{"id":19135,"date":"2013-08-25T08:49:28","date_gmt":"2013-08-25T13:49:28","guid":{"rendered":"http:\/\/contraluzcucuta.co\/?p=19135"},"modified":"2013-08-27T21:59:51","modified_gmt":"2013-08-28T02:59:51","slug":"cronica-ligera-el-pasajero-de-la-silla-12-k","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/?p=19135","title":{"rendered":"Cr\u00f3nica ligera. El Pasajero de la silla 12-K"},"content":{"rendered":"<p>El vuelo tard\u00f3 varios minutos en partir. Una empleada de la aerol\u00ednea anunci\u00f3 por meg\u00e1fono que el tr\u00e1fico a\u00e9reo en El Dorado (Bogot\u00e1) era el motivo principal de la anomal\u00eda. Los pasajeros escucharon el mensaje y no protestaron. Permanecieron tranquilos en las sillas met\u00e1licas y brillantes de la sala de espera tres, del aeropuerto Camilo Daza (C\u00facuta). Parec\u00eda que no ten\u00edan af\u00e1n por llegar a la capital del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Una mujer, con acento venezolano, descarg\u00f3 la hija en la fr\u00eda banca, encendi\u00f3 el tel\u00e9fono celular y le program\u00f3 los juegos con los que acostumbra a entretenerla. Mir\u00f3 el reloj, hizo cuentas seg\u00fan el horario de su pa\u00eds y pregunt\u00f3 si le alcanzar\u00eda el tiempo para hacer trasbordo hacia Lima. Si el avi\u00f3n no demoraba m\u00e1s de lo previsto, no perder\u00eda la conexi\u00f3n. Habl\u00f3 un poco del chavismo, movimiento pol\u00edtico con el que no comulga, mostr\u00f3 fotos de ni\u00f1os metidos en cajas habilitadas como incubadoras, hecho ocurrido en Caracas, dijo no comprender a los seguidores de la l\u00ednea roja rojita y guard\u00f3 silencio.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pasajeros con destino a Bogot\u00e1, favor prepararse para abordar \u2013 la voz masculina orden\u00f3 el ingreso; primero, los de la parte trasera; luego, los de la mitad; y por \u00faltimo los de la primera clase.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Airb\u00fas-320 estaba en la pista. Los viajeros eran muchos y formaron una larga fila para llegar al t\u00fanel y entrar a la nave. Murmullos, saludos atrasados, abrazos y las \u00faltimas despedidas con familiares y amigos que permanec\u00edan pegados al vidrio que separa la sala del resto del aeropuerto.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfPor qu\u00e9 si uno llega 15 minutos tarde no le permiten subir al avi\u00f3n? Deber\u00edamos hacer una manifestaci\u00f3n y no subirnos \u2013 la queja la present\u00f3 un hombre que no lleg\u00f3 a la hora indicada sino 30 minutos despu\u00e9s. Lo salv\u00f3 el retraso y ahora protestaba por la demora para despegar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hombres y mujeres, ni\u00f1os y adultos, tomaron asiento. Las azafatas, bellas como de costumbre a pesar del uniforme que les hace perder la forma corporal, ayudaron en el acomodamiento de cada cual y dieron las recomendaciones de \u00faltima hora.<\/p>\n<p>Todo parec\u00eda normal. De pronto, apareci\u00f3 el Pasajero de la silla 12 \u2013 K. Era un humano corriente. Vest\u00eda camisa azul con cuello blanco. La llevaba por fuera, sin el protocolo de la corbata. Empuj\u00f3 a los compa\u00f1eros de hilera y se disculp\u00f3. Quiz\u00e1s no lo reconocieron. Dio las \u00faltimas instrucciones por tel\u00e9fono celular, apag\u00f3 el aparato y se dispuso para disfrutar del recorrido. El avi\u00f3n tom\u00f3 velocidad y despeg\u00f3<\/p>\n<p>Desde la ventanilla, el hombre observ\u00f3 a C\u00facuta. No despeg\u00f3 la mirada de las casas que aparecieron peque\u00f1itas. La ciudad, vista desde esa posici\u00f3n, no muestra los problemas que encierra cada barrio, ni deja ver las necesidades de los habitantes. Se asemeja a un pesebre de los que se arman en Navidad. No apart\u00f3 la mirada de esas viviendas y edificios, que con el paso de los segundos y la velocidad de la aeronave, se hac\u00edan cada vez m\u00e1s imperceptibles.<\/p>\n<p>Las nubes borraron la imagen de la capital de Norte de Santander. Arriba, a 24.000 pies, no hay guardaespaldas, ni secretarias, ni comunidad que moleste, ni lagartos que pidan ayuda, ni pol\u00edticos que exijan contratos, ni campesinos que organicen paros, ni alcaldes que lloriqueen, ni periodistas que carguen incienso, ni tel\u00e9fono m\u00f3vil que suene a cada segundo, ni C\u00facuta Deportivo. La soledad es buena compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>La elegante azafata empuja el carrito con los refrescos. La voz es suave. Tanto que no alcanza a despertar al sujeto que protest\u00f3 por el retraso para partir. Algunos viajeros prendieron el monitor que va pegado al espaldar de la silla que tienen al frente. Unos, para ver pel\u00edculas; otros, para echarle un repaso a la historia de los 20 mejores futbolistas, en todos los tiempos, y los dem\u00e1s para ver los comerciales.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfAgua, jugo o gaseosa? \u2013 pregunt\u00f3 la aeromoza al hombre que segu\u00eda pegado a la ventanilla. Miraba al infinito para llegar con la mente despejada y cumplir con las diligencias previstas. Deb\u00eda asistir a una serie de reuniones oficiales.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Agua al clima, por favor \u2013 respondi\u00f3. Recibi\u00f3 el vaso pl\u00e1stico y como todo ser humano normal lo llev\u00f3 a la boca para desocupar el l\u00edquido. Aqu\u00ed, a esa altura, no hay lugar para el glamur, el protocolo y los escr\u00fapulos. Las vasijas de vidrio fino hab\u00edan quedado en tierra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pasados 55 minutos, el capit\u00e1n anunci\u00f3 el fin del vuelo. Las llantas del Airb\u00fas-320 tocaron el pavimento de la pista asignada. El aterrizaje no fue traum\u00e1tico. El Pasajero de la silla 12-K se santigu\u00f3, agradeci\u00f3 a Dios por el viaje y se alist\u00f3 para descender. Solo llevaba un peque\u00f1o malet\u00edn negro como equipaje de mano. Prendi\u00f3 el tel\u00e9fono celular. Revis\u00f3 los mensajes que llegaron mientras estaba cerca al cielo, llam\u00f3 y volvi\u00f3 a la realidad.<\/p>\n<p>En la carrera por el pasillo para llegar pronto a la sala de entrega de las maletas pas\u00f3 por el lado de la mujer venezolana que casi arrastraba a la hija para alcanzar el vuelo que la llevar\u00eda a otro destino. Para demostrar que es humano como cualquiera de los viajeros que lo acompa\u00f1aron y no le hicieron venias, como las hubiera tenido en su puesto de trabajo, entr\u00f3 al ba\u00f1o. Sali\u00f3 sonriente, descansado, tal vez ese era el motivo de la prisa con la que recorri\u00f3 el trayecto.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfC\u00f3mo se ve la ciudad desde arriba? \u2013 la pregunta no lo molest\u00f3.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Bonita, sin problemas, pero solo desde arriba \u2013 respondi\u00f3.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfC\u00f3mo se viven 50 minutos sin tel\u00e9fono celular? \u2013 otra impertinencia.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Qu\u00e9 descanso \u2013 dijo y explic\u00f3 que d\u00edas atr\u00e1s se le cay\u00f3 el aparato desde un segundo piso y se le borraron los contactos. Ahora, tiene pocos n\u00fameros registrados y no contesta a los desconocidos. Otro alivio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El hombre, sin guardaespaldas, con la camisa por fuera, sin saco, sin s\u00e9quito, abandon\u00f3 el aeropuerto.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 C\u00f3mo se ve raro el gobernador Edgar Jes\u00fas D\u00edaz Contreras en esa condici\u00f3n.<\/p>\n<p><b>RAFAEL ANTONIO PAB\u00d3N<\/b><\/p>\n<p><a href=\"mailto:rafaelpabon58@hotmail.com\">rafaelpabon58@hotmail.com<\/a><\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El vuelo tard\u00f3 varios minutos en partir. Una empleada de la aerol\u00ednea anunci\u00f3 por meg\u00e1fono que el tr\u00e1fico a\u00e9reo en El Dorado (Bogot\u00e1) era el motivo principal de la anomal\u00eda. Los pasajeros escucharon el mensaje y no protestaron. Permanecieron tranquilos en las sillas met\u00e1licas y brillantes de la sala de espera tres, del aeropuerto Camilo &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":19136,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10,45],"tags":[872,243],"class_list":["post-19135","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cronicas","category-destacado","tag-cronicas-ligeras","tag-gobernador-edgar-diaz"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19135","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19135"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19135\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19169,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19135\/revisions\/19169"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19136"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19135"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19135"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19135"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}