{"id":25468,"date":"2015-12-05T07:03:36","date_gmt":"2015-12-05T12:03:36","guid":{"rendered":"http:\/\/contraluzcucuta.co\/?p=25468"},"modified":"2015-12-13T17:17:03","modified_gmt":"2015-12-13T22:17:03","slug":"cronica-las-espigas-de-villa-del-rosario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/?p=25468","title":{"rendered":"CR\u00d3NICA. Las espigas de Villa del Rosario"},"content":{"rendered":"<p>Hect\u00e1reas\u00a0 verdes llaman la atenci\u00f3n de los visitantes a Villa del Rosario. Los cultivos de arroz sucumben ante las brisas del medio d\u00eda. Como resultado, un movimiento semejante a las olas del mar, regala la mejor vista del arrozal.\u00a0 Ese lugar con altas espigas, es la tierra labrada por hombres del campo.<\/p>\n<p>La ardua labor inicia, a diario, a las\u00a0 5:00 de la ma\u00f1ana. El caf\u00e9 reci\u00e9n colado esparce el aroma por el interior de la casa donde habitan los labriegos. Jaime y Fernando Buitrago son hombres de campo. Las manchas de sol y las manos gruesas y \u00e1speras denotan el arduo trabajo durante largos a\u00f1os mientras labran la tierra f\u00e9rtil del municipio hist\u00f3rico. Camisa ancha, manga larga; bluyines sueltos y sucios; botas pantaneras y sombrero de fique para cubrirse de los posibles estragos causados por el sol, dejan al descubierto el tiempo entregado por estos hombres al cultivo de la tierra.<\/p>\n<p>La tenacidad reflejada en\u00a0 los movimientos se hace m\u00e1s fuerte al hablar del arroz. Jaime deja constancia de la inmensa dedicaci\u00f3n y del amor que tienen por el latifundio que les pertenece, y heredado del padre.<\/p>\n<p>A las 6:00 de la ma\u00f1ana, empieza la labor. El retraso lo ocasiona la visita inesperada de un fisg\u00f3n con ganas de conocer los arrozales. Media hora despu\u00e9s, comienza a rodar la aventura por su mundo. Mantiene la actitud serena y entrega detalles sobre c\u00f3mo su vida gira en torno al arroz. Los labios secos esbozan una sonrisa al repasar las actividades del d\u00eda. El amor por la familia y el campo hacen de Jaime un campesino alegre.<\/p>\n<p>El \u00e1rea donde se desenvuelven consta de 20 hect\u00e1reas. El cultivo de arroz significa la econom\u00eda, el sustento y la calidad de vida. Jaime\u00a0 se monta en el tractor, antiguo, oxidado y de sill\u00f3n desgastado. La primera l\u00ednea para espigar est\u00e1 al frente. Cuenta an\u00e9cdotas personales. Cuando ha terminado la tarea da vuelta al volante y sigue con otra l\u00ednea.<\/p>\n<p>El camino lleno de lodo atasca el tractor por unos segundos. Jaime, tranquilo, indica que hay problemas. \u201cNos quedamos\u201d. La situaci\u00f3n es confusa por unos minutos. El veh\u00edculo agr\u00edcola arranca y contin\u00faa el camino.<\/p>\n<p>El reloj marca las 8.30 de la ma\u00f1ana. La esposa de Jaime llega al campo con una bebida refrescante para mitigar el calor. El sistema de riego presenta problemas. El agua fluye de la parte alta del arrozal a la baja, regul\u00e1ndose mediante una caja de madera. El vertido se produce desde la \u00faltima &#8220;caja de desag\u00fce&#8221;, que se usa para mantener el nivel estable.<\/p>\n<p>Entre los inconvenientes del sistema destaca c\u00f3mo se insertan\u00a0 los pesticidas a las aguas p\u00fablicas, el aporte constante de agua fr\u00eda por la parte alta de las hect\u00e1reas y el retraso en la maduraci\u00f3n. Todo esto perjudica los rendimientos en las zonas cercanas a la entrada de agua y la aplicaci\u00f3n de herbicidas, lo que genera un menor control de las malas hierbas.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de algunas horas de trabajo para arreglar el sistema de riego y de cerciorarse que funcionara plenamente, llega la hora del almuerzo. Son las 12:00 del d\u00eda. Las brasas ardientes de la fogata\u00a0 hacen hervir el consom\u00e9 de gallina que Esperanza prepar\u00f3 con el mayor del gusto para los labriegos que cumplen el jornal en las 20 hect\u00e1reas de arroz.<\/p>\n<p>En una mesa larga de madera, con tablones a los costados, los trabajadores comienzan el ritual. Agradecen por la comida servida y por permitir ingerir los alimentos. \u201cEl campo hace que la vida te ense\u00f1e su mejor forma de vivirla\u201d, dijo Jaime desde la cabecera al tiempo que brinda con el vaso agua de panela fr\u00eda por otra ma\u00f1ana en el campo. El consom\u00e9 reconforta luego de la exhaustiva tarea.<\/p>\n<p>Sembrar y espigar arroz es un acto de uni\u00f3n, compromiso y dedicaci\u00f3n por el latifundio que les pertenece hace m\u00e1s de una d\u00e9cada. El arroz que brota de las hect\u00e1reas de la familia S\u00e1nchez se ha caracterizado por el color blanco y la suavidad. Es comercializado en peque\u00f1as cantidades en las tiendas aleda\u00f1as a la finca.<\/p>\n<p>Jaime lo concibe como una manera de entregar al pr\u00f3jimo las maravillas cultivadas. \u201cLa producci\u00f3n de la tierra debe ser compartida con nuestros semejantes\u201d, dijo Jaime Buitrago.<\/p>\n<p><strong>JESSICA D\u00cdAZ<\/strong><\/p>\n<p><strong>Estudiante de Comunicaci\u00f3n Social<\/strong><\/p>\n<p><strong>Universidad de Pamplona<\/strong><\/p>\n<p><strong>Campus de Villa del Rosario<\/strong><\/p>\n<p><strong>Foto: Especial para www.contraluzcucuta.co<\/strong> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hect\u00e1reas\u00a0 verdes llaman la atenci\u00f3n de los visitantes a Villa del Rosario. Los cultivos de arroz sucumben ante las brisas del medio d\u00eda. Como resultado, un movimiento semejante a las olas del mar, regala la mejor vista del arrozal.\u00a0 Ese lugar con altas espigas, es la tierra labrada por hombres del campo. La ardua labor &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":25469,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[74,10,32],"tags":[2579,204],"class_list":["post-25468","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-aula-universitaria","category-cronicas","category-recorrido-por-la-region","tag-arrozales-en-villa-del-rosario","tag-villa-del-rosario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25468","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=25468"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25468\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25470,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25468\/revisions\/25470"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/25469"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=25468"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=25468"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=25468"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}