{"id":24471,"date":"2015-07-03T13:39:28","date_gmt":"2015-07-03T18:39:28","guid":{"rendered":"http:\/\/contraluzcucuta.co\/?p=24471"},"modified":"2015-07-05T21:34:36","modified_gmt":"2015-07-06T02:34:36","slug":"parque-santander-el-secreto-queda-entre-la-gitana-y-el-cliente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/?p=24471","title":{"rendered":"PARQUE SANTANDER.\u00a0El secreto queda\u00a0entre la gitana y el cliente\u00a0"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>C\u00daCUTA.-<\/strong> Mercedes merodea por el parque Santander hace 20 a\u00f1os. Recorre cada baldosa con sigilo, como la fiera que avanza por entre los matorrales en busca de la presa. Observa a los lados recelosamente para no equivocarse en la escogencia y agudiza la mirada. Da otra vuelta, piensa en el momento que atacar\u00e1 y toma la decisi\u00f3n.<\/p>\n<p>La mujer pas\u00f3 hace buen tiempo por la quinta d\u00e9cada de vida. La piel es arrugada, no lleva maquillaje en el rostro, junta las manos en acci\u00f3n de humildad. La voz suena imperceptible, no tiene alientos para hacerse entender y habla despacio, con angustia, casi que con desesperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La vestimenta es normal, aunque envejecida. El vestido verde deste\u00f1ido la cubre hasta los tobillos y no lleva m\u00e1s prendas. Los zapatos han soportado miles de jornadas en la plaza central cucute\u00f1a. No tiene compa\u00f1\u00eda, como acostumbraban en el pasado reciente, o la dej\u00f3 a la distancia para que le cubra la espalda en el momento del ataque.<\/p>\n<p>En una de las sillas del parque, distra\u00eddos, est\u00e1n los objetivos escogidos por Mercedes. No se percatan de la cercan\u00eda de la mujer, porque est\u00e1n entretenidos viendo al ni\u00f1o, de tres a\u00f1os, c\u00f3mo alimenta a las palomas. La vida en el coraz\u00f3n de C\u00facuta es normal, solo la interrumpe el revoleteo constante de las aves al ver que llega una nueva mano que les dar\u00e1 de comer.<\/p>\n<p>Decenas de hombres y mujeres encontraron como oficio la venta de bolsitas con trigo que devoran con ansias las palomas. Mil pesos cuesta la entretenci\u00f3n que demora lo que las inquietas aves tardan en tragarse ese alimento. A veces, pareciera que no est\u00e1n satisfechas y reclaman m\u00e1s con el incesante \u2018cucurrucuc\u00fa\u2019. No se quedan quietas, alguna advierte que en otro rinc\u00f3n otro ni\u00f1o o adulto juegan a ser dadivosos y levantan vuelo.<\/p>\n<p>Para los vendedores informales es buen negocio que las familias visiten el parque, porque as\u00ed aumentar\u00e1n las ganancias diarias. Las bolsitas las lleva alguien y las distribuye entre quienes quieran ganarse unas monedas, mientras los propietarios\u00a0 vuelven a casa con los billetes. No hay requisitos para desempe\u00f1ar este oficio, la \u00fanica recomendaci\u00f3n es que no les d\u00e9 verg\u00fcenza ofrecer cuatro bolsitas por mil pesos.<\/p>\n<p>El ambiente de la plaza central es pesado. El bullicio de los heladeros, con el repique de las campanitas para llamar la atenci\u00f3n de los chicos, ensordece. Los motores de las m\u00e1quinas de las barquillas ayudan al desespero. La insistencia de los vendedores de peloticas aburre. Los gritos de los expendedores de agua, gaseosa, cerveza, aturden. El ofrecimiento incansable de los fot\u00f3grafos para captar ese momento inolvidable \u00a0de visita al parque es molesto. Y la mirada de Mercedes, cargada de la malicia propia de los gitanos, intimida.<\/p>\n<p>Es domingo. Las campanas de la Catedral de San Jos\u00e9 anuncian que el medio d\u00eda llegar\u00e1 dentro de 15 minutos. Tambi\u00e9n, es la se\u00f1al para que los feligreses que asistir\u00e1n a la misa de doce se preparen, terminen las ocupaciones y se alisten para ingresar al templo mayor de la ciudad.<\/p>\n<ul>\n<li>\u00bfMe regala una moneda, por favor? \u2013 dijo Mercedes con tranquilidad. Hab\u00eda decidido cu\u00e1l ser\u00eda la presa y estaba al ataque.<\/li>\n<\/ul>\n<p>La cercan\u00eda de la gitana tom\u00f3 por sorpresa al hombre que permanec\u00eda de pie. Hac\u00eda muchos a\u00f1os quer\u00eda que se diera esa conversaci\u00f3n. Sonri\u00f3, meti\u00f3 la mano en el bolsillo derecho del pantal\u00f3n y sac\u00f3 varias monedas, que juntas no sumaban $ 500, aunque suficientes para hacerle brillar los ojos a la mujer que interrump\u00eda el juego con el ni\u00f1o.<\/p>\n<ul>\n<li>Tu eres un hombre bueno \u2013 fue la segunda arma que desenfund\u00f3 Mercedes y alcanz\u00f3 el objetivo, ablandar la postura r\u00edgida de ese tipo que la mir\u00f3 con incredulidad.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Los gitanos, por muchos a\u00f1os, abundaron en el parque Santander. En pareja atacaban a los posibles clientes que, incautos, ca\u00edan en las redes de las vejetas con acento diferente al cucute\u00f1o. Al llegar a C\u00facuta, muchas d\u00e9cadas atr\u00e1s, se apoderaron de tierras bald\u00edas en la Ciudadela Juan Atalaya y construyeron sus ranchos.<\/p>\n<p>La constante estad\u00eda de parroquianos en la plaza central y la presencia ocasional de venezolanos hicieron que ese lugar se convirtiera en el espacio preferido por esa comunidad para conseguir el m\u00ednimo diario indispensable para sobrevivir. De unos a\u00f1os para ac\u00e1 han desaparecido y son espor\u00e1dicas las veces en las que se las ve merodeando.<\/p>\n<p>Distinguirlas entre las dem\u00e1s mujeres visitantes del parque no es dif\u00edcil. Casi siempre van dos, una joven y la otra de mayor edad; el vestido es largo, casi hasta arrastrarlo;\u00a0 se atraviesan en el camino de los transe\u00fantes para pedirles monedas y ofrecerles el servicio de adivinarles la suerte; no tienen af\u00e1n, el caminar es lerdo; no llevan ni\u00f1os para que alimenten a las palomas, y en el rostro se les ve el cansancio de los a\u00f1os.<\/p>\n<p>Mercedes agarr\u00f3 la mano derecha del hombre y examin\u00f3 las l\u00edneas. Los dedos se deslizaron suaves, mientras susurraba aquellas palabras que acostumbra a decirles a los que le permiten que descifre el jerogl\u00edfico que llevan en la palma.<\/p>\n<ul>\n<li>Tu l\u00ednea dice que tienes buena suerte \u2013 el sujeto mir\u00f3 alrededor para asegurarse que ning\u00fan conocido lo estuviera viendo en esa sesi\u00f3n de adivinanza. Quiso retirarse, pero era tarde, la gitana lo hab\u00eda intrigado.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El origen de los gitanos, tambi\u00e9n conocidos como pueblo rom, roma o roman\u00ed, es todav\u00eda hoy objeto de controversia. Existen varias razones que explican la oscuridad que envuelve a este asunto. En primer lugar, la cultura gitana es fundamentalmente \u00e1grafa y despreocupada por su historia, de manera que no han conservado por escrito su procedencia. Su historia ha sido estudiada siempre por los no roman\u00edes, con frecuencia a trav\u00e9s de un tamiz fuertemente etnocentrista. Los primeros movimientos migratorios datan del siglo X, de manera que mucha informaci\u00f3n se ha perdido. Los primeros grupos de gitanos llegados a la Europa Occidental fantaseaban acerca de sus or\u00edgenes, atribuy\u00e9ndose una procedencia misteriosa y legendaria, en parte como estrategia de protecci\u00f3n frente a una poblaci\u00f3n ante la que eran minor\u00eda, en parte como puesta en escena de sus espect\u00e1culos y actividades. (1).<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s Mercedes pertenezca a esa comunidad y sea as\u00ed como sus ancestros. Lo cierto es que ahora est\u00e1 en C\u00facuta, en el parque Santander, y a punto de embaucar con esas frases clich\u00e9s que debi\u00f3 aprender en la juventud para conseguir m\u00e1s que monedas.<\/p>\n<p>Le dijo al hombre que se retiraran un poco, porque ten\u00eda que decirle un secreto y quienes lo acompa\u00f1aban no eran buena energ\u00eda. La sombra de una palma fue testigo de la revelaci\u00f3n. Antes de contarle el secreto pidi\u00f3 un billete y los ojos se abrieron para distinguir en la cartera el que le conven\u00eda.<\/p>\n<ul>\n<li>Ponga el de diez en la mano, no es para m\u00ed, no es para m\u00ed \u2013 insisti\u00f3 la gitana casi agitada por la denominaci\u00f3n del billete. Y habl\u00f3. \u2013 Una mujer en la juventud te hizo algo malo y no te deja seguir con el proyecto que tienes -.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El billete cambi\u00f3 de mano y Mercedes lo apretuj\u00f3 para que no escapara. Hizo una oraci\u00f3n que el paciente repiti\u00f3 sin convicci\u00f3n, marc\u00f3 la cruz en el pecho del hombre que sonre\u00eda porque sab\u00eda que hab\u00eda perdido el dinero de manera inocente\u00a0 y le recomend\u00f3 \u00a0ponerse, al otro d\u00eda, los calzoncillos al rev\u00e9s para recuperar lo no ganado en toda la vida.<\/p>\n<ul>\n<li>\u00bfY mi billete? \u2013 pregunt\u00f3 el cliente a la gitana.<\/li>\n<li>No importa, tendr\u00e1s muchos m\u00e1s a partir de ma\u00f1ana. No le cuentes a nadie \u2013 dijo y se march\u00f3 tan a prisa que se perdi\u00f3 por entre vendedores, visitantes y palomas.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Hasta hoy, el secreto no se hab\u00eda revelado.<\/p>\n<p><strong>RAFAEL ANTONIO PAB\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"mailto:rafaelpabon58@hotmail.com\"><strong>rafaelpabon58@hotmail.com<\/strong><\/a><\/p>\n<p><strong>Foto: <\/strong><a href=\"http:\/\/www.contraluzcucuta.co\"><strong>www.contraluzcucuta.co<\/strong><\/a><\/p>\n<p><strong>(1) https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Historia_del_pueblo_gitano<\/strong> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00daCUTA.- Mercedes merodea por el parque Santander hace 20 a\u00f1os. Recorre cada baldosa con sigilo, como la fiera que avanza por entre los matorrales en busca de la presa. Observa a los lados recelosamente para no equivocarse en la escogencia y agudiza la mirada. Da otra vuelta, piensa en el momento que atacar\u00e1 y toma &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":24472,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17,10,36],"tags":[2346,2344,2345],"class_list":["post-24471","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conversaciones-a-contraluz","category-cronicas","category-la-voz-del-pueblo","tag-comunidad-gitana","tag-parque-santander-de-cucuta","tag-pueblo-gitano"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/24471","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=24471"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/24471\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":24473,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/24471\/revisions\/24473"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/24472"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=24471"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=24471"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=24471"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}