{"id":30007,"date":"2017-06-29T17:59:39","date_gmt":"2017-06-29T22:59:39","guid":{"rendered":"http:\/\/contraluzcucuta.co\/?p=30007"},"modified":"2017-06-29T17:59:39","modified_gmt":"2017-06-29T22:59:39","slug":"cronica-un-riachuelo-humano-fluyendo-36c","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/?p=30007","title":{"rendered":"CR\u00d3NICA. Un riachuelo humano fluyendo a 36\u00b0C"},"content":{"rendered":"<p><strong>FRONTERA COLOMBO \u2013 VENEZOLANA.-<\/strong> La jornada comienza desde temprano. Los primeros en aparecer son los m\u00e1s necesitados, personas acompa\u00f1adas de carretas, costales, cajas y un sinf\u00edn de carga de mercanc\u00eda. Un ritual diario parecido al de las hormigas arrieras, que luchan en contra de la selva h\u00fameda para cortar &nbsp;las hojas y encaramarlas en su exoesqueleto terso que parece no soportar el peso de la sociedad que se encuentra llena de hongos.<\/p>\n<p>La Parada, pueblo de nadie, pero que lo habita la dignidad de la existencia y la supervivencia humana que encontr\u00f3 en estos valles al&nbsp; lado de la ribera del T\u00e1chira una esperanza que ha vagado entre masacres y desplazamientos. &nbsp;&nbsp;A tan solo unos metros de Venezuela, este corregimiento&nbsp; se convierte en un atractivo especial para fundar una colonia de hormigas arrieras.<\/p>\n<p>Las hormigas cortadoras de hojas tienen funciones&nbsp; espec\u00edficas, el cuidado del jard\u00edn para evitar hongos es la principal. La variedad siempre est\u00e1 y los considerados par\u00e1sitos son eliminados autom\u00e1ticamente sin obstrucci\u00f3n de la ley&nbsp; y tratados como basura, pero los que sirven como alimento son cultivados y acompa\u00f1ados por la colonia. El c\u00edrculo de vida de un espacio en la tierra distinto a todo. &nbsp;Junto a las hormigas, los seres humanos&nbsp; forman las sociedades animales m\u00e1s complejas del planeta.<\/p>\n<p><strong>EL PUENTE&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/strong><\/p>\n<p>Con 315 metros de largo, el puente \u2018Sim\u00f3n Bol\u00edvar\u2019 est\u00e1 divido entre vallas de la guardia venezolana y polic\u00eda migratoria colombiana. En esta frontera, que fue la m\u00e1s importante de Latinoam\u00e9rica hace unos a\u00f1os, &nbsp;hoy solo se encuentran los residuos putrefactos de harina pan&nbsp; y olor vaporizado de la gasolina.<\/p>\n<p>La dif\u00edcil situaci\u00f3n que afrontan los dos pa\u00edses hermanos, se refleja en el rostro desesperado de muchos transe\u00fantes que con miedos y ansiedad cruzan este \u201cpaso humanitario\u201d, considerado as\u00ed por los de corbata, los que deciden por todos y que cada cuatro a\u00f1os se hacen llamar l\u00edderes.<\/p>\n<p>El esquema de seguridad es intimidante, siempre buscan entre maletas viejas y otras que parecen bajadas de un avi\u00f3n de primera clase. Ninguna se salva. No hay discriminaci\u00f3n en el momento de las sorpresas. La mayor\u00eda de los peatones va con la mirada abajo, sigilosos entre el timo de los que aprovechan la placa y los que no se quieren dejas pescar. Un riachuelo humano que a diario se asemeja m\u00e1s a un torrente impetuoso que fluye a 36 grados cent\u00edgrados.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os no son ajenos a este mundo. \u00daltimamente, se han convertido en los actores principales de una pel\u00edcula de ficci\u00f3n, que sin prejuicios y siendo los m\u00e1s paganos, llegan a ser v\u00edctimas de la facilidad y de las promesas en dulces que no se cumplir\u00e1n, pues el guardia los acab\u00f3 de pillar y de esta condena no hay auxilio.<\/p>\n<p>Los servicios no se hacen esperar. Apenas se cruza la mitad del puente, en el lado venezolano, por tan solo unos pesos colombianos, acarreadores, la mayor\u00eda j\u00f3venes entre 20 y 30 a\u00f1os, se organizan para recibir a cada cliente que viene exhausto por el peso del sol y de la carga.&nbsp; La venta de cigarros detallados, dulces, helados, agua de panela fr\u00eda acompa\u00f1ada de teque\u00f1os rellenos de queso y tortas de ahuyamas hechas por caseras, encuentra una salida econ\u00f3mica.<\/p>\n<p><strong>DEL OTRO LADO<\/strong><\/p>\n<p>San Antonio del T\u00e1chira y Pedro Mar\u00eda Ure\u00f1a son los municipios m\u00e1s cercanos a C\u00facuta. La capital del municipio Bol\u00edvar, por la que una vez pas\u00f3, en 1813, &nbsp;el Libertador en la campa\u00f1a admirable y nombrada \u2018Villa Heroica\u2019,&nbsp; hoy est\u00e1 en las penumbras de una zona de contrabando, una econom\u00eda diferencial ante el cambio de moneda y&nbsp; una indiferencia aterradora ante el presente.<\/p>\n<p>Metros despu\u00e9s de pasar la primera alcabala, la amabilidad y el comportamiento de los pobladores recalcados por Sim\u00f3n Bol\u00edvar se hacen notar. Todo cambia, el ambiente deja de estar tenso para entrar en un mundo de sonidos bullosos que hacen parte de la atm\u00f3sfera calurosa.<\/p>\n<p>Los transportadores, a pesar&nbsp; de pagar la gasolina m\u00e1s econ\u00f3mica del planeta, diariamente suben las tarifas; &nbsp;los moto taxi conducen sin precauci\u00f3n entre avenidas principales y calles alternas, son su propio orden; los taxis trabajan a medias y los locales comerciales no tienen un horario fijo, abren cuando pueden o quieren.<\/p>\n<p>Los mercados o plazas&nbsp; que se montan improvisados en las calles ofrecen frutas y verduras. La espontaneidad del comercio es natural para los clientes que buscan oferta y econom\u00eda para llevar a casa una buena y mejor alimentaci\u00f3n, de esa que se habla tanto por los medios masivos y que se especula en cada noticia.<\/p>\n<p>Venezuela es un pa\u00eds con una gastronom\u00eda especial. Las areperas en cada esquina decoran el paisaje, buf\u00e9s de carnes y ensaladas exhibidas en estantes para que los clientes escojan el&nbsp; relleno, la calidad sigue vigente, una mezcla de sabores coloridos que amortiguan cualquier est\u00f3mago exigente. Las morcillas, la pizza, las hamburguesas \u2018Reina\u2019 o \u2018Diabla\u2019, el infaltable jugo de naranja, todo esto lo representa como un pa\u00eds, como la gran Venezuela que siempre se so\u00f1\u00f3.<\/p>\n<p>La frontera intenta sobrevivir a las mafias que la atormentan, que no le dan un progreso seguro y que &nbsp;la han hundido en lo m\u00e1s profundo de las faldas de Los Andes. No se pierde la esperanza,&nbsp; la misma que le ense\u00f1\u00f3 Gandhi&nbsp; al mundo \u201c<em>No debes perder fe en la humanidad. La humanidad es un oc\u00e9ano; si algunas gotas son sucias, el oc\u00e9ano no se vuelve sucio\u201d.<\/em><\/p>\n<p><strong>RUB\u00c9N AGUDELO<\/strong><\/p>\n<p>cafuagudelo@gmail.com<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>FRONTERA COLOMBO \u2013 VENEZOLANA.- La jornada comienza desde temprano. Los primeros en aparecer son los m\u00e1s necesitados, personas acompa\u00f1adas de carretas, costales, cajas y un sinf\u00edn de carga de mercanc\u00eda. 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