{"id":31204,"date":"2017-11-15T23:25:54","date_gmt":"2017-11-16T04:25:54","guid":{"rendered":"http:\/\/contraluzcucuta.co\/?p=31204"},"modified":"2017-11-15T23:25:54","modified_gmt":"2017-11-16T04:25:54","slug":"reportaje-nos-silenciaron-la-lucha-en-colombia-por-gravar-las-bebidas-azucaradas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/?p=31204","title":{"rendered":"REPORTAJE. \u2018Nos silenciaron\u2019. La lucha en Colombia por gravar las bebidas azucaradas"},"content":{"rendered":"<p style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #ff6600;\"><strong>BOGOT\u00c1 \u2014<\/strong> Todo comenz\u00f3 con llamadas amenazantes, fallas extra\u00f1as en las computadoras de la oficina y hombres en autos estacionados que le tomaban fotograf\u00edas a la entrada de la sede del peque\u00f1o grupo de defensa de los consumidores.<\/span><\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, Esperanza Cer\u00f3n, la directora del grupo, not\u00f3 que dos hombres a bordo de una motocicleta segu\u00edan su sed\u00e1n Chevy durante el recorrido del trabajo a su casa. No sab\u00eda qui\u00e9nes eran y trat\u00f3 de perderlos en el tr\u00e1fico de la hora pico en Bogot\u00e1, pero la alcanzaron y se pusieron a los costados de su auto mientras le golpeaban las ventanas.<\/p>\n<p>\u201cSi no se calla la boca, ya sabe cu\u00e1les van a ser las consecuencias\u201d, le grit\u00f3 uno de los hombres, seg\u00fan explic\u00f3 Cer\u00f3n en una entrevista reciente.<\/p>\n<p>El episodio, que Cer\u00f3n le inform\u00f3 a las autoridades de la fiscal\u00eda, recordaba la intimidaci\u00f3n que se usaba contra quienes desafiaban a los carteles de la droga que en el pasado dominaron a Colombia. Sin embargo, el narcotr\u00e1fico no era el blanco de Cer\u00f3n y sus colegas. Su trabajo hab\u00eda molestado a otra industria multimillonaria: los fabricantes de refrescos y otras bebidas azucaradas.<\/p>\n<p>Su organizaci\u00f3n, Educar Consumidores, era la defensora m\u00e1s visible de la propuesta para establecer un impuesto del 20 por ciento a las bebidas azucaradas, que iba a ser sometida a la consideraci\u00f3n del congreso colombiano ese diciembre. El grupo de Cer\u00f3n recab\u00f3 fondos, consigui\u00f3 aliados para la causa y produjo un provocador anuncio televisivo que le advert\u00eda a los consumidores que la ingesta de bebidas llenas de az\u00facar pod\u00edan provocar obesidad y otras enfermedades como la diabetes.<\/p>\n<p>La reacci\u00f3n fue atroz. La Superintendencia de Industria y Comercio, en respuesta a una demanda interpuesta por la refresquera m\u00e1s importante del pa\u00eds que calific\u00f3 al anuncio como enga\u00f1oso, orden\u00f3 que el comercial fuera retirado del aire. Luego la agencia fue m\u00e1s lejos: le prohibi\u00f3 a Cer\u00f3n y a sus colegas que discutieran p\u00fablicamente los riesgos a la salud de consumir az\u00facar o ser\u00edan multados por 250.000 d\u00f3lares.<\/p>\n<p>La batalla para gravar las bebidas azucaradas se est\u00e1 convirtiendo en una de las m\u00e1s feroces refriegas mundiales: se trata de un choque entre la ciencia, la pol\u00edtica y el dinero que se libra en m\u00faltiples ciudades y pa\u00edses.<\/p>\n<p>\u201cLa industria ve los impuestos a las bebidas azucaradas como una amenaza existencial\u201d, dijo James Krieger, director ejecutivo de Healthy Food America, un grupo que le da seguimiento a las iniciativas para gravar las bebidas. En Estados Unidos, la industria ha gastado por lo menos 107 millones de d\u00f3lares a nivel estatal y local desde 2009 para rechazar los impuestos y que sea obligatorio ponerle etiquetas de advertencia a las bebidas, seg\u00fan un nuevo estudio. De acuerdo con Krieger, en comparaci\u00f3n con la situaci\u00f3n de Estados Unidos, las t\u00e1cticas implementadas en otros pa\u00edses \u201cson m\u00e1s sucias, mucho m\u00e1s rudas\u201d.<\/p>\n<p>Nunca se comprob\u00f3 que el acoso a Cer\u00f3n y sus colegas hubiera sido realizado por la industria refresquera, y los fiscales se negaron a investigar. En respuesta a preguntas por parte de The New York Times, Coca Cola y Pepsi declararon que no estaban implicadas, mientras que Postob\u00f3n, la refresquera que interpuso la demanda contra el anuncio de la organizaci\u00f3n, canaliz\u00f3 sus comentarios a la Asociaci\u00f3n Nacional de Empresarios de Colombia. Esta organizaci\u00f3n, que ha representado a los fabricantes de bebidas nacionales e internacionales en el asunto del impuesto a los refrescos, se\u00f1al\u00f3 que no estaba relacionada con los sucesos.<\/p>\n<p>El Consejo Internacional de Asociaciones de Bebidas (ICBA, por su sigla en ingl\u00e9s), la organizaci\u00f3n que abarca a los grupos comerciales de todo el mundo y que se opone a los impuestos, no quiso responder directamente si sus aliados de Colombia estuvieron relacionados con el presunto acoso pero conden\u00f3 esas acciones.<\/p>\n<p>\u201cCondenamos, en cualquier circunstancia, la influencia impropia o el acoso a cualquier persona u organismo por cualquier prop\u00f3sito, en cualquier momento y de cualquier manera\u201d, dijo en un comunicado Katherine W. Loatman, directora ejecutiva del ICBA.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Una lucha global<\/strong><\/p>\n<p>Puede que la experiencia en Colombia sea la m\u00e1s extrema pero ante una inmensa oposici\u00f3n de la industria ya se han cancelado o detenido propuestas de impuestos a los refrescos en todo el mundo, incluyendo pa\u00edses como Rusia, Alemania, Israel y Nueva Zelanda.<\/p>\n<p>Sin embargo, la idea est\u00e1 ganando impulso: se han aprobado grav\u00e1menes en treinta naciones entre las que se destacan India, Arabia Saudita, Sud\u00e1frica, Tailandia, el Reino Unido y Brun\u00e9i. Hoy en d\u00eda, m\u00e1s de mil millones de personas viven en lugares donde ese tipo de impuestos han elevado el precio de las bebidas azucaradas.<\/p>\n<p>Las disputas han sido particularmente intensas en mercados emergentes conforme la industria busca compensar la ca\u00edda en el consumo de refrescos en las naciones m\u00e1s acaudaladas. Am\u00e9rica Latina ha superado a Estados Unidos como el mayor mercado mundial de bebidas gaseosas, seg\u00fan la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS), con ventas de bebidas carbonatadas que se han duplicado en la regi\u00f3n desde el a\u00f1o 2000.<\/p>\n<p>La industria refresquera asegura que los impuestos a las bebidas recaen injustamente en los pobres, causan desempleo al disminuir las ventas y no logran su meta, que es reducir la obesidad. Estudios sobre los impuestos a los refrescos han demostrado que s\u00ed conducen a una ca\u00edda de las ventas de bebidas azucaradas \u2014en M\u00e9xico, por ejemplo, hubo una reducci\u00f3n del 10 por ciento en las ventas durante los dos primeros a\u00f1os que se estableci\u00f3 el impuesto\u2014; sin embargo, esas medidas son tan nuevas que a\u00fan no hay evidencias de su impacto en la salud.<\/p>\n<p>La industria de los refrescos asegura que un impuesto a las bebidas azucaradas da\u00f1ar\u00eda a tiendas familiares como esta, ubicada en Bogot\u00e1. Sin embargo, las organizaciones de salud p\u00fablica, incluyendo a la OMS, citan a los impuestos a los refrescos como una de las herramientas pol\u00edticas m\u00e1s eficaces para reducir el consumo de lo que los nutricionistas llaman el \u201cdulce l\u00edquido\u201d que ha contribuido a la epidemia de obesidad y enfermedades relacionadas en todo el mundo. Kathryn Backholer, investigadora de la Universidad Deakin en Australia, dice que los impuestos a los refrescos fueron \u201cun regalo\u201d para el combate a la obesidad, la diabetes y otras enfermedades relacionadas con el peso, pues son blancos f\u00e1cilmente gravables y porque \u201ctienen poco o nulo valor nutricional\u201d.<\/p>\n<p>Backholer y otros expertos dijeron que el punto de inflexi\u00f3n para quienes proponen gravar los refrescos se produjo en 2014, cuando M\u00e9xico \u2014el mayor mercado de consumo per c\u00e1pita de Coca Cola\u2014 aprob\u00f3 el impuesto del 10 por ciento.<\/p>\n<p>M\u00e9xico tambi\u00e9n fue el pa\u00eds donde se vio cu\u00e1n sucia pod\u00eda ser esa pelea.<\/p>\n<p>El a\u00f1o pasado, varios defensores de una propuesta para duplicar el impuesto a 20 por ciento \u2014nutricionistas, expertos y activistas de grupos externos y del gobierno mexicano\u2014 recibieron una serie de mensajes de textos molestos y dolosos provenientes de tel\u00e9fonos desconocidos. Un hombre recibi\u00f3 un mensaje que dec\u00eda que su hija hab\u00eda sido gravemente herida; a otro, el texto le aseguraba que su esposa ten\u00eda un amor\u00edo, y uno m\u00e1s recibi\u00f3 un enlace a una funeraria. Un programa esp\u00eda fue hallado en sus tel\u00e9fonos y la propuesta no fue aprobada.<\/p>\n<p>En otros lugares del mundo, las refresqueras han trabajado asiduamente para explotar su influencia econ\u00f3mica y conexiones con el gobierno. En una serie de correos electr\u00f3nicos internos de Coca Cola que fueron divulgados, los ejecutivos de la empresa describ\u00edan diversas estrategias para ganarse a ministros gubernamentales y otros funcionarios en Bosnia-Herzegovina, Ecuador, Portugal y algunas regiones de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>El Consejo Australiano de Bebidas escribi\u00f3 en su informe anual de 2016 que combatir el impuesto a las bebidas gaseosas \u201cha estado consumiendo grandes cantidades de recursos\u201d e indic\u00f3 que lo aprendido en otros mercados muestra \u201cque este tipo de amenazas deben combatirse constantemente antes de que lleguen a debatirse en un parlamento\u201d.<\/p>\n<p>En Colombia los refrescos a menudo son m\u00e1s baratos que el agua embotellada y la batalla por el impuesto se produjo en un mercado clave para las refresqueras. En los \u00faltimos quince a\u00f1os el volumen de ventas de las bebidas carbonatadas en ese pa\u00eds ha aumentado en un poco m\u00e1s del 25 por ciento; en ese mismo periodo las ventas cayeron 12 por ciento en Estados Unidos, seg\u00fan Euromonitor, una empresa de investigaci\u00f3n de mercado.<\/p>\n<p>Coca Cola y Pepsi no fueron tan visibles durante la disputa en Colombia; dejaron que Postob\u00f3n, la gran empresa nacional de bebidas, tomara la iniciativa. Postob\u00f3n no solo es fabricante de bebidas y distribuidor de Pepsi, sino que tambi\u00e9n forma parte de un enorme conglomerado que incluye a productores de ca\u00f1a de az\u00facar, ingenios y la empresa de medios m\u00e1s grande del pa\u00eds, RCN Televisi\u00f3n, que ayud\u00f3 a difundir el mensaje en contra del impuesto. Postob\u00f3n y RCN rechazaron solicitudes de entrevista.<\/p>\n<p>El escenario estaba listo para el enfrentamiento entre la poderosa industria y una activista testaruda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Confrontaci\u00f3n por un comercial<\/strong><\/p>\n<p>A principios de 2016, Colombia, un pa\u00eds de 49 millones de habitantes, se enfrentaba a la desconocida posibilidad de la paz. Despu\u00e9s de d\u00e9cadas de conflicto y de una agresiva campa\u00f1a militar apoyada por Estados Unidos, el desempleo estaba cerca de los niveles hist\u00f3ricos m\u00e1s bajos, la tasa de pobreza disminu\u00eda y millones de personas estaban esperanzadas por la posibilidad de una paz duradera con las Farc.<\/p>\n<p>En marzo de ese a\u00f1o el ministro de Salud, Alejandro Gaviria Uribe, propuso un impuesto del 20 por ciento a los refrescos y bebidas azucaradas \u2014unos diez centavos de d\u00f3lar por cada botella de litro\u2014 que se convirti\u00f3 en parte de una amplia reforma fiscal respaldada por el presidente Juan Manuel Santos y el ministro de Hacienda, Mauricio C\u00e1rdenas.<\/p>\n<p>\u201cPor primera vez en nuestras vidas, pens\u00e1bamos que podr\u00edamos ser un pa\u00eds normal y ser capaces de lidiar con asuntos que no fueran la violencia\u201d, dijo Diana Guarnizo, una abogada que trabaja en Dejusticia, un grupo defensor de derechos que ayud\u00f3 a promover el impuesto a los refrescos. \u201cAh\u00ed est\u00e1bamos, una organizaci\u00f3n que se dedicaba a cuestiones de la paz, la violencia, la reforma agraria, la injusticia y que, de pronto, ten\u00eda el lujo de hablar sobre lo que las madres pon\u00edan en la lonchera de sus hijos\u201d.<\/p>\n<p>La medida buscaba inyectar 340 millones de d\u00f3lares anuales al sistema de salud colombiano, pero Gaviria ten\u00eda una meta mayor: reducir el consumo de gaseosas en un pa\u00eds con una tasa de obesidad que se hab\u00eda triplicado desde 1980 y ahora ronda el 19 por ciento entre los adultos. El crecimiento m\u00e1s r\u00e1pido se hab\u00eda producido entre los colombianos de 5 a 17 a\u00f1os. El ministerio estima que, al a\u00f1o, mueren cuatro mil personas de entre 30 y 70 a\u00f1os de enfermedades relacionadas con la obesidad como cardiopat\u00edas y diabetes.<\/p>\n<p>El pasillo de bebidas carbonatadas en un supermercado en Bogot\u00e1 Credit Juan Arredondo para The New York Times<\/p>\n<p>El asunto llam\u00f3 la atenci\u00f3n de Cer\u00f3n, cuya organizaci\u00f3n de diez empleados ya hab\u00eda trabajado en temas del cambio clim\u00e1tico, restricciones al tabaco y la falta de agua potable en comunidades de bajos recursos. Animada por el anuncio del impuesto a los refrescos por parte del ministro de Salud, ayud\u00f3 a formar la Alianza por la Salud Alimentaria, una coalici\u00f3n de diversas organizaciones civiles.<\/p>\n<p>Recibieron apoyo por parte de Bloomberg Philanthropies, una fundaci\u00f3n creada por el exalcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, que envi\u00f3 expertos de Estados Unidos y proporcion\u00f3 financiamiento clave, incluidos los 260.000 d\u00f3lares que cost\u00f3 el comercial: una cantidad casi igual a la del presupuesto anual de Educar. Bloomberg tambi\u00e9n se encarg\u00f3 de mejorar la seguridad de las oficinas del grupo.<\/p>\n<p>Las encuestas de opini\u00f3n mostraban que el 70 por ciento de los ciudadanos estaba a favor del impuesto. Se preve\u00eda m\u00e1s dif\u00edcil el respaldo legislativo; sin embargo, a esas alturas 42 de los 268 integrantes del Congreso de Colombia se hab\u00edan decantado por la medida.<\/p>\n<p>El debate se intensific\u00f3 en agosto, cuando todav\u00eda faltaban meses para la votaci\u00f3n, porque los canales de televisi\u00f3n de todo el pa\u00eds comenzaron a transmitir el anuncio de servicio p\u00fablico que apoyaba el impuesto. El comercial de 30 segundos de duraci\u00f3n, producido por Educar, mostraba datos de la OMS y a un hombre vestido elegantemente mientras tomaba varias bebidas azucaradas a lo largo del d\u00eda.<\/p>\n<p>El anuncio dice que cuatro bebidas azucaradas al d\u00eda podr\u00edan representar la ingesta de hasta 47 cucharaditas de az\u00facar. Luego muestra a una pareja con sobrepeso, un pie gangrenado y un hombre que parece padecer un paro cardiaco, seguido de una advertencia: \u201cMejor toma agua, leche o arom\u00e1tica [t\u00e9] sin az\u00facar\u201d, dice el narrador. \u201cCuida tu vida. T\u00f3mala en serio\u201d.<\/p>\n<p>Postob\u00f3n, la refresquera, pronto interpuso una demanda ante la agencia de protecci\u00f3n al consumidor del gobierno, la Superintendencia de Industria y Comercio (Superindustria), en la que aseguraba que el uso en el anuncio de una cucharadita como unidad de medida era impreciso y que suger\u00eda injustamente que todas las bebidas azucaradas son da\u00f1inas para la salud.<\/p>\n<p>Los expertos en nutrici\u00f3n argumentaron que el anuncio era totalmente congruente con estudios cient\u00edficos comprobados que muestran el impacto del exceso en el consumo de az\u00facar sobre el peso y enfermedades metab\u00f3licas como la diabetes, la gota y las cardiopat\u00edas. La Facultad de Salud P\u00fablica de Harvard ha rese\u00f1ado los m\u00faltiples estudios que respaldan esta aseveraci\u00f3n, incluyendo un punto que los nutricionistas se\u00f1alan reiteradamente: que las bebidas azucaradas carecen de valor nutricional y a\u00f1aden calor\u00edas sin hacer que los consumidores se sientan satisfechos.<\/p>\n<p>Luis Fernando G\u00f3mez, profesor de Medicina Preventiva en la Universidad Javeriana de Bogot\u00e1 y quien respaldaba la medida fiscal, dijo que los alegatos de Postob\u00f3n sobre el comercial eran hip\u00f3critas. \u201cCada cifra y hecho citado en ese anuncio estaba respaldado por la ciencia establecida\u201d, dijo.<\/p>\n<p>Sin embargo, el jefe de Superindustria, quien es designado por el presidente, fall\u00f3 a favor de los demandantes de la industria. Apenas dos semanas m\u00e1s tarde, en una decisi\u00f3n que los expertos colombianos describieron como inusualmente r\u00e1pida, la agencia orden\u00f3 que el comercial se retirara del aire.<\/p>\n<p>Con un lenguaje casi id\u00e9ntico al de la demanda de Postob\u00f3n \u2014que hab\u00eda sido interpuesta por un abogado de la compa\u00f1\u00eda que antes hab\u00eda dirigido la agencia\u2014, Superindustria se\u00f1al\u00f3 que los consumidores ten\u00edan derecho a informaci\u00f3n veraz, no a mensajes que eran \u201cenga\u00f1osos, imprecisos y confusos\u201d.<\/p>\n<p>La sentencia lleg\u00f3 a prohibir a los empleados de Educar Consumidores que hablaran p\u00fablicamente sobre los v\u00ednculos entre el az\u00facar y la obesidad, una decisi\u00f3n tan abarcadora que inclu\u00eda la propia investigaci\u00f3n del Ministerio de Salud sobre el tema. Superindustria no respondi\u00f3 a nuestras solicitudes para hacer alg\u00fan comentario.<\/p>\n<p>Estas acciones dejaron estupefactos a los analistas legales y defensores de la salud. \u201cNo tiene precedentes\u201d, dijo Ch\u2019uya H. Lane, directora regional de los esfuerzos de prevenci\u00f3n de la obesidad de la Global Health Advocay Incubator de Bloomberg.<\/p>\n<p>\u201cNos silenciaron por completo\u201d, dijo Cer\u00f3n. \u201cCensurados\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Una publicaci\u00f3n en un blog y una investigaci\u00f3n penal<\/strong><\/p>\n<p>Postob\u00f3n es una marca que forma parte de uno de los conglomerados m\u00e1s grandes y respetados de Colombia, la Organizaci\u00f3n Ardila L\u00fclle. Fue fundada a principios de los a\u00f1os cincuenta y ha ayudado a definir la identidad colombiana moderna a trav\u00e9s de varias empresas que son due\u00f1as del equipo de f\u00fatbol de la liga colombiana Atl\u00e9tico Nacional; de ARESS, una compa\u00f1\u00eda de seguros, y de las concesionarias de autos que venden veh\u00edculos Dodge, Jeep y Ford.<\/p>\n<p>Postob\u00f3n es una marca famosa que vende un verdadero arco\u00edris de bebidas originales. Entre sus productos m\u00e1s conocidos est\u00e1 un refresco de cola llamado Colombiana, as\u00ed como Manzana Postob\u00f3n, una bebida centenaria que es casi un icono nacional.<\/p>\n<p>La Organizaci\u00f3n Ardila L\u00fclle se mantuvo en silencio durante el debate sobre el impuesto a las gaseosas y los ejecutivos de la compa\u00f1\u00eda se negaron a conceder una entrevista. Sin embargo, Postob\u00f3n, RCN y aliados como la Asociaci\u00f3n Nacional de Empresarios de Colombia promovieron el mensaje de que el impuesto reducir\u00eda los trabajos y que afectar\u00eda a los due\u00f1os de tiendas independientes y a la econom\u00eda.<\/p>\n<p>\u201cEn Colombia, la industria azucarera y las principales empresas de medios pertenecen a los mismos conglomerados econ\u00f3micos\u201d, dijo Gaviria, el ministro de Salud. \u201cTienen un poder intimidatorio. Y lo usaron\u201d.<\/p>\n<p>Ese oto\u00f1o, por lo menos 90 cabilderos trabajaron para influir en los legisladores, de acuerdo con un c\u00f3mputo de ingresos de visitantes brindado por Bloomberg Philanthropies. Durante las audiencias del comit\u00e9 que discuti\u00f3 la medida, los cabilderos se sentaban junto a los legisladores en una violaci\u00f3n flagrante a las reglas del congreso, seg\u00fan recuerda \u00d3scar Ospina Quintero, un legislador del partido Alianza Verde. Ospina dijo que protest\u00f3 por la presencia de los cabilderos en la c\u00e1mara, pero que los l\u00edderes del congreso no le hicieron caso.<\/p>\n<p>\u201cLa respuesta fue feroz\u201d, dijo Gaviria. \u201cRecuerdo que, durante uno de los debates, un senador me dijo: \u2018En todos mis a\u00f1os en el congreso, nunca hab\u00eda visto un esfuerzo de cabildeo como este\u2019\u201d.<\/p>\n<p>En octubre, no mucho despu\u00e9s de que fue censurada por el gobierno, Cer\u00f3n encontr\u00f3 una t\u00e1ctica que podr\u00eda mantener la atenci\u00f3n sobre el tema sin entrar en conflicto con la orden gubernamental. En un art\u00edculo publicado en un blog en el sitio web de la Alianza por la Salud Alimentaria, se burl\u00f3 de una telenovela de RCN de los a\u00f1os ochenta llamada Az\u00facar, que se desarrollaba en el coraz\u00f3n ca\u00f1ero de Colombia. Garabate\u00f3 sobre un cartel publicitario de la telenovela: \u201cUna cosa es ver Az\u00facar y otra muy distinta tomarla en exceso\u201d.<\/p>\n<p>Un abogado de RCN le exigi\u00f3 que borrara la publicaci\u00f3n, arguyendo que se trataba de robo de propiedad intelectual. Ella lo hizo, pero la televisora present\u00f3 una demanda ante fiscales federales que, a su vez, abrieron una investigaci\u00f3n penal. El caso, a\u00fan pendiente, implica una posible multa de 300.000 d\u00f3lares.<\/p>\n<p>\u201cSi ganan\u201d, dijo Cer\u00f3n, \u201cquedar\u00e9 en la ruina econ\u00f3mica\u201d.<\/p>\n<p>M\u00e1s o menos por esa \u00e9poca los empleados de las oficinas de Educar comenzaron a quejarse de escuchar ecos y otras voces en sus tel\u00e9fonos celulares. Sospecharon que podr\u00edan estar bajo vigilancia. Para otros era dif\u00edcil usar internet en la oficina. En octubre, el tel\u00e9fono de la oficina de Cer\u00f3n dej\u00f3 de funcionar por completo. \u201cA veces, no pod\u00edamos trabajar porque nuestras computadoras ya no nos obedec\u00edan y el rat\u00f3n hac\u00eda lo que quer\u00eda\u201d, dijo Diana Vivas, la abogada del grupo.<\/p>\n<p>Lane, de Bloomberg Philanthropies, estaba tan preocupada que dej\u00f3 de usar el correo electr\u00f3nico y el tel\u00e9fono para hablar de las estrategias con Educar. Comenz\u00f3 a comunicarse por las mismas aplicaciones encriptadas que se usaron despu\u00e9s de que se descubri\u00f3 que se vigilaba a los defensores del impuesto a los refrescos en M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Andr\u00e9s Erazo, el asesor de tecnolog\u00eda de Educar, a quien llamaron para investigar, dijo que descubri\u00f3 que el antivirus en las computadoras hab\u00eda sido inhabilitado. Tambi\u00e9n hall\u00f3 programas esp\u00edas en el enrutador de la oficina, que le daba acceso a un tercero desconocido al tr\u00e1fico por internet de la organizaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n en l\u00ednea. De acuerdo con Erazo, tres tel\u00e9fonos \u2014incluyendo los de Cer\u00f3n y Vivas\u2014 hab\u00edan sido afectados por un programa esp\u00eda.<\/p>\n<p>Erazo conmin\u00f3 a Cer\u00f3n a comprar nuevos celulares, pero ella se neg\u00f3. \u201cSi nos est\u00e1n escuchando, \u00bfqu\u00e9 es lo que oir\u00e1n?\u201d, recuerda que le dijo. \u201c\u00a1Estamos hablando de una campa\u00f1a de salud p\u00fablica!\u201d.<\/p>\n<p>Un examen independiente de las computadoras de Educar realizado para The New York Times por CSIETE, una empresa de seguridad de internet en Bogot\u00e1, no arroj\u00f3 registros de ning\u00fan programa malicioso. Aunque Giovanni Cruz Forero, director ejecutivo de la empresa, dijo que los empleados de Educar hab\u00edan formateado una de las dos computadoras que la empresa examin\u00f3, lo que habr\u00eda borrado en gran medida cualquier evidencia de manipulaci\u00f3n. Cruz dijo que tambi\u00e9n era posible que los intrusos hubieran tomado medidas para borrar sus huellas digitales. La empresa no analiz\u00f3 los tel\u00e9fonos celulares de los empleados de Educar.<\/p>\n<p>Una ma\u00f1ana temprano, a mediados de noviembre del a\u00f1o pasado, Cer\u00f3n se despert\u00f3 asustada a las cinco de la ma\u00f1ana cuando su tel\u00e9fono comenz\u00f3 a sonar. \u201cC\u00e1llate, vieja\u201d, le grit\u00f3 quien llamaba, seg\u00fan un acta que levant\u00f3 ante la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Luego, a principios de diciembre, Cer\u00f3n iba camino al gimnasio cuando un hombre que ten\u00eda la cara tapada se le acerc\u00f3 y le dio el mismo mensaje: \u201cC\u00e1llese\u201d, le grit\u00f3 antes de irse: \u201cCierre la boca\u201d. Cer\u00f3n inform\u00f3 de ambos sucesos a la fiscal\u00eda. Un portavoz de esa instituci\u00f3n se neg\u00f3 a comentar el tema citando las reglas de privacidad que proh\u00edben la discusi\u00f3n de los casos con las personas que no est\u00e1n directamente involucradas.<\/p>\n<p>La directiva de Educar dej\u00f3 de andar sola. Busc\u00f3 a medios locales para que hicieran una cobertura de la intimidaci\u00f3n, pero ellos tambi\u00e9n enfrentaban las presiones de los grupos que se opon\u00edan al impuesto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Presionando a los medios<\/strong><\/p>\n<p>Acordonadas con guardias armados, perros que pueden detectar explosivos y m\u00e1quinas de rayos X parecidas a las de los aeropuertos, las oficinas centrales del peri\u00f3dico m\u00e1s antiguo de Colombia, El Espectador, son uno de los complejos m\u00e1s fortificados de ese pa\u00eds. Esas medidas se hicieron necesarias por algo que se muestra en el sexto piso: detr\u00e1s de un vidrio est\u00e1 la amarillenta primera plana que informa sobre el asesinato del editor Guillermo Cano, a quien le dispararon el 17 de diciembre de 1986 cuando conduc\u00eda a su casa desde el trabajo.<\/p>\n<p>Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, un cami\u00f3n bomba hizo pedazos las oficinas del peri\u00f3dico; muri\u00f3 un reportero y 83 resultaron heridos. Durante las d\u00e9cadas de los ochenta y noventa, la violencia caus\u00f3 la muerte de una decena de empleados de El Espectador, v\u00edctimas del enojo de los carteles colombianos por la cobertura del peri\u00f3dico.<\/p>\n<p>Los ejecutivos de la industria no estaban contentos con la postura del diario, pero se enojaron m\u00e1s cuando se produjo un video, como parte de un programa quincenal llamado La Pulla, que satirizaba a los oponentes al impuesto por ignorar la evidencia cient\u00edfica sobre los riesgos del exceso en el consumo de az\u00facar.<\/p>\n<p>\u201cUna vez que publicamos el video, la cosa se puso fea\u201d, dijo el editor de temas de ciencia y salud del peri\u00f3dico, Pablo Correa.<\/p>\n<p>Con un tono de indignaci\u00f3n que tambi\u00e9n roza el descaro, La Pulla aborda los asuntos m\u00e1s pol\u00e9micos del momento. En el episodio sobre el impuesto a los refrescos, la conductora Mar\u00eda Paulina Baena, con granos de az\u00facar sobre los labios, espetaba a la industria y los miembros del congreso por divulgar informaci\u00f3n falsa sobre la propuesta de impuesto. Terminaba el video con la imagen de una botella de Sprite y el eslogan de uno de los anuncios m\u00e1s famosos de esa bebida: \u201cLas cosas como son\u201d.<\/p>\n<p>El video se subi\u00f3 justo antes de la medianoche del 15 de diciembre y r\u00e1pidamente obtuvo 500.000 vistas. Fidel Cano, el editor de El Espectador y sobrino de Guillermo Cano, dijo que recibi\u00f3 una llamada por la ma\u00f1ana de un ejecutivo s\u00e9nior de publicidad del peri\u00f3dico que le dijo que un representante de Coca Cola hab\u00eda llamado para protestar y exigir que se eliminara la botella de Sprite.<\/p>\n<p>Cano se muestra apenado cuando recuerda lo que sigui\u00f3. Ante el prospecto de un litigio y la p\u00e9rdida de las ganancias por publicidad, dice que orden\u00f3 que quitaran la botella. En un peque\u00f1o acto de desaf\u00edo, permiti\u00f3 que se quedara el eslogan.<\/p>\n<p>El video alterado se hizo viral; atrajo m\u00e1s de dos millones de vistas y dio pie a una discusi\u00f3n p\u00fablica sobre la censura y el poder de la industria refresquera.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfGanaron?\u201d, reflexiona Cano. \u201cRealmente no\u201d.<\/p>\n<p>En una conversaci\u00f3n telef\u00f3nica, el vicepresidente de publicidad del peri\u00f3dico, Mauricio Uma\u00f1a, contradijo el relato de Cano, pues dice que no recibi\u00f3 ninguna llamada de Coca Cola ni de ning\u00fan ejecutivo de ninguna otra refresquera.<\/p>\n<p>Otros medios tambi\u00e9n sintieron la presi\u00f3n de la industria.<\/p>\n<p>En la filial colombiana de Vice, el sitio de noticias en l\u00ednea, el equipo editorial choc\u00f3 con los ejecutivos de publicidad de la compa\u00f1\u00eda por sus intentos por suprimir una columna que criticaba a la industria refresquera. Vice ya hab\u00eda emitido dos art\u00edculos de opini\u00f3n a favor del impuesto a las gaseosas y la tercera columna se public\u00f3, aunque no en la p\u00e1gina de inicio, por lo que era dif\u00edcil que los lectores la encontraran.<\/p>\n<p>El incidente fue uno de los que llev\u00f3 a la renuncia del editor fundador de Vice Colombia, Juan Camilo Maldonado. Se neg\u00f3 a ser entrevistado para este art\u00edculo, pero colegas con conocimiento directo de lo sucedido dijeron que se decepcion\u00f3 porque la empresa cedi\u00f3 a la presi\u00f3n de los publicistas de las bebidas.<\/p>\n<p>Un vocero de Vice en Nueva York no habl\u00f3 de los motivos de la renuncia de Maldonado, pero afirm\u00f3: \u201cEl hecho de que se hayan publicado todas las columnas que criticaban a la industria de refrescos habla por s\u00ed solo\u201d.<\/p>\n<p>El \u00faltimo d\u00eda de 2016, los opositores al impuesto lograron la victoria. Mediante una compleja maniobra procedimental, los l\u00edderes del congreso pusieron fin al impuesto a los refrescos, elimin\u00e1ndolo del amplio paquete de la reforma fiscal.<\/p>\n<p>\u201cEl problema no es solo el az\u00facar\u201d, dijo Iv\u00e1n Duque, senador de Centro Democr\u00e1tico, uno de los aspirantes a la presidencia para las elecciones del pr\u00f3ximo a\u00f1o y uno de los cr\u00edticos del gravamen a las bebidas azucaradas. \u201cSe requiere un plan para combatir la vida sedentaria, mejores etiquetados de productos y esfuerzos educativos que le ense\u00f1en a la gente a comer m\u00e1s fruta, pescado y vegetales\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Una nueva bebida<\/strong><\/p>\n<p>Cer\u00f3n y su equipo tuvieron una victoria p\u00edrrica el pasado 2 de noviembre, cuando la Corte Constitucional de Colombia revirti\u00f3 la decisi\u00f3n de Superindustria de silenciar a Educar e indic\u00f3 que la agencia \u201cno puede adoptar ninguna medida que implique un control previo sobre la informaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>\u201cFue una gran victoria para la libertad de expresi\u00f3n en Colombia\u201d, dijo Cer\u00f3n. \u201cLo que es una l\u00e1stima es que lleg\u00f3 demasiado tarde\u201d.<\/p>\n<p>El verano pasado, Postob\u00f3n comenz\u00f3 lo que llam\u00f3 \u201cuna nueva estrategia social enfocada en la nutrici\u00f3n\u201d. La campa\u00f1a, lanzada en Manaure, una zona rural ubicada al norte de Colombia, trata sobre Kufu, una nueva bebida con sabor a mango formulada para ni\u00f1os. Es parte del objetivo de la industria de apoyar la salud p\u00fablica a trav\u00e9s de esfuerzos voluntarios.<\/p>\n<p>Postob\u00f3n ensalzaba las vitaminas y los minerales a\u00f1adidos a la bebida, mencionando que promueven el desarrollo cognitivo, fortalecen el sistema inmunitario y ayudan a tener huesos sanos, seg\u00fan un recuento del evento que fue publicado en el peri\u00f3dico La Rep\u00fablica, adquirido el a\u00f1o pasado por la Organizaci\u00f3n Ardila L\u00fclle.<\/p>\n<p>Postob\u00f3n se\u00f1al\u00f3 que gastar\u00e1 120.000 d\u00f3lares para evaluar una iniciativa que proporcionar\u00e1 Kufu de manera gratuita todos los d\u00edas a miles de ni\u00f1os pobres de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>El art\u00edculo en La Rep\u00fablica, sin embargo, no menciona un ingrediente clave: el az\u00facar. De acuerdo con la etiqueta de la bebida, cada jugo contiene 13 gramos de az\u00facar, m\u00e1s de la mitad del nivel diario recomendado para los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>ANDREW JACOBS y MATT RICHTEL<\/strong><\/p>\n<p><strong>Wesley Tomaselli colabor\u00f3 con este reportaje desde Bogot\u00e1, Anahad O\u2019Connor lo hizo desde San Francisco y Ayesha Venkataraman, desde Bombay, India.<\/strong> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>BOGOT\u00c1 \u2014 Todo comenz\u00f3 con llamadas amenazantes, fallas extra\u00f1as en las computadoras de la oficina y hombres en autos estacionados que le tomaban fotograf\u00edas a la entrada de la sede del peque\u00f1o grupo de defensa de los consumidores. Poco despu\u00e9s, Esperanza Cer\u00f3n, la directora del grupo, not\u00f3 que dos hombres a bordo de una motocicleta &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":31205,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[45,4],"tags":[3893,3146],"class_list":["post-31204","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-destacado","category-barra","tag-bebidas-en-colombia","tag-nytimes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31204","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=31204"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31204\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31206,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31204\/revisions\/31206"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/31205"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=31204"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=31204"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=31204"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}