{"id":19075,"date":"2013-08-19T14:44:17","date_gmt":"2013-08-19T19:44:17","guid":{"rendered":"http:\/\/contraluzcucuta.co\/?p=19075"},"modified":"2013-08-19T14:44:17","modified_gmt":"2013-08-19T19:44:17","slug":"de-la-guerra-a-las-ollas-y-otros-demonios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/?p=19075","title":{"rendered":"De la guerra a las ollas y otros demonios"},"content":{"rendered":"<p><strong>C\u00daCUTA.-<\/strong> El estudio de la proliferaci\u00f3n en C\u00facuta y en el \u00c1rea Metropolitana de expendios de todo tipo de drogas, desde las m\u00e1s comunes como marihuana y bazuco o las m\u00e1s sofisticadas como la coca\u00edna, la hero\u00edna, el cripi y algunos estimulantes como el \u00e9xtasis, por su impacto nocivo en la salud humana, as\u00ed como tambi\u00e9n en la reproducci\u00f3n del crimen y la ilegalidad, debe abordarse con la mayor responsabilidad, pensando siempre en encontrar soluciones integrales y definitivas a tan complejo problema.<\/p>\n<p>Como casi todas las cosas en los gobiernos, la presentaci\u00f3n de alg\u00fan plan o programa est\u00e1 antecedida por una estrategia medi\u00e1tica que genera impacto y mucho ruido, apoyados por las empresas de comunicaci\u00f3n privada, pero que no siempre, luego del paso del tiempo, se ven los resultados ofrecidos.<\/p>\n<p>En este sentido, el primero de abril, desde Bogot\u00e1, el presidente Juan Manuel Santos declar\u00f3 la guerra a 24 expendios de drogas m\u00e1s importantes del pa\u00eds, conocidos como ollas y localizadas en 20 ciudades, incluida C\u00facuta. Crearon equipos interdisciplinarios con hombres de inteligencia, operaciones especiales y polic\u00eda judicial, los cuales deb\u00edan, en 60 d\u00edas, acabar con tales \u201cantros del delito y la criminalidad\u201d. Lo anterior tendr\u00eda una coordinaci\u00f3n con las autoridades locales.<\/p>\n<p>Tres semanas despu\u00e9s, la Polic\u00eda Metropolitana de C\u00facuta desarroll\u00f3 la operaci\u00f3n \u2018La Curva\u2019, en el barrio Santo Domingo (Comuna 10), en donde se llevaron a cabo detenciones y algunos decomisos de dosis de distintos tipos de drogas. M\u00e1s tarde, se efectu\u00f3 una segunda operaci\u00f3n de desarticulaci\u00f3n de un centro distribuci\u00f3n de drogas conocido como \u2018La Trece\u2019, en el barrio Motilones (Comuna 7).<\/p>\n<p>Han trascurrido, desde el grandilocuente anuncio, m\u00e1s de cuatro meses. Pareciera como si este, por lo menos en la ciudad y en el \u00c1rea Metropolitana, hubiera tenido una vida ef\u00edmera. Algunos, adem\u00e1s, pueden interpretar que estos dos sitios intervenidos por la Polic\u00eda Metropolitana eran los \u00fanicos en funcionamiento. Cosa que no es cierta, pues aqu\u00ed el tema de la distribuci\u00f3n al por menor es tan antigua como las zonas de tolerancia La \u00cdnsula y del Cementerio Central. A tal punto que, por ejemplo, el cambio de propietario de algunas de estas ollas se han adelantado pasando el testigo a las nuevas generaciones, compuestas por hijos o nietos.<\/p>\n<p>A pesar del bombardeo comunicacional tanto los propietarios, como los consumidores y los captadores de renta ilegal, contin\u00faan cada uno como si nada. En los casos de las dos ollas supuestamente eliminadas en C\u00facuta, es de p\u00fablico conocimiento que ahora cuentan con nueva direcci\u00f3n e incluso se dice que han mejorado las entregas a domicilio. El resto de sigue funcionando a todo vapor.<\/p>\n<p>Este es un problema enorme, en donde las mayores dificultades radican en las hondas ra\u00edces que tiene en la sociedad, en la econom\u00eda y en la cultura. No es un tema a erradicar solo con operativos policiales. Adem\u00e1s, es necesario entenderlo en el contexto del conflicto armado, del circuito del narcotr\u00e1fico y de la criminalidad en general, en una zona fronteriza altamente vulnerable y desprotegida.<\/p>\n<p>Es importante reconocer que altos funcionarios del Gobierno han hablado de aplicar una estrategia de largo plazo, que tiene incluidos otros componentes, como la recuperaci\u00f3n urbana de los sectores afectados por el abandono gubernamental, hacer una fuerte intervenci\u00f3n social y garantizar una efectiva atenci\u00f3n a la poblaci\u00f3n dependiente. En la idea de eliminar la oferta existente y garantizar que no aparezcan nuevas ollas. Lo anterior suena extraordinario. Pero \u00bfpor qu\u00e9 en nuestra ciudad no funciona?<\/p>\n<p>Estos sectores ilegales llevan a cabo sus actividades de acuerdo con las leyes del mercado, es decir, de la oferta y la demanda. La permanencia depende directamente del negocio del narcotr\u00e1fico, pero, sobre todo, del tipo de relaci\u00f3n que generen con actores armados, m\u00e1s a\u00fan si estos ejercen alg\u00fan tipo de control territorial, sea pasajero o permanente. Esta simbiosis se prolonga de acuerdo con los aportes econ\u00f3micos que les hagan o a la permanencia del grupo ilegal en el sector. Estos, a cambio, deben garantizar seguridad, proteger los dineros de los propietarios y servir de contenci\u00f3n a otros grupos que quieran apropiarse del territorio.<\/p>\n<p>Funcionan 24 horas de lunes a domingo y tienen a su alrededor una fuerte infraestructura log\u00edstica de motocicletas, veh\u00edculos, bicicletas, puestos de venta fijos y m\u00f3viles, utilizan a hombres y mujeres de todos los estratos, se esconden detr\u00e1s de cualquier tipo de negocio, o establecimiento comercial algunos montados solo para servir de fachada.<\/p>\n<p>Esto les ha permitido construir un gran poder econ\u00f3mico directo e indirecto, que facilita, entre otros, permear a sectores de la institucionalidad principalmente a sectores de la fuerza p\u00fablica que contin\u00faan vendiendo su alma al diablo y que al parecer a\u00fan no han entendido que una olla abierta, por peque\u00f1a que sea, es una puerta abierta al crimen y a la violencia. Detr\u00e1s de estos expendios est\u00e1n las mafias que controlan el negocio de las drogas, que en \u00faltimas son quienes tienen las posibilidades, la infraestructura y los recursos econ\u00f3micos, para darle estabilidad a la distribuci\u00f3n al detal.<\/p>\n<p>Los niveles de rentabilidad son tan buenos que en la ciudad, a mediados de los 90, se constituyeron ej\u00e9rcitos de sicarios y asesinos dedicados a proteger a los propietarios y sus intereses, en donde barrios completos fueron controlados por estas bandas. Desde esa \u00e9poca el Estado no ten\u00eda ninguna posibilidad de ejercer la autoridad all\u00ed.<\/p>\n<p>Pero con la incursi\u00f3n paramilitar de 1999, los grupos de delincuentes locales se resistieron a doblegarse ante los nuevos actores ilegales, lo cual desencaden\u00f3 una disputa que finalmente termin\u00f3 imponi\u00e9ndose el control de las Auc. Algunos fueron asesinados, incluyendo a los jefes, la mayor\u00eda en cambio, fueron cooptados por el poder paramilitar y sirvieron de punta de lanza para iniciar la escalada de muerte y terror en C\u00facuta y el \u00e1rea metropolitana. Muchos de los responsables de masacres, desapariciones y asesinatos de civiles en C\u00facuta, fueron bandidos que se dedicaban a prestar seguridad a los due\u00f1os, a las ollas o a cobrar deudas de consumidores.<\/p>\n<p>Las actividades del menudeo las practican en cualquier sector de la ciudad. No hay estrato social que lo detenga. Aunque los lugares preferidos son aquellos que presentan alto tr\u00e1fico humano, vehicular y comercial. Existen ollas en donde se vende todo tipo de drogas, a distintos precios y de variada calidad. En los \u00faltimos a\u00f1os, seg\u00fan denuncias de las comunidades, hay una proliferaci\u00f3n de estos sitios en sectores vulnerables, que tienen una escasa infraestructura social y poca presencia gubernamental.<\/p>\n<p>Estos negocios tienen en com\u00fan que por su propia condici\u00f3n de distribuidores son altamente conocidos por la comunidad y, por supuesto, por las autoridades, que en la mayor\u00eda de los casos, en vez de combatirlas, cobran cuotas fijas por dejarlos funcionar. Algunas, incluso, funcionan cerca a los puestos de polic\u00eda y los CAI. Otros, son tan antiguos que como dicen popularmente, que hacen parte del paisaje.<\/p>\n<p>Al lado de la corrupci\u00f3n y la impunidad de este negocio subyace la problem\u00e1tica social que afrontan la ciudad y los municipios del \u00e1rea metropolitana, que sirve de caldo de cultivo para que cada d\u00eda m\u00e1s personas se vinculen de alguna forma a estas y otras actividades il\u00edcitas. Los alt\u00edsimos niveles de informalidad, el desempleo, la proliferaci\u00f3n de sectores subnormales y la ausencia de planes y programas de recreaci\u00f3n, cultura y deporte son escenarios ideales para que este negocio no acabe.<\/p>\n<p>Prueba de ello es c\u00f3mo, seg\u00fan informes del Gobierno, C\u00facuta es una de las ciudades en donde m\u00e1s ha aumentado el consumo de drogas en el \u00faltimo a\u00f1o. Con el agravante que nuestra regi\u00f3n contin\u00faa siendo clave en todo el circuito del narcotr\u00e1fico como en producci\u00f3n, procesamiento, comercializaci\u00f3n y legalizaci\u00f3n de los dineros. As\u00ed como tambi\u00e9n de ruta de embarque hacia Europa y Estados Unidos.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el informe 2012 de la Junta Internacional de Fiscalizaci\u00f3n de Estupefacientes, organismo adscrito a Naciones Unidas, en Colombia aument\u00f3 la influencia de los grupos delictivos en el comercio de las drogas il\u00edcitas. As\u00ed mismo, encontraron indicios de aumento del tr\u00e1fico de coca\u00edna a trav\u00e9s del Caribe, siendo Norte de Santander una de las tantas rutas utilizadas.<\/p>\n<p>El II Estudio Epidemiol\u00f3gico Andino sobre Consumo de Drogas en la Poblaci\u00f3n Universitaria, Colombia 2012, efectuado por la CAN y presentado hace algunos meses por el Gobierno, aplica una encuesta a 24.000 estudiantes de 12 centros universitarios del pa\u00eds, incluida la Francisco de Paula Santander, arroja resultados que refuerzan nuestra postura de llamar la atenci\u00f3n frente a este grav\u00edsimo problema.<\/p>\n<p>Concluye dicho estudio que 3 de cada 10 estudiantes declara haber usado marihuana alguna vez en la vida. El 15 % ha consumido recientemente. Las edades de inicio est\u00e1n en el rango entre 21 y 24 a\u00f1os. Frente al uso de la coca\u00edna, uno de cada 10 estudiantes varones declar\u00f3 haber consumido coca\u00edna alguna vez en la vida. La edad de inicio del consumo tanto en hombres como en mujeres fue a los 18 a\u00f1os y menos.<\/p>\n<p>Llama la atenci\u00f3n que 6 de cada 10 estudiantes entrevistados declara que les resulta f\u00e1cil conseguir marihuana. Al 25,8 % les resultar\u00eda f\u00e1cil conseguir coca\u00edna, al 15,1 % bazuco y el 20,8 % de los estudiantes dice ser f\u00e1cil conseguir el \u00e9xtasis.<\/p>\n<p>De lo que se trata aqu\u00ed es de demostrar que la actividad del menudeo de drogas no es un asunto cualquiera. Los fuertes v\u00ednculos con el narcotr\u00e1fico y los grupos violentos, la capacidad de corromper y el fuerte impacto en el aumento del consumo en los j\u00f3venes, deben llevar a que las autoridades locales y regionales, le cojan la ca\u00f1a al Gobierno y dise\u00f1en programas, proyectos y estrategias de corto y largo plazo que garanticen una intervenci\u00f3n integral una combinaci\u00f3n eficaz y sistem\u00e1tica de fuerza coercitiva, trasparencia, pedagog\u00eda y soluci\u00f3n a los problemas socio econ\u00f3micos de la ciudad. A grandes males grandes soluciones.<\/p>\n<p><b>WILFREDO CA\u00d1IZARES<\/b><\/p>\n<p>fundacionprogresarcuc.blogspot.com<\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00daCUTA.- El estudio de la proliferaci\u00f3n en C\u00facuta y en el \u00c1rea Metropolitana de expendios de todo tipo de drogas, desde las m\u00e1s comunes como marihuana y bazuco o las m\u00e1s sofisticadas como la coca\u00edna, la hero\u00edna, el cripi y algunos estimulantes como el \u00e9xtasis, por su impacto nocivo en la salud humana, as\u00ed como &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":19076,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,10,4],"tags":[861,831],"class_list":["post-19075","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulistas","category-cronicas","category-barra","tag-droga-al-por-menor","tag-fundacion-progresar-cucuta"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19075","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19075"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19075\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19077,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19075\/revisions\/19077"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19076"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19075"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19075"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19075"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}