{"id":27038,"date":"2016-05-29T15:23:54","date_gmt":"2016-05-29T20:23:54","guid":{"rendered":"http:\/\/contraluzcucuta.co\/?p=27038"},"modified":"2016-05-29T15:23:54","modified_gmt":"2016-05-29T20:23:54","slug":"el-catatumbo-algo-parecido-al-triangulo-de-las-bermudas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/?p=27038","title":{"rendered":"EL CATATUMBO. Algo parecido al Tri\u00e1ngulo de Las Bermudas"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>El Catatumbo es una subregi\u00f3n que se extiende entre la Cordillera Oriental de Colombia y el Lago de Maracaibo, por lo cual se le ha llegado a considerar como \u2018transfronteriza\u2019. Est\u00e1 conformada por \u00c1brego, Convenci\u00f3n, El Carmen, El Tarra, Hacar\u00ed, La Playa, Oca\u00f1a, San Calixto, Sardinata, Teorama y Tib\u00fa.<\/em><\/p>\n<p>****<\/p>\n<p>En noviembre de 1990, El Tarra se convirti\u00f3 en el municipio 40 de Norte de Santander. No hubo celebraci\u00f3n pomposa, tan s\u00f3lo un acto cultural en el colegio Monse\u00f1or Juan Jos\u00e9 D\u00edaz Plata &#8211; que lleva ese nombre en homenaje a un ilustre prelado de Zapatoca (Santander). All\u00ed se ley\u00f3 la ordenanza, se ofreci\u00f3 un almuerzo en un desvencijado restaurante y en la noche, a la luz de una fogata, se danz\u00f3 \u2018La Machetilla, pieza insigne del folclor. All\u00ed est\u00e1bamos, un viejo periodista fallecido Carlos Ariza y un conductor de la Secretaria de Desarrollo del Departamento. Luego de recorrer casi 200 kil\u00f3metros que separan a El Tarra de C\u00facuta, fuimos testigos de algo que no pareciera ser importante: la creaci\u00f3n de un municipio m\u00e1s, de esos a los que se les entregan todos los deberes, pero con los que no se contempla responsabilidad.<\/p>\n<p><strong>Una historia triste<\/strong><\/p>\n<p>Etimol\u00f3gicamente Tarra significa entre r\u00edos, lugar de defensa, y Catatumbo traduce \u201ctierra de dioses o tierra del rayo\u201d, que proviene del vocablo Motil\u00f3n Bari. Hasta mediados del siglo XX la regi\u00f3n era s\u00f3lo zona selv\u00e1tica, h\u00fameda tropical; sus habitantes y due\u00f1os eran los indios motilones. Seg\u00fan las historias recopiladas, en esta selva abundaban animales salvajes (tigres, tigrillos, caimanes, dantas) y silvestres (pavas, pajuiles, gallinetas, guartinajas, venados). Los r\u00edos eran caudalosos y se presentaban grandes tormentas el\u00e9ctricas. Esto \u00faltimo, los motilones lo atribu\u00edan a los dioses que manifestaban molestia con la tribu a trav\u00e9s de ellos.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la creencia, los motilones deb\u00edan luchar por defender el territorio y dar lucha sostenida a los invasores blancos que desangraba la selva del Catatumbo para transportar el petr\u00f3leo de Tib\u00fa hasta Cove\u00f1as. Al final, los ind\u00edgenas cedieron gracias a la intervenci\u00f3n de los misioneros. Entre 1937 y 1939, inici\u00f3 la construcci\u00f3n del oleoducto, paralelamente aparecen asentamientos, obligando a los \u00faltimos motilones a desplazarse hacia la frontera con Venezuela y las riberas del Catatumbo.<\/p>\n<p>Es una regi\u00f3n en la que ancestralmente muchas cosas y gentes se han perdido. Los primeros pobladores, que llegaron hacia 1938, fue gente \u00a0que de manera voluntaria decidi\u00f3 internarse en la selva; algunos, a expugnar las deudas con la justicia. Llegar all\u00ed era como desaparecer en vida de la faz de la tierra. Pero antes, mucho antes, los primeros en perderse en ese Tri\u00e1ngulo de las Bermudas, que se forma entre El Carmen, Tib\u00fa y Oca\u00f1a, y las 11 localidades que conforman El Catatumbo nortesantandereano, fueron los hombres del sanguinario conquistador Ambrosio Alf\u00ednger, quien al llegar a Tamalameque decidi\u00f3 enviar parte de los tesoros arrebatados a los indios guanes y chitareros a Coro (Venezuela) y conformar un grupo de 26 hombres que se intern\u00f3 en ese tri\u00e1ngulo, para ser devorados por la selva. Dicen los cronistas que s\u00f3lo uno, Francisco Mart\u00edn, sobrevivi\u00f3 y recibi\u00f3 hasta los \u00faltimos d\u00edas protecci\u00f3n de los ind\u00edgenas de la regi\u00f3n. El Catatumbo ha sido leyenda y olvido.<\/p>\n<p><strong>Historia de despojo y violencia<\/strong><\/p>\n<p>En 1928, el general Virgilio Barco inici\u00f3 exploraciones en busca de petr\u00f3leo, pero al no tener los recursos necesarios el Gobierno le aplic\u00f3 la caducidad a la concesi\u00f3n y la transfiri\u00f3 a la Gulf Oil, por intervenci\u00f3n directa de Andrew Mellon, Secretario del Tesoro de EEUU y propietario de dicha empresa. Los\u00a0 historiadores de la \u00e9poca rese\u00f1aron que \u201cel gobierno colombiano se vio obligado a transferir la concesi\u00f3n a la Gulf Oil, bajo la espada de Damocles de no volver a recibir pr\u00e9stamos y la posibilidad de sufrir una nueva p\u00e9rdida de territorio, tal como hab\u00eda sucedido con Panam\u00e1\u201d.<\/p>\n<p>En 1931, entr\u00f3 en vigencia la Ley 80, en la cual el Estado colombiano \u201cno solamente acepta la transferencia de la concesi\u00f3n, sino que se obliga a repeler la hostilidad de los ind\u00edgenas que habitaban en las regiones materia del contrato de concesi\u00f3n; en otros t\u00e9rminos, se expidi\u00f3 carta blanca para el exterminio de los pueblos originarios de la zona donde se encontraba la riqueza petrol\u00edfera colombiana\u201d.<\/p>\n<p>Fue en esa d\u00e9cada cuando matar\u00a0 indios bar\u00eds no era pecado. Los expedicionarios gringos y colombianos avanzaron, primero, por La Silla y Campo Dos. Levantaron v\u00edas y construyeron puentes para saltar los innumerables ca\u00f1os hasta llegar a las orillas del r\u00edo Sardinata, donde dar muerte a un cocodrilo era lo mismo que sacrificar un bar\u00ed, raza guapa que nunca se amilan\u00f3 y que hac\u00eda incursiones a arco y flecha a los campamentos de los colonos causando numerosas bajas. Para esa \u00e9poca se arreglaron v\u00edas y hasta se construy\u00f3 un moderno hospital, que luego fue desmontado y trasladado cuando la producci\u00f3n del petr\u00f3leo en El Catatumbo no era rentable.<\/p>\n<p>En Tib\u00fa, como recuerdo de esa colonizaci\u00f3n, quedaron el Club Barquito y el barrio Colpet, construido para que vivieran los ingenieros con casas estilo americano con doble puerta de madera. Esos fueron los nost\u00e1lgicos avances de una \u00e9poca de la que a\u00fan quedan recuerdos como los m\u00e1s de 37 puentes entre C\u00facuta y Tib\u00fa que el Estado no recupera. Uno de los primeros territorios petroleros en Colombia sin v\u00eda pavimentada.<\/p>\n<p><strong>Trabajar para la subsistencia<\/strong><\/p>\n<p>De camino a El Tarra, por Tib\u00fa, est\u00e1 el corregimiento Versalles, luego Or\u00fa, una estaci\u00f3n de bombeo del oleoducto Ca\u00f1o Lim\u00f3n \u2013 Cove\u00f1as, tomada por las Farc. All\u00ed opera el frente 33. Por all\u00ed, en 1998, iniciaron las incursiones de las autodefensas provenientes de Oca\u00f1a. La v\u00eda, en mal estado, serpentea por entre hect\u00e1reas sembradas de coca, pl\u00e1tano y cacao, hasta Filo Gringo. Dicen que tom\u00f3 el nombre de un viejo americano que\u00a0 hacia favores a los colonos. Ese es Filo Gringo, \u00a0caser\u00edo de bajareque, con techos de zinc y dos calles, por una de ellas, la principal, serpentea el bus en una ruta de m\u00e1s de ocho horas entre El Tarra y C\u00facuta.<\/p>\n<p>Cuando la paz es convulsionada, por uno de los grupos que all\u00ed delinquen: Los Rastrojos, Los Urabe\u00f1os, lo que qued\u00f3 del paramilitarismo o el Epl, el Eln, o las Farc, cada cual busca imponer sus reglas; leyes para las mujeres que hablan con los soldados, leyes para quien pesca en zonas prohibidas, leyes para el desplazamiento, silencio para los conductores de buses y normas para los ganaderos o los hacendados. Leyes para los campesinos que cultivan y recogen la hoja de coca, leyes para las madres que reclaman sus hijos y muchas leyes m\u00e1s. Lo curioso es que todas esas disposiciones est\u00e1n por fuera de la ley porque la autoridad del Estado no opera, est\u00e1 ausente, s\u00f3lo hace presencia en determinados sectores con batallones que se limitan a patrullar lo que les circunda. La ley no es la del Estado es la que imponen quienes est\u00e1n por fuera de la ley.<\/p>\n<p><strong>La Ley de la Selva <\/strong><\/p>\n<p>No hace mucho se crey\u00f3 que la pacificaci\u00f3n de El Catatumbo se daba con nuevas inversiones y con una positiva mirada sobre estos territorios. El presidente Juan Manuel Santos\u00a0 ley\u00f3 en Oca\u00f1a un documento Conpes y destin\u00f3 para la regi\u00f3n $ 500.000 millones, cuando, seg\u00fan analistas, se requieren son $ 3,0\u00a0 billones. \u201cEsto va m\u00e1s all\u00e1 de una protesta social. Como se lo imaginan los colombianos, esta regi\u00f3n est\u00e1 controlada por la guerrilla de las Farc que quieren promover la Zona de Reserva Campesina como tambi\u00e9n del narcotr\u00e1fico, que se ha apoderado de los cultivos de los agricultores para obligarlos a cultivar coca, denunci\u00f3 en un debate uno de los senadores nortesantandereanos a la vez que la bancada de congresistas pidi\u00f3 \u201cadelantar una acci\u00f3n no solo social con inversiones, sino de atenci\u00f3n especial a las comunidades, con la aplicaci\u00f3n de los derechos humanos y que la fuerza p\u00fablica retome el control de la regi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>El Catatumbo no son autopistas, ni aeropuertos, es selva y palma, ganado, yuca, cacao, caf\u00e9, pesca y un mundo de agricultura, incluida la coca. Los campesinos la cultivan por una sola raz\u00f3n, vale m\u00e1s que la yuca, no importa qui\u00e9n la compre, como no importa\u00a0 qui\u00e9n compre la yuca\u00a0 y el pl\u00e1tano. Por ello los habitantes se quedaron a la espera de la pavimentaci\u00f3n de las carreteras C\u00facuta &#8211;\u00a0 Tib\u00fa y Tib\u00fa &#8211; El Tarra \u2013 Convenci\u00f3n &#8211; La Mata que dar\u00eda salida a los carbones de Norte de Santander y que\u00a0 abrir\u00eda la posibilidad de exploraciones\u00a0 en el Catatumbo de carbones a cielo abierto, pero, por sobre todo, dinamizar\u00eda la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Seguir hablando de violencia en estos territorios dar\u00eda para m\u00e1s de dos vidas, como lo coment\u00f3 Wilfredo Ca\u00f1izales, desmovilizado que ahora dirige la Fundaci\u00f3n Progresar. \u201cEl 80 por ciento del territorio est\u00e1 cultivado con coca\u201d, dicen que all\u00ed hay m\u00e1s de 30.000 desaparecidos, y que en valles y ca\u00f1os muchos han encontrado el final, otros la vida. Desaparecerse en ese tri\u00e1ngulo tiene su misterio, aparecer tambi\u00e9n. M\u00e1s all\u00e1 de Playa Cotiza, donde el r\u00edo Catatumbo, para mayo, junio y julio escasea de cauce, los campesinos arrastran las canoas por lo m\u00e1s estrecho del caudal. En d\u00edas soleados se divisa la Sierra Nevada de Santa Marta y se presiente el calor del Lago de Maracaibo. Es una regi\u00f3n \u201ctransfronteriza\u201d con un corredor especial entre la monta\u00f1a, el valle y el mar.<\/p>\n<p>Qui\u00e9n iba a pensar que El Tarra, el municipio 40 que naci\u00f3 por la necesidad de acomodar territorios y esquivar responsabilidades, iba a ser nombrado en el pa\u00eds hasta la saciedad, porque all\u00ed todo desaparece. Desparecieron expediciones, como la de Alfinger; ahora, la gente, los periodistas y los funcionarios en misi\u00f3n especial, algunos vuelven, otros no. Pero el Estado tambi\u00e9n est\u00e1 desaparecido en El Catatumbo. Al final de todo queda la reflexi\u00f3n de la periodista Salud Hern\u00e1ndez, recientemente liberada de una retenci\u00f3n all\u00ed, en el coraz\u00f3n de El Catatumbo, \u201cgracias a sus gentes, a sus paisajes que son muy lindos\u201d, deber\u00eda el Estado ir a conocerlos tambi\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>Una regi\u00f3n donde se pierde Colombia<\/strong><\/p>\n<p>El Estado ha sido indolente ante aquellos que se apertrecharon en esa selva para levantar una vida diferente, llev\u00e1ndolos a crear un sistema de dominio territorial estrat\u00e9gico, que colinda con la serran\u00eda del Perij\u00e1 y m\u00e1s all\u00e1 una ciudad importante como Machiques, por donde se movilizan droga y armas hacia y desde Venezuela y eso al Estado no le interesa. Por eso, y con raz\u00f3n, los habitantes quieren ser zona de reserva campesina, en b\u00fasqueda de autorregularse y autodeterminarse.<\/p>\n<p><strong>JUAN RICARDO G\u00c9LVEZ<\/strong><\/p>\n<p><strong>Foto: Especial para <a href=\"http:\/\/www.contraluzcucuta.co\">www.contraluzcucuta.co<\/a><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; El Catatumbo es una subregi\u00f3n que se extiende entre la Cordillera Oriental de Colombia y el Lago de Maracaibo, por lo cual se le ha llegado a considerar como \u2018transfronteriza\u2019. 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