{"id":23197,"date":"2014-12-18T16:07:45","date_gmt":"2014-12-18T21:07:45","guid":{"rendered":"http:\/\/contraluzcucuta.co\/?p=23197"},"modified":"2014-12-23T04:30:20","modified_gmt":"2014-12-23T09:30:20","slug":"pagadiarios-otros-agentes-del-conflicto-social-en-cucuta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/?p=23197","title":{"rendered":"\u2018PAGADIARIOS\u2019. Otros agentes del conflicto social en C\u00facuta"},"content":{"rendered":"<p><strong>C\u00daCUTA.-<\/strong> Desde la llegada de los \u2018pagadiarios\u2019 a la capital nortesantandereana se han ocasionado centenares de problemas comunitarios, entre familiares, y en algunos casos con resultados lamentables como muertes violentas. Se los conoce como \u2018pagadiarios\u2019 por los cr\u00e9ditos informales que manejan al alcance de los cucute\u00f1os.\u00a0 Recorren en moto la ciudad y el \u00c1rea Metropolitana para cobrar de manera intimidante y buscar nuevos clientes en las horas laborales.<\/p>\n<p>Llegan a la casa de los deudores morosos con esc\u00e1ndalos t\u00edpicos de una feria o celebraci\u00f3n. Utilizan pitos, sonidos de acelerador, gritos y alaridos para cobrar la cuota diaria, sin sentir pena alguna ni importarles la tranquilidad de los dem\u00e1s vecinos que observan perplejos y sorprendidos esta situaci\u00f3n cotidiana.\u00a0 Esta escena la viven a diario cientos de familias en barrios y comunas de San Jos\u00e9 de C\u00facuta, por el hecho de buscar salidas r\u00e1pidas e informales a las deudas.\u00a0 Las v\u00edctimas son amas de casa, choferes de buses, taxistas y empleados p\u00fablicos, que por falta de acceso a un pr\u00e9stamo bancario y por la falta de despego gubernamental por intervenir en la dif\u00edcil situaci\u00f3n econ\u00f3mica, buscan los servicios de estos extra\u00f1os personajes que se asocian, poco a poco, a una subcultura urbana.<\/p>\n<p>Se les puede observar con vestimenta caracter\u00edstica. Los \u2018pagadiarios\u2019 se encuentran dentro de la sociedad con formas de expresarse particulares, modos de hablar y comportamientos distintos frente a los dem\u00e1s.\u00a0 Utilizan gafas oscuras para proteger el rostro del sol y camisas con mangas largas para no quemarse los brazos.\u00a0 Portan bolso terciado para guardar el dinero, llevan calzado deportivo para la comodidad del ajetreo del trabajo y tienen un lugar de encuentro cada d\u00eda para cuadrar cuentas pendientes y saldos a favor y en contra.<\/p>\n<p>La comunidad se queja de los abusos, pero se han convertido en indispensables por el poder que poseen y las oportunidades f\u00e1ciles y sin intermediarios que ofrecen para obtener dinero.\u00a0 Son un mal necesario y los necesitados los persiguen para encontrar alg\u00fan favor financiero, para pagar recibos atrasados, para resolver la \u2018culebrita\u2019 pendiente o para adquirir lujos o algo material al instante. Todas estas carencias son el punto de quiebre para contratar los servicios de los \u2018pagadiarios\u2019.<\/p>\n<p>Por falta de educaci\u00f3n o profesi\u00f3n, se evidencia un mal manejo de esta modalidad al observar diversas formas de lenguajes intimidantes, causantes de peleas callejeras e insultos en la v\u00eda por el incumplimiento a los pagos o diferencias de dinero.<\/p>\n<p>Tales oportunidades \u2018resueltas\u2019 se vuelven con el tiempo en una constante pesadilla en la realidad local.\u00a0 Los bancos y las entidades financieras niegan accesos a cr\u00e9ditos a clientes reportados, de escasos recursos o por no cumplir con los m\u00faltiples requisitos que se les exigen y esto se hace imposible por los estudios previos para desembolso.\u00a0 Es aqu\u00ed donde se encuentra la raz\u00f3n para adquirir los pr\u00e9stamos convencionales sin importar de donde provienen los dineros, si son de dudosa procedencia, lo \u00fanico que busca el asalariado o el urgido es librar la situaci\u00f3n con instantaneidad \u00a0y rapidez.<\/p>\n<p>Las autoridades judiciales los acusan de lavado de activos, concierto para delinquir y porte ilegal de armas, pero no se toman medidas al respecto.\u00a0 Adem\u00e1s, cuentan con monopolios sustentados en monta\u00f1as de dinero suficiente para contratar un amplio grupo de trabajadores y promocionar el negocio para\u00a0 llegar a los potenciales clientes.\u00a0 La forma f\u00e1cil de invitarlos a unirse a los servicios es mediante publicidad BTL en las casas, puerta a puerta. En volantes y adhesivos \u00a0muestran la facilidad de cr\u00e9ditos, rapidez y comodidad.<\/p>\n<p>Las piezas comunicativas de esta modalidad de pr\u00e9stamo de dinero se basan en mensajes de lenguaje popular. Los clientes viven en los estratos 1, 2 y 3, en la mayor\u00eda de los casos.\u00a0 \u201c\u00bfNecesitas Plata? Ll\u00e1manos\u201d. \u201c\u00bfNecesitas salir de apuros?\u201d, \u201c\u00a1Pr\u00e9stamos Ya!\u201d. Son algunos de los t\u00edtulos con los que\u00a0 pretenden ganar la atenci\u00f3n y envolver en el mundo del \u2018pagadiario\u2019 para \u00a0brindar soluciones diligentes.\u00a0 Las herramientas para expandirse han tenido impactos directos y contundentes en la sociedad.<\/p>\n<p>El sue\u00f1o fugaz de acomodar la realidad se trasforma de a poco en el desvelo enmarcado en muchos ceros, resultado de los elevados intereses que manejan.\u00a0 El 20 % es la cifra de este m\u00e9todo informal que se esconde con retumbante nombre de \u201c<em>dinero al instante<\/em>\u201d y los urgidos econ\u00f3micamente aceptan con cabeza agachada por no tener alternativas y no encontrar otra opci\u00f3n parecida a la supuesta facilidad de pago que ofrecen.\u00a0 Esto se envuelve en una \u2018bola de nieve\u2019 que se agiganta y termina en persecuci\u00f3n sin tregua y verg\u00fcenza p\u00fablica.<\/p>\n<p>Uno de los implementos utilizados para manejar los clientes es una peque\u00f1a cartulina, c\u00f3mplice de los diferentes ataques en la calle o en las casas.\u00a0 \u2018La Cartulina\u2019 es el contrato que posee para anotaciones del dinero prestado.\u00a0 Existen diversos plazos, seg\u00fan el acuerdo entre las partes comprometidas a pagar diariamente cuotas bajas, pero con intereses elevados.<\/p>\n<p>Es normal o\u00edr en las calles sobre la violencia y los conflictos generados por la falta de pago.\u00a0 Intercambio de insultos entre motorizados y deudores morosos que denotan el imposible pago del saldo a capital.<\/p>\n<p>El lado humano de la situaci\u00f3n es un asunto preocupante que revela la necesidad por adquirir empleo y confrontar la situaci\u00f3n de la ciudad, donde se acrecienta la lista de desempleados, que seg\u00fan el Dane es de 16,7 por ciento.<\/p>\n<p>Es un problema que lleg\u00f3 de otras provincias y ciudades de Colombia, se traslad\u00f3 por el departamento y ha sido responsable del rompimiento del tejido social en municipios y casco urbano de C\u00facuta.\u00a0 Es una realidad que afecta a miles de cucute\u00f1os econ\u00f3micamente desprotegidos, y que por voluntad propia se han envuelto en b\u00fasquedas desesperadas de soluciones r\u00e1pidas a las deudas, para luego concluir que la cura termina peor que la enfermedad.<\/p>\n<p>A diario se reciben hojas de vida para trabajar como \u2018pagadiario\u2019.\u00a0 Para la vinculaci\u00f3n a este negocio informal no se necesita experiencia laboral ni estudios. Los aspirantes cumplen tareas relativamente f\u00e1ciles. \u00a0Acceden a una moto, les conceden rutas espec\u00edficas y el compromiso de cumplir con horarios establecidos y buscar clientes.\u00a0 A otros los contratan temporalmente para repartir publicidad y tramitar directamente los contactos por medio de tel\u00e9fonos celulares. Es un trabajo que no brinda la protecci\u00f3n de ley y se laboran hasta 10 horas diarias. No los cubre un apoyo social por parte de los jefes.<\/p>\n<p>Las v\u00edctimas son los \u2018pagadiarios\u2019 y los que acceden a los cr\u00e9ditos callejeros. Los beneficiados son los \u2018patrones\u2019, que est\u00e1n al mando de empleados y clientes. Gerson \u00c1lvarez (nombre cambiado por seguridad), dijo que \u201cla necesidad no deja otra opci\u00f3n.\u00a0 El trabajo es duro y a veces molesta por los insultos de los que no tienen con qu\u00e9 pagar.\u00a0 Aspiro a conseguir otro empleo por los gastos que tengo\u201d.<\/p>\n<p>En C\u00facuta, cientos trabajan como Pagadiarios.\u00a0 Buscan la oportunidad y son contratados por grupos que invierten capital en cr\u00e9ditos para obtener ganancias impensadas y exageradas. Gerson tambi\u00e9n adopt\u00f3 las caracter\u00edsticas de esta subcultura urbana\u00a0 que coge fuerza entre los j\u00f3venes.\u00a0 Casco repleto de calcoman\u00edas, lentes oscuros, motos ruidosas y ce\u00f1o fruncido es la presentaci\u00f3n personal.<\/p>\n<p>La diferencia es que no cambia la forma de tratar a los dem\u00e1s. Ofrece di\u00e1logos con sentido del humor, sin groser\u00edas con los clientes, accede a plazos para abonar a la cuenta y no utiliza ofensas.\u00a0 Se caracteriza por la atenci\u00f3n formal y educada, porque algunos clientes son vecinos y amigos.<\/p>\n<p>Un disimulado contrato de prestaci\u00f3n de servicios es la forma de vinculaci\u00f3n pero son conscientes de que pueden ser despedidos por cualquier motivo y a veces sin justificaci\u00f3n alguna. Los \u2018patrones\u2019 son los que deciden, porque son los del billete.\u00a0 Desde que reciben a los aspirantes a trabajar o iniciar labores, son los encargados de moldear las reglas de juego y forjar la manera de intimidar al que no quiera pagar.<\/p>\n<p>Nunca dan la cara ni se enfrentan con los clientes.\u00a0 Son los encargados de fomentar el ambiente hostil entre el \u2018pagadiario\u2019 y el deudor.\u00a0 Ri\u00f1as callejeras, palabras soeces y rudos enfrentamientos se observan a diario en la ciudad, con resultados que llevan a la desesperaci\u00f3n y al temor entre las partes.<\/p>\n<p>Las autoridades judiciales no buscan medidas para frenar esta pr\u00e1ctica que afecta a la comunidad sin consideraci\u00f3n, mientras que los due\u00f1os de los negocios se llenan de dinero, poder y lujos, mientras los dem\u00e1s se destruyen.<\/p>\n<p>Los \u2018pagadiarios\u2019 o \u2018prestamistas informales\u2019 ejercen el oficio \u00a0en destartaladas motos de placa tricolor, de la Rep\u00fablica Bolivariana de Venezuela. El desgastado coj\u00edn es testigo de cu\u00e1ntos trabajadores han pasado sin esperanza de mejorar el sueldo o de obtener otros beneficios. En esos automotores, que se pudren por el sol y la lluvia, recorren largas jornadas que culminan cuando el \u00faltimo cliente paga la cuota del d\u00eda.<\/p>\n<p>Los \u2018pagadiarios\u2019 \u00a0se dividen en diversas rutas.\u00a0 En El Zulia, Villa del Rosario, San Mart\u00edn, Guaimaral, Brisas del Norte, Atalaya y Kennedy, entre otras, se encuentra la mayor\u00eda de los trabajadores.\u00a0 La orden es saber prestar el dinero para no tener que pagarlo. En caso de perder al cliente se debe buscar por cielo y tierra para recuperar \u2018la platica prestada\u2019.\u00a0 En caso contrario, el prestamista responde por la suma que se ha esfumado.<\/p>\n<p>Docenas de motocicletas se parquean en el lugar de acopio. \u00a0Casas convertidas en \u2018b\u00fanker de protecci\u00f3n\u2019, con c\u00e1maras de seguridad, vigilantes armados y un ambiente de desconfianza. En las noches se re\u00fanen para cuadrar las cuentas de la labor cumplida.\u00a0 Poco a poco salen con las cartulinas.\u00a0 Algunos con el \u00e1nimo por el piso por ver el sueldo descontado, porque escap\u00f3 un moroso; otros, con m\u00e1s experiencia tienen las ma\u00f1as para sacar la ganancia o salir ileso en la paga.<\/p>\n<p>Lo ir\u00f3nico es que d\u00eda a d\u00eda aumenta el n\u00famero de los que buscan esta modalidad de pr\u00e9stamos de dinero, y crece la demanda para trabajar con estos grupos.\u00a0 Nadie escapa de la estigmatizaci\u00f3n de ser \u2018pagadiario\u2019. \u00a0Esta concepci\u00f3n permanece en el imaginario y est\u00e1 en las diversas esferas sociales de la ciudad, que poco a poco se acostumbran a ver c\u00f3mo llegan una, dos y hasta tres motos a cobrar en la puerta de la casa.<\/p>\n<p>El ensordecedor pito de los automotores sonar\u00e1 por las calles de la \u2018noble, leal y valerosa villa de San Jos\u00e9 de C\u00facuta\u2019. El ambiente de ofensas mutuas y las amenazas estar\u00e1n a la orden del d\u00eda, porque las autoridades judiciales no toman los correctivos y las medidas al respecto. Se hacen los de \u2018la vista gorda\u2019 y permiten que el conflicto entre ciudadanos tenga un alto \u00edndice. Esto no cesar\u00e1, si los cucute\u00f1os llaman por tel\u00e9fono y piden los servicios de estos agentes que han alterado en los \u00faltimos a\u00f1os las relaciones sociales y roto amistades.<\/p>\n<p><strong>EDWIN G\u00c9LVEZ<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"mailto:edwinlgelvez@hotmail.com\">edwinlgelvez@hotmail.com<\/a><\/p>\n<p><strong>Foto:<\/strong><strong><a href=\"http:\/\/www.elespectador.com\">www.elespectador.com<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00daCUTA.- Desde la llegada de los \u2018pagadiarios\u2019 a la capital nortesantandereana se han ocasionado centenares de problemas comunitarios, entre familiares, y en algunos casos con resultados lamentables como muertes violentas. 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