{"id":26448,"date":"2016-03-30T20:57:20","date_gmt":"2016-03-31T01:57:20","guid":{"rendered":"http:\/\/contraluzcucuta.co\/?p=26448"},"modified":"2016-03-30T20:57:20","modified_gmt":"2016-03-31T01:57:20","slug":"el-gozo-espiritual-de-ser-pueblo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/?p=26448","title":{"rendered":"EL GOZO ESPIRITUAL DE SER PUEBLO"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>CARTA PASTORAL AL PRESBITERIO, FIELES CRISTIANOS LAICOS, RELIGIOSAS<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0 Y PERSONAS DE BUENA VOLUNTAD DE LA DI\u00d3CESIS DE SAN CRIST\u00d3BAL:<\/em><\/strong><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u201cLa Paz y el Amor de Dios les acompa\u00f1e siempre\u201d<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><u>INTRODUCCI\u00d3N<\/u><\/li>\n<\/ol>\n<p>Hemos sido convocados por el Papa Francisco para celebrar un tiempo de gracia muy especial:\u00a0EL A\u00d1O SANTO EXTRAORDINARIO DE LA MISERICORDIA.\u00a0Durante \u00e9l nos unimos en comuni\u00f3n fraterna por el amor para mostrar el rostro misericordioso del Padre Dios. Nos corresponde hacerlo con decisi\u00f3n y sentido de compromiso evangelizador para anunciar la Buena Noticia de Jes\u00fas y edificar el reino de Dios en medio de nosotros.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li>Nos corresponde vivir este \u201ctiempo de gracia y reconciliaci\u00f3n\u201d en los momentos actuales, cuando Venezuela (y, en ella, nuestra regi\u00f3n) atraviesa una crisis social, econ\u00f3mica y pol\u00edtica, agravada por la descomposici\u00f3n moral, el relativismo \u00e9tico y una sub-cultura de la muerte. Para nosotros en el T\u00e1chira, la situaci\u00f3n creada desde agosto de 2015 con el cierre de la frontera presenta otras caracter\u00edsticas que profundizan la crisis.<\/li>\n<li>Los cristianos sufrimos y compartimos con todos los hermanos sus angustias y problemas, as\u00ed como sus alegr\u00edas y esperanzas (cf. G.S.1). No queremos ver a la gente desde la \u201cotra acera\u201d, sino desde dentro del pueblo al cual pertenecemos. Por ello, con ojos de fe y esperanza, a la vez movidos por la fuerza del amor que todo lo puede (cf. 1 Cor 13), reconocemos \u201cel paso del Se\u00f1or\u201d en medio de nosotros; es decir, su acci\u00f3n pascual capaz de hacer nuevas todas las cosas. As\u00ed podremos contemplar la acci\u00f3n del Esp\u00edritu en nuestra patria, quien hace posible en Venezuela la Pascua de Jes\u00fas. Desde esta perspectiva, iluminados por la Palabra de Dios y la ense\u00f1anza de la Iglesia, presentamos las siguientes reflexiones y algunas propuestas para afinar nuestro compromiso en la renovaci\u00f3n moral y recuperaci\u00f3n integral de nuestra sociedad.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><u>DESDE LA OSCURIDAD, LA LUZ.<\/u><\/li>\n<li>El deterioro continuo de la situaci\u00f3n, marcado por la\u00a0 inflaci\u00f3n, la inseguridad y el desabastecimiento, ha venido creando una peligrosa atm\u00f3sfera de confusi\u00f3n y desesperanza en la poblaci\u00f3n. La falta de encuentro y di\u00e1logo entre los factores pol\u00edticos agudiza el problema, a lo cual se unen la indiferencia y conformismo de amplios sectores y la apuesta de algunos grupos a formas de violencia para sembrar caos como si con eso se consiguiera la superaci\u00f3n de la crisis. La gente siente desesperanza y confusi\u00f3n porque lejos de verse una luz, el panorama se ve oscuro.<\/li>\n<li>La primera p\u00e1gina de la Biblia nos ense\u00f1a c\u00f3mo Dios hizo brotar la luz de la creaci\u00f3n para romper con el caos y la oscuridad (cf. Gen, 1-3). A lo largo de sus p\u00e1ginas, la Biblia nos permite comprobar la presencia de Dios en la historia humana, siempre en t\u00e9rminos de salvaci\u00f3n, libertad y justicia. Luego de la irrupci\u00f3n del pecado en el mundo que oscureci\u00f3 la dignidad del ser humano, el mismo Creador prometi\u00f3 un Salvador, el cual fue anunciado por los profetas; as\u00ed el pueblo que andaba en oscuridad pudo ver una luz de salvaci\u00f3n. En la plenitud\u00a0 de los tiempos, la luz volvi\u00f3 a rasgar la oscuridad: Jes\u00fas, el Hijo de Dios, se hizo presente y cumpli\u00f3 la promesa hecha a los primeros padres. \u201c<em>Yo soy la luz del mundo<\/em>\u201d nos ense\u00f1a Jes\u00fas (Jn 8,12). Si bien \u00e9sta apunta a la definitiva y eterna, al vencer el pecado del mundo, resplandece en el camino continuo de la humanidad. La Iglesia recibe la misi\u00f3n de ser \u201c<em>Luz de los pueblos<\/em>\u201d (cf. L.G.1) y los seguidores de Jes\u00fas hemos recibido la tarea de ser testigos de la luz (cf. Rom 13,12; 1 Tes. 5,5). Como tales, los cristianos debemos hacerla brillar en todos los \u00e1mbitos de la sociedad para vencer la oscuridad y la estructura social de pecado creadas por el ego\u00edsmo y el mal.<\/li>\n<li>Los cristianos hemos de cumplir el deseo del Papa Francisco: involucrarnos en la situaci\u00f3n donde vivimos y acompa\u00f1ar a todos los hermanos (Cf. Ev.G. 24). Esto significa reafirmar el gozo espiritual de ser pueblo (cf. Ev.G. 268-274). Los sacerdotes, laicos, religiosos, religiosas, conscientes de nuestra vocaci\u00f3n de \u201c<em>ser luz en el Se\u00f1or<\/em>\u201d (cf. Efes 5,8) debemos meternos a fondo en el tejido social y desde \u00e9l ayudar a vencer la oscuridad, sin miedo y con total decisi\u00f3n. Para ello contamos con la Doctrina Social de la Iglesia, la ense\u00f1anza del Concilio Vaticano II, los documentos de Medell\u00edn, Puebla y Aparecida y del Concilio Plenario de Venezuela. En nuestra Iglesia local de San Crist\u00f3bal lo hemos venido haciendo con la ayuda de nuestro Plan Diocesano de Pastoral y de la experiencia de camino sinodal emprendido hace varios a\u00f1os. As\u00ed podremos vencer el individualismo y la mediocridad conformista, el odio y la venganza y demostrar nuestra cercan\u00eda solidaria, incluso con aquellos alejados y quienes apuestan al caos. Desde nuestras parroquias, con sus comunidades eclesiales de base y variados servicios, podemos, sin duda, romper las tinieblas para hacer brillar la luz del amor y de la verdad. Al hacer esto, podremos crear y sostener espacios dirigidos hacia la pr\u00e1ctica de la solidaridad cristiana y el bien com\u00fan, donde se evidencien el encuentro con nuestros hermanos, el di\u00e1logo amoroso con quienes tenemos diferencias y la mutua ayuda, especialmente los m\u00e1s pobres.<\/li>\n<li>Conscientes de nuestra responsabilidad hist\u00f3rica y con la luz del Esp\u00edritu Santo, pedimos a las Parroquias y Rector\u00edas con sus Comunidades Eclesiales de Base, as\u00ed como a todas las Instancias Eclesiales (Seminarios, UCAT, IUESTA, Colegios Cat\u00f3licos, CODILAI, Medios eclesiales de comunicaci\u00f3n social, grupos apost\u00f3licos\u2026) que asuman el \u201cpadrinazgo\u201d de comunidades pobres, lejanas, de periferia (barrios, aldeas, grupos en situaci\u00f3n de vulnerabilidad\u2026) o instituciones donde se palpe el dolor, el abandono, la necesidad, el menosprecio (hospitales, c\u00e1rceles, ancianatos\u2026). Con ello, se mostrar\u00e1 el compromiso de iluminar con la luz del Evangelio a todos, exigir a quienes propician y se mantienen en la oscuridad un cambio o conversi\u00f3n y desarrollar el protagonismo cierto y decidido del sujeto popular para hacer posible la transformaci\u00f3n que requiere nuestra sociedad. Contamos con el Esp\u00edritu Santo: \u00c9ste no hace cosas nuevas, sino m\u00e1s bien hace nuevas todas las cosas (cf. Apoc 21,5). Este, adem\u00e1s, ser\u00e1 un fruto del A\u00f1o de la Misericordia convocado por el Papa Francisco. La Vicar\u00eda de Pastoral elaborar\u00e1, junto con las instancias comprometidas, un programa para la aplicaci\u00f3n de esta propuesta a partir del Domingo de Resurrecci\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>III.<strong>\u00a0<\/strong><u>EL PASO DEL SE\u00d1OR.<\/u><\/p>\n<ol start=\"8\">\n<li>Dentro de esa situaci\u00f3n de oscuridad antes mencionada, vuelven a sentirse algunas formas de opresi\u00f3n y surgen otras nuevas que atentan contra el pueblo. Las podemos tipificar en cuatro grandes grupos:<\/li>\n<li>a)<u>De tipo pol\u00edtico<\/u>: la imposici\u00f3n de modelos pol\u00edticos sin di\u00e1logo ni resonancia en las bases populares; la reafirmaci\u00f3n del personalismo pol\u00edtico, mediante el continuo recurso a una deformada imagen de \u201cmes\u00edas\u201d o caudillos, de tiempos pasados o de nuevo cu\u00f1o,\u00a0 quienes ser\u00edan siempre los salvadores; el af\u00e1n por la toma o conservaci\u00f3n del poder, el populismo, la polarizaci\u00f3n y los intereses particulares de unos pocos. El producto de estas opresiones es claro: se cercena, se prescinde y elimina el protagonismo del verdadero sujeto del quehacer social y titular del poder soberano en la Rep\u00fablica, como lo es el\u00a0pueblo, el cual incluye a todos los que le conforman.<\/li>\n<li>b)\u00a0<u>De tipo econ\u00f3mico<\/u>: el modelo rentista y clientelar de la econom\u00eda, el deseo del dinero f\u00e1cil y un inadecuado enfoque en la pol\u00edtica de subsidios, el ansia desmedida por poseer, el \u00e9nfasis de unos pocos en una cultura del bienestar en perjuicio del bien com\u00fan, el aprovechamiento de unos cuantos que incluso elevan los costos de los productos, el empobrecimiento de las mayor\u00edas,\u2026 El efecto de estas opresiones tambi\u00e9n es claro: se prescinde del sujeto \u201cpueblo\u201d quien, en comuni\u00f3n con todos los sectores del pa\u00eds, puede y debe hacer posible una econom\u00eda de solidaridad, predicada por la Iglesia y propuesta en la Constituci\u00f3n Nacional, donde todos participan equitativamente de los bienes de la tierra.<\/li>\n<li>c)<u>De tipo \u00e9tico<\/u>: nacen del menosprecio declarado hacia la dignidad de la persona humana. Son creadas y sostenidas por quienes apuestan por una estructura social de pecado caracterizada por la muerte y la violencia: el narcotr\u00e1fico, creciente y vinculado a carteles internacionales; el alto \u00edndice de consumo de estupefacientes y otras substancias narc\u00f3ticas; delincuencia organizada, con sus azotes de inseguridad, sicarios, bandas armadas, grupos irregulares, comerciantes de la maldad y promotores de la vida f\u00e1cil; la proliferaci\u00f3n de juegos de azar y de apuestas ilegales; el hedonismo;\u00a0 la promiscuidad sexual;\u00a0 la pornograf\u00eda; el tr\u00e1fico de personas; la trata de blancas; el contrabando; la corrupci\u00f3n; el aborto y la destrucci\u00f3n del matrimonio y la familia. Todo esto lleva a desvalorizar al sujeto \u201cpueblo\u201d, pues se desprecia e impide la centralidad y dignidad de la persona humana.<\/li>\n<li>d)<u>De tipo religioso<\/u>: el recurso a espiritualismos y expresiones piadosas con falsas esperanzas centradas s\u00f3lo en intervenciones \u201cmilagrosas\u201d de Dios, la Virgen y los santos; el llamado a la oraci\u00f3n sin compromiso personal, testimonial y evangelizador; el fundamentalismo, el fanatismo, el divorcio entre la fe y la vida, el recurso a la resignaci\u00f3n fatalista, el olvido y desconocimiento del Evangelio y de la Doctrina Social de la Iglesia; la inconsciencia de quienes se valen de la religi\u00f3n y aparentan ser buenos cristianos delante de la gente pero son socios de prost\u00edbulos y bares, pertenecen a mafias y promueven el aborto; la manipulaci\u00f3n que se pretende hacer de la Iglesia al quererla asociar a opciones partidistas de cualquier tipo; la falta de compromiso de muchos cat\u00f3licos y la p\u00e9rdida del sentido de pertenencia a la Iglesia\u2026Como producto de estas opresiones nos encontramos con el desconocimiento de la presencia del Esp\u00edritu y del Se\u00f1or Jes\u00fas quien pasa como liberador en el sujeto \u201cpueblo\u201d, llamado a construir la paz y ser instrumento activo en cuanto colaborador de la obra redentora de Cristo.<\/li>\n<li>La historia de la salvaci\u00f3n nos habla del \u201cpaso liberador\u201d de Dios en la historia de la humanidad. Luego de o\u00edr el clamor de su pueblo, Dios \u201cpasa\u201d y siembra la vida en medio de su pueblo (cf. Ex. 12-15), con quien hace una alianza luego de liberarlo de la esclavitud de Egipto (cf. Ex. 19-24). Durante el Antiguo Testamento, los profetas anuncian la proximidad de un Mes\u00edas liberador, quien se hace presente en la historia con Jes\u00fas de Nazaret (Cf. Mt 1, 18-24; Jn 1,14). El asume la misi\u00f3n de cumplir la voluntad de Dios Padre. Es ungido para anunciar la Buena Noticia a los pobres, dar vista a los ciegos, liberar a los cautivos e inaugurar el tiempo de salvaci\u00f3n y gracia (Cf. Lc 4,18). Con su muerte y resurrecci\u00f3n, Jes\u00fas hace que su \u201cpaso pascual\u201d sea efectivo: la nueva creaci\u00f3n (Cf. Gal 6,15; 2 Cor 5,17) con la cual todo ser humano se convierte en \u201chombre nuevo\u201d (Cf. Col. 3,10). El efecto maravilloso de esa pascua se muestra en cada uno al recibir la posibilidad de ser hijos del Padre Dios (Cf, Jn 1,12). Como tales, entonces los creyentes se asocian a Jes\u00fas y comienzan a ser \u201ctestigos del Resucitado\u201d; es decir a cooperar con el Se\u00f1or en su obra liberadora. La humanidad recibe la vocaci\u00f3n a convertirse en el pueblo de la nueva alianza. De modo personal y comunitario, todo creyente es sujeto activo, en comuni\u00f3n con el Se\u00f1or, para manifestar la fuerza de la Pascua y edificar en la sociedad el Reino de justicia, paz y amor.<\/li>\n<li>Nuestra Iglesia Local de San Crist\u00f3bal debe ser para cada cristiano<em>el lugar donde aprenden a vivir la fe experiment\u00e1ndola y descubri\u00e9ndola encarnada en otros. Del modo m\u00e1s urgente, deber\u00eda ser la escuela donde se eduquen hombres capaces de hacer historia, para impulsar eficazmente con Cristo la historia de nuestros pueblos hacia el Reino (Documento de Puebla, n.274)<\/em>. Una de las dimensiones de la misi\u00f3n evangelizadora es la promoci\u00f3n humana, con la cual se educan hombres y mujeres capaces de forjar la historia seg\u00fan la \u201cpraxis\u201d de Jes\u00fas de Nazaret (cf.<em>Documento de Puebla 279<\/em>). Ella\u00a0<em>implica actividades que ayudan a despertar la conciencia del hombre en todas sus dimensiones y a valerse por s\u00ed mismo para ser protagonista de su propio desarrollo humano y cristiano. Educa para la convivencia, da impulso a la organizaci\u00f3n, fomenta la comunicaci\u00f3n cristiana de bienes, ayuda de modo eficaz a la comuni\u00f3n y a la participaci\u00f3n (Documento de Puebla, 477)<\/em>. Por eso, en la l\u00ednea de la Nueva Evangelizaci\u00f3n asumimos el compromiso de hacer del pueblo el verdadero sujeto del desarrollo y aut\u00e9ntica transformaci\u00f3n que requiere el pa\u00eds y la regi\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n<p>En este sentido, con la ayuda del Presbiterio, Vicar\u00eda de Pastoral, CODILAI, UCAT y CARITAS DIOCESANA contraemos el compromiso de motivar, educar y animar a que la gente, en sus diversas comunidades cristianas, aprenda y se convierta en sujeto activo seg\u00fan los criterios del evangelio para fortalecimiento del bien com\u00fan. Durante el tiempo de la Pascua y los meses subsiguientes, se tendr\u00e1n las reuniones en las comunidades eclesiales de base y otras instancias eclesiales para asumir decididamente esta tarea y estudiar esta Carta Pastoral. Junto a esto, nos proponemos realizar en torno a Pentecost\u00e9s un primer encuentro con factores sociales, pol\u00edticos, econ\u00f3micos, comunales, religiosos, culturales y populares, a fin de delinear las formas m\u00e1s adecuadas, dentro del marco de la paz social, del protagonismo del sujeto \u201cpueblo\u201d en nuestra regi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><u>Y NADIE PASABA NECESIDAD.<\/u><\/li>\n<li>En medio de la crisis social, econ\u00f3mica y pol\u00edtica del pa\u00eds, se ocultan formas terribles de individualismo y ego\u00edsmo, que antes de propiciar el bien com\u00fan, a\u00fapan el bienestar s\u00f3lo desde una perspectiva materialista. El consumismo y el ansia de poseer dinero f\u00e1cil atacan el tejido social y la vida digna de las familias y comunidades. El bachaqueo, el contrabando, el matraqueo, la corrupci\u00f3n, el consumismo, la usura y otras formas de opresi\u00f3n est\u00e1n haciendo que la pobreza \u2013tanto la material como la moral- crezca. La proverbial solidaridad de los venezolanos as\u00ed como la cordialidad y hospitalidad de los tachirenses comienzan a ocultarse y, lamentablemente hay quienes se valen de la necesidad para su propio aprovechamiento. La escasez de productos alimenticios de primera necesidad as\u00ed como de medicinas e insumos importantes para la vida golpea de manera brutal a todos, particularmente a los m\u00e1s necesitados. El Estado no da respuestas efectivas y ha venido acostumbrando a la gente a d\u00e1divas que ahora no se pueden recibir. La desesperanza y el desaliento ante la escasez y la falta de respuesta y atenci\u00f3n se apoderan de muchos y se va teniendo la impresi\u00f3n de indefensi\u00f3n y abandono.<\/li>\n<li>En los inicios del cristianismo, el modelo de la comunidad cristiana se centr\u00f3 en el amor fraterno. Este fue presentado como la mejor carta de identidad de los disc\u00edpulos de Jes\u00fas (cf. Jn 13,35). Poco a poco, los creyentes fueron entendiendo que ser hijos de Dios los convert\u00eda en hermanos. Por eso, aprendieron a poner todo en com\u00fan y as\u00ed nadie pasaba necesidad (Cf. Hech 2,42ss). El amor no es un acto de filantrop\u00eda, sino una virtud propia de quien ha recibido el bautismo. El mensaje de las Sagradas Escrituras y el de los Padres de la Iglesia han profundizado esta ense\u00f1anza. La Iglesia, mediante su Doctrina Social y el Magisterio de los Papas tambi\u00e9n ha arrojado luces para promover y hacer realidad la solidaridad efectiva. Como lo se\u00f1alara San Juan Pablo II, la solidaridad es propia de todo disc\u00edpulo de Jes\u00fas.<em>Esta no es, pues, un sentimiento superficial por los males de tantas personas, cercanas o lejanas. Al contrario, es la determinaci\u00f3n firme y perseverante de empe\u00f1arse por el bien com\u00fan; es decir, por el bien de todos y cada uno, para que todos seamos verdaderamente responsables de todos. Esta determinaci\u00f3n se funda en la firme convicci\u00f3n de que lo que frena el pleno desarrollo es aquel af\u00e1n de ganancia y aquella sed de poder de que ya se ha hablado (Sollicitudo Rei Socialis, n. 38).<\/em><\/li>\n<li>A\u00fan en medio de las dificultades, son m\u00e1s los cristianos y personas de buena voluntad que demuestran tanto su fraternidad como su solidaridad. Nos encontramos tantos actores sociales que act\u00faan con honestidad con un ejemplo quiz\u00e1s ensombrecido por el pecado social del mundo; tantos trabajadores que prefieren ser protagonistas en vez de aprovechadores; tantos padres y madres de familia, verdaderos artesanos de humanidad, que se esfuerzan por hacer crecer integralmente a sus hijos; tantos educadores con verdadera vocaci\u00f3n, constructores de la paz y del encuentro; tantos dirigentes que no se prestan a las componendas de la maldad y de la corrupci\u00f3n\u2026 A esto se unen los esfuerzos de las parroquias, comunidades y otras instituciones dedicadas a atender a los m\u00e1s necesitados y a dedicarles esfuerzos, iniciativas y acompa\u00f1amiento con la misericordia y la ternura del amor de Dios. Una forma muy com\u00fan entre nosotros es\u00a0 el as\u00ed denominado \u201ckilo de amor\u201d para compartir alimentos y medicinas con quienes lo requieran. No podemos dejar de mencionar la acci\u00f3n decidida y desinteresada de los sacerdotes y laicos, de las parroquias y comunidades de base, instancias eclesiales y grupos de apostolado de las zonas de la frontera con la hermana Colombia: gracias a ellos, quienes sufrieron y siguen sufriendo los embates del cierre de la frontera no se han sentido solos ante el olvido de las autoridades y del resto del pa\u00eds.<\/li>\n<li>Para reafirmar el compromiso de solidaridad y decirle al mundo que entre nosotros nadie debe pasar necesidad pues todo lo ponemos en com\u00fan, nos comprometemos a seguir acompa\u00f1ando a los m\u00e1s pobres y necesitados. La opci\u00f3n preferencial por los pobres, los excluidos y peque\u00f1os nace de nuestra fe en Jesucristo. Sabedores de la invitaci\u00f3n del Maestro de ser sus cooperadores en la liberaci\u00f3n integral de nuestros hermanos, en nuestra Iglesia local de San Crist\u00f3bal nos hemos propuesto que para el final delA\u00f1o de la\u00a0 MISERICORDIAtoda parroquia y Rector\u00eda deber\u00e1 tener\u00a0\u00a0CARITAS PARROQUIAL, seg\u00fan las directrices diocesanas. De igual modo, cada comunidad eclesial deber\u00e1 organizar el grupo de los denominados \u201cSERVIDORES DE LA MISERICORDIA\u201d, seg\u00fan el plan de pastoral y los Estatutos Sinodales.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><u>MI PAZ LES DEJO.<\/u><\/li>\n<li>En una situaci\u00f3n como la que vivimos se suelen suscitar protestas. Pero nunca se debe apelar a la violencia que rompa con la paz ciudadana y atente contra el bien com\u00fan. Las protestas violentas impiden la sana convivencia en fraternidad. Hay grupos de todos los signos pol\u00edticos que se empe\u00f1an en desestabilizar la paz: con descalificaciones y ofensas, con calumnias y difamaciones, con actos violentos. Lamentablemente ha crecido una especie de sub-cultura de la desconfianza, de la rabia reprimida, de la insatisfacci\u00f3n,\u00a0 de la divisi\u00f3n, del odio, del rencor y de la retaliaci\u00f3n. Es f\u00e1cil caer en el insulto. Existe el peligro de fomentar enfrentamientos y agudizar las brechas existentes. Todo esto pone en dificultad la realizaci\u00f3n de una cultura de vida, solidaridad y sana convivencia fraterna. Como nos lo recuerda San Juan XXIII, puede ocurrir que<em>surjan divergencias a\u00fan entre cat\u00f3licos de sincera intenci\u00f3n. Cuando esto suceda, procuren todos observar y testimoniar la mutua estima y el respeto rec\u00edproco, y, al mismo tiempo, examinen los puntos de coincidencia a que pueden llegar todos, a fin de realizar oportunamente lo que las necesidades pidan. Deben tener, adem\u00e1s, sumo cuidado en no derrochar sus energ\u00edas en discusiones interminables, y, so pretexto de lo mejor, no se descuiden de realizar el bien que les es posible y, por tanto, obligatorio (Mater et Magistra, n 238).<\/em><\/li>\n<li>La ense\u00f1anza del Maestro es precisa: \u201c<em>Mi paz les dejo\u2026No es como la paz del mundo<\/em>\u201d (Jn 14, 27). Esta paz supera los acuerdos y las componendas. Est\u00e1 basada en el amor, cuya m\u00e1xima expresi\u00f3n la encontramos en la entrega pascual del Se\u00f1or Jes\u00fas. San Pablo nos indica que \u201c<em>Cristo es nuestra Paz<\/em>\u201d (Ef 2,14). Por tanto, va mucho m\u00e1s all\u00e1 de cualquier condicionamiento humano. El mismo Ap\u00f3stol nos ense\u00f1a c\u00f3mo Jes\u00fas ha destruido todo muro de divisi\u00f3n en la humanidad para hacer posible la aparici\u00f3n del verdadero \u201chombre nuevo\u201d (Cf. Ef. 2, 14-15). \u00c9ste no es producto de una ideolog\u00eda, sino la creaci\u00f3n del amor de Dios. En Puebla se nos advierte sobre la tarea de formar al \u201chombre nuevo\u201d:<em>Es necesario crear en el hombre latinoamericano una sana conciencia moral, sentido evang\u00e9lico cr\u00edtico frente a la realidad, esp\u00edritu comunitario y compromiso social. Todo ello har\u00e1 posible una participaci\u00f3n libre y responsable, en comuni\u00f3n fraterna y dialogante para la construcci\u00f3n de la nueva sociedad verdaderamente humana y penetrada de valores evang\u00e9licos (n. 1308).<\/em><\/li>\n<li>Nuestra Iglesia local de San Crist\u00f3bal est\u00e1 empe\u00f1ada, por su fidelidad al Evangelio, en ser constructora de la Paz. Para ello sale al encuentro de los dem\u00e1s en sus lugares de convivencia y trabajo, incluso en las periferias existenciales, seg\u00fan nos pide el Papa Francisco, para construir, motivar y alentar soluciones viables y positivas. De nada vale quedarnos como creyentes en los \u201clamentos\u201d. Por eso, queremos seguir siendo<em>una Iglesia misionera que anuncia gozosamente al hombre de hoy que es hijo de Dios en Cristo; se compromete en la liberaci\u00f3n de todo el hombre y de todos los hombres (el servicio de la paz y de la justicia es un ministerio esencial de la Iglesia) y se inserta solidaria en la actividad apost\u00f3lica de la Iglesia Universal, en \u00edntima comuni\u00f3n con el sucesor de Pedro. Ser misionero y ap\u00f3stol es condici\u00f3n del cristiano (Documento de Puebla 1304)<\/em>.<\/li>\n<li>Desde este horizonte pedimos a todos nuestros presb\u00edteros, profesores, maestros y catequistas ser \u201cpromotores de la paz\u201d en nuestras comunidades. Las homil\u00edas de los sacerdotes, las ense\u00f1anzas de los maestros y catequistas, los programas de radio y los mensajes en todos los medios de comunicaci\u00f3n han de dirigirse a una\u00a0 toma de conciencia del desaf\u00edo propuesto por el evangelio: \u201c<em>ser constructores de la paz<\/em>\u201d (Mt 5 9), con justicia, fraternidad y solidaridad. Con esa paz, buscamos la reconciliaci\u00f3n nacional, el encuentro de todos y cada uno de los venezolanos, la superaci\u00f3n de la polarizaci\u00f3n que nos desconecta y hasta divide. La verdad que nos hace libres (cf. Jn 8,32), fiel reflejo del Evangelio, hace posible la caridad. Esto nos lleva a exigirle de frente a los violentos, a los corruptos, a quienes promueven la cultura de la muerte con el aborto, el narcotr\u00e1fico y el tr\u00e1fico de personas, a los que propician los anti-valores y el relativismo \u00e9tico, a quienes componen grupos irregulares y bandas delicuenciales, a quienes se dedican al bachaqueo, matraqueo y contrabando,\u2026 en fin, a quienes se han decidido por la maldad, a que se conviertan y se dejen reconciliar con Dios y la sociedad (Cf. 2 Cor 5, 20). Les invitamos a unirse a nosotros, los seguidores y embajadores de Cristo, pues nos hemos decidido a optar por la aut\u00e9ntica libertad: la de la solidaridad, la fraternidad y el amor. Se trata de hacer tambi\u00e9n realidad lo cantado en nuestro himno regional: \u201c<em>Que en el T\u00e1chira ondule por siempre, como ense\u00f1a de honor regional, con la uni\u00f3n y altivez de sus hijos, el trabajo, la paz, la igualdad<\/em>\u201d.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li>CONCLUSI\u00d3N.<\/li>\n<li>Las variadas tareas propuestas, as\u00ed como el compromiso de una Iglesia evangelizada y evangelizadora, es posible vivirlo en el T\u00e1chira, pues contamos con la protecci\u00f3n e intercesi\u00f3n de Mar\u00eda de la Consolaci\u00f3n. Mar\u00eda nos ayuda a ser constructores de la paz de su Hijo, agentes del di\u00e1logo y el encuentro de los venezolanos para vivir el amor, la reconciliaci\u00f3n y el perd\u00f3n que viene de Jes\u00fas.\u00a0<em>Ella es la del coraz\u00f3n abierto por la espada, que comprende todas las penas. Como madre de todos, es signo de esperanza para los pueblos que sufren dolores de parto hasta que brote la justicia. Ella es la misionera que se acerca a nosotros para acompa\u00f1arnos por la vida, abriendo los corazones a la fe con su cari\u00f1o materno. Como una verdadera madre, ella camina con nosotros, lucha con nosotros, y derrama incesantemente la cercan\u00eda del amor de Dios (Evangelii Gaudium, n 286)<\/em>.<\/li>\n<li>En ella aprendemos a reconocer la presencia actuante del Esp\u00edritu en medio de nosotros y c\u00f3mo el Se\u00f1or realiza sus prodigios desde la peque\u00f1ez de quien se dedica a su servicio. Adem\u00e1s de Madre, es Maestra desde su experiencia de primera disc\u00edpula de Jes\u00fas, su Hijo:<em>Porque cada vez que miramos a Mar\u00eda volvemos a creer en lo revolucionario de la ternura y del cari\u00f1o. En ella vemos que la humildad y la ternura no son virtudes de los d\u00e9biles sino de los fuertes, que no necesitan maltratar a otros para sentirse importantes. Mir\u00e1ndola descubrimos que la misma que alababa a Dios porque \u00abderrib\u00f3 de su trono a los poderosos\u00bb y \u00abdespidi\u00f3 vac\u00edos a los ricos\u00bb (Lc 1,52.53) es la que pone calidez de hogar en nuestra b\u00fasqueda de justicia\u2026 Le rogamos que con su oraci\u00f3n maternal nos ayude para que la Iglesia llegue a ser una casa para muchos, una madre para todos los pueblos, y haga posible el nacimiento de un mundo nuevo. Es el Resucitado quien nos dice, con una potencia que nos llena de inmensa confianza y de firm\u00edsima esperanza: \u00abYo hago nuevas todas las cosas\u00bb (Ap 21,5). Con Mar\u00eda avanzamos confiados hacia esta promesa (Evangelii Gaudium n. 288).<\/em><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con mi cari\u00f1osa bendici\u00f3n de Servidor y Testigo:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>+Mario, Obispo de San Crist\u00f3bal.<\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CARTA PASTORAL AL PRESBITERIO, FIELES CRISTIANOS LAICOS, RELIGIOSAS \u00a0 Y PERSONAS DE BUENA VOLUNTAD DE LA DI\u00d3CESIS DE SAN CRIST\u00d3BAL: \u00a0 \u201cLa Paz y el Amor de Dios les acompa\u00f1e siempre\u201d &nbsp; INTRODUCCI\u00d3N Hemos sido convocados por el Papa Francisco para celebrar un tiempo de gracia muy especial:\u00a0EL A\u00d1O SANTO EXTRAORDINARIO DE LA MISERICORDIA.\u00a0Durante \u00e9l &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":26449,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[106],"tags":[2491,1156,1313],"class_list":["post-26448","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-documentos","tag-monsenor-mario-moronta","tag-obispo-de-san-cristobal","tag-san-cristobal"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26448","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=26448"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26448\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26450,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26448\/revisions\/26450"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/26449"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=26448"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=26448"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=26448"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}