edgar D\u00edaz, el exgobernador Sergio Entrena, la exalcaldesa Margarita Silva, el exsenador Manuel Guillermo Mora, el exministro Juan Fernando Cristo, el excongresista Albino Garc\u00eda, el exrepresentante a la C\u00e1mara Basilio Villamizar, el exconcejal Luis Fernando Garc\u00eda. \u201cNo me com\u00ed un manjar por cuenta de ellos\u201d.<\/p>\n<p>Se nota la rabia cuando los nombra y le dan ganas de llorar. Los ojos enrojecen por el esfuerzo que hace para no dejar escapar las l\u00e1grimas. \u201cSoy muy sentimental\u201d, dijo, y calific\u00f3 a esos hombres como \u201cunos falsos, unos traicioneros. Es la ingratitud de la vida\u201d.<\/p>\n<p>El af\u00e1n por regresar al puesto donde recibe el cari\u00f1o y la gratitud de quienes lo conocen y a quienes ni distingue, lo hace poner punto final al repaso de la vida. Tiene la mirada fr\u00e1gil, la voz tiembla, voltea la espalda y el menudo cuerpo de este hombre vuelve a la normalidad. Del \u2018limpia caminos\u2019 de anta\u00f1o no queda nada, ni tampoco del t\u00e9cnico que daba \u00f3rdenes a los jugadores. Es Manuel Arciniegas Toja, el hombre que debe procurar vender otra boleta para reunir los pesos que no le permitan perder la casa que est\u00e1 en proceso de embargo, si no paga los $ 7,0 millones que debe.<\/p>\n<p><strong>RAFAEL ANTONIO PAB\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p><strong><a href=\"mailto:rafaelpabon58@hotmail.com\">rafaelpabon58@hotmail.com<\/a><\/strong> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00daCUTA.- Manuel Arciniegas Toja ve pasar los d\u00edas cucute\u00f1os, sentado en una butaca, en la calle 11, casi con esquina de la avenida quinta. Ah\u00ed, en medio del bullicio de los autos y del agite de los transe\u00fantes, se le va la vida. 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