{"id":18360,"date":"2013-06-27T23:08:00","date_gmt":"2013-06-28T04:08:00","guid":{"rendered":"http:\/\/contraluzcucuta.co\/?p=18360"},"modified":"2013-06-27T23:08:11","modified_gmt":"2013-06-28T04:08:11","slug":"el-catatumbo-entre-la-guerra-la-coca-y-la-pobreza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/?p=18360","title":{"rendered":"El Catatumbo, entre la guerra, la coca y la pobreza"},"content":{"rendered":"<p><b>C\u00daCUTA.-<\/b> Han trascurrido cerca de 15 a\u00f1os, desde la \u00faltima vez que funcionarios del alto gobierno firmaron acuerdos con campesinos en la regi\u00f3n del Catatumbo, que bloqueaban las v\u00edas de acceso a la ciudad de C\u00facuta, a la altura del municipio de El Zulia, lugar en donde se desarroll\u00f3 un inmenso operativo militar-policial para impedir su llegada a la capital del departamento.<\/p>\n<p>Al levantar la protesta, los campesinos exig\u00edan en t\u00e9rminos generales lo mismo que ahora: mayor inversi\u00f3n y presencia del Estado, adem\u00e1s de programas de apoyo para la sustituci\u00f3n de plantaciones de hoja de coca.<\/p>\n<p>Esta marcha se presentaba dos a\u00f1os despu\u00e9s de haberse movilizado en agosto de 1996 cerca de 20.000 campesinos dedicados en su mayor\u00eda a los cultivos de hoja de coca, que llegaron hasta C\u00facuta, provenientes principalmente de Tib\u00fa, El Tarra, Convenci\u00f3n y Teorama.<\/p>\n<p>Los campesinos regresaron a sus parcelas tras establecer di\u00e1logo con autoridades regionales, entregar un pliego petitorio y firmar un acta de compromiso, tras o\u00edr de autoridades regionales, con la mediaci\u00f3n del Defensor Nacional del Pueblo, Jos\u00e9 Fernando Castro Caicedo, adquirir algunos compromisos puntuales de adelantar obras como arreglo de v\u00edas de comunicaci\u00f3n, el traslado de maestros, as\u00ed como, puestos de salud con m\u00e9dicos y enfermeras. Ya para ese momento se comenzaba a exigir el cese de las operaciones de fumigaci\u00f3n contra las plantaciones de hoja de coca. Estos hechos ocurr\u00edan en el marco de grandes movilizaciones y bloqueos que se desarrollaban en el sur el pa\u00eds: Guaviare, Putumayo y Caquet\u00e1.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed comenz\u00f3 a gestarse lo que m\u00e1s tarde se denomin\u00f3 el Plan Estrat\u00e9gico de Desarrollo Sostenible para El Catatumbo: Propuesta elaborada para darle continuidad a los compromisos adquiridos en las marchas campesinas del 1996 y 1998. Nada de lo que all\u00ed se propuso se ha cumplido.<\/p>\n<p>A pesar de que este proceso cont\u00f3 con el acompa\u00f1amiento y financiaci\u00f3n del gobierno nacional -a trav\u00e9s de la Red de Solidaridad Social y el programa PLANTE, el gobernador del departamento, algunos alcaldes, ECOPETROL y la comunidad organizada- este importante ejercicio, solo qued\u00f3 para la historia. Un documento bien elaborado que contaba con el apoyo y la<\/p>\n<p>legitimidad de la inmensa mayor\u00eda de las comunidades campesinas y el pleno respaldo de las autoridades locales.<\/p>\n<p>Ayer como hoy esta inmensa y rica regi\u00f3n del pa\u00eds, en recursos minero energ\u00e9ticos, presenta una nueva expresi\u00f3n de movilizaci\u00f3n campesina, producto entre otros, de la profundizaci\u00f3n de las condiciones de exclusi\u00f3n social, pobreza, miseria y violencia. A estas alturas el nivel de exigencia del campesinado es mayor y la indignaci\u00f3n es proporcional al incumplimiento de los compromisos adquiridos por el gobierno nacional, frente a las peticiones locales.<\/p>\n<p>Por supuesto que el actual escenario de confrontaci\u00f3n es diferente. Hoy los catatumberos cargan sobre sus memorias a miles de personas asesinadas, desaparecidas de manera forzada y desterradas de sus territorios. Muchos de los cuales han tenido que regresar sin ning\u00fan acompa\u00f1amiento gubernamental, al resistirse a morir de hambre frente a la indiferencia institucional.<\/p>\n<p>De los 282.000 habitantes que actualmente viven en la regi\u00f3n, seg\u00fan las proyecciones del DANE, cerca de 52.000 personas v\u00edctimas del conflicto armado han registrado los hechos violentos ocurridos en su contra.<\/p>\n<p>La regi\u00f3n sufri\u00f3 desplazamientos masivos en la mayor\u00eda de sus municipios. Lo mejor de su capital humano, fueron asesinados, desterrados a otras ciudades del departamento y del pa\u00eds, mientras que otros residen en pa\u00edses europeos y Canad\u00e1. Los grupos de autodefensa ensa\u00f1ados contra la poblaci\u00f3n civil desde el a\u00f1o 1999, desencadenaron la peor crisis humanitaria que tengamos conocimiento, aunque lo peor es que catorce a\u00f1os despu\u00e9s de la incursi\u00f3n paramilitar esta grav\u00edsima situaci\u00f3n vivida por sus habitantes, no ha sido resuelta. Es decir, no hablamos de cosas del pasado, ya que, para el a\u00f1o 2012, de las tres principales causas de mortalidad en la regi\u00f3n, dos est\u00e1n relacionadas con el conflicto armado: las agresiones y los homicidios.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n es de tal magnitud que el Sistema de Alertas Tempranas de la Defensor\u00eda del Pueblo ha emitido, desde el a\u00f1o 2001 alrededor de quince informes de riesgo y cinco notas de seguimiento, en donde ha llamado la atenci\u00f3n acerca de la grav\u00edsima situaci\u00f3n humanitaria de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Gente buena y trabajadora que ha pagado caro, la decisi\u00f3n de habitar una tierra extraordinariamente f\u00e9rtil y que seg\u00fan informaci\u00f3n del gobierno nacional, registran rendimientos similares o superiores a los promedios nacionales con respecto al \u00e1rea cosechada por producto. Sobre todo en cultivos tradicionales como tomate, yuca, cebolla bulbo y pi\u00f1a. Esto demuestra el verdadero potencial agropecuario de la regi\u00f3n, las ventajas comparativas y competitivas frente al resto de la producci\u00f3n nacional, si tuvi\u00e9ramos una infraestructura vial adecuada, acceso a l\u00edneas de cr\u00e9dito, mejoramiento en log\u00edstica de cosecha y post cosecha y mejores niveles de seguridad y convivencia.<\/p>\n<p>Pero todo lo anterior no deja de ser un sue\u00f1o mientras tengamos el 68% de la red vial de la regi\u00f3n como v\u00edas tercer\u00edas (1.373 km) por fuera del apoyo presupuestal de los entes nacionales, sobre todo cuando el mismo gobierno nacional ha detectado 68 puntos cr\u00edticos que amenazan la transitabilidad, la calidad de la infraestructura y la seguridad en el tr\u00e1nsito por estos corredores viales.<\/p>\n<p>Al parecer la riqueza agroecol\u00f3gica de la tierra, su ubicaci\u00f3n geo estrat\u00e9gica y la bondad de sus gentes, no han sido suficientes para que las \u00e9lites bogotanas, desde los ministerios y los entes descentralizados, destinen los recursos suficientes para avanzar en la soluci\u00f3n de problemas elementales como salud, educaci\u00f3n, electrificaci\u00f3n rural, empleo digno, agua potable, alcantarillado y v\u00edas.<\/p>\n<p>Al fin de cuentas, El Estado ha dejado a los nortesantandereanos y especialmente a los catatumberos, en manos del mejor postor: guerrilleros, paramilitares, narcotraficantes, contrabandistas y funcionarios p\u00fablicos pusil\u00e1nimes y corruptos, a quienes para nada les ha importado, la reserva forestal creada mediante la Ley 2 de 1959 y tampoco el Parque Nacional Natural Catatumbo Bar\u00ed, para realizar sus actividades ilegales, como los 45 atentados a la infraestructura petrolera, realizados entre enero de 2011 y junio de 2012; o los nueve atentados contra la fr\u00e1gil infraestructura vial del Catatumbo realizados desde el a\u00f1o 2007, de los cuales cuatro fueron contra puentes y cinco contra carreteras.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de lo anterior, seg\u00fan Resoluci\u00f3n del 2006 de la Defensor\u00eda del Pueblo, han destruido alrededor de 200.000 hect\u00e1reas de bosque, transformado el uso del suelo, desencadenado procesos erosivos, alterado la regulaci\u00f3n h\u00eddrica y una importante p\u00e9rdida de la biodiversidad.<\/p>\n<p>En este escenario se podr\u00eda explicar la aguda crisis social que vive la regi\u00f3n; no hay justificaci\u00f3n para que de los 11 municipios que conforman el Catatumbo, seis tienen cobertura de energ\u00eda el\u00e9ctrica por debajo de la media nacional (95,79%) a saber: San Calixto 61,67%, Teorama 70,20%, Hacar\u00ed 70,07%, Sardinata 72,95%, Abrego 82,86% y El Tarra 92,01%.<\/p>\n<p>As\u00ed mismo ninguno de los municipios tiene plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR). Solo seis de ellos cuentan con servicio de agua 24 horas y la mayor\u00eda presenta problemas en la calidad del agua potable, pues se ha determinado que genera riesgo medio o alto para la salud humana.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el censo de 2005, la cobertura de acueducto no alcanzaba el 50% de la poblaci\u00f3n y la de alcantarillado era inferior al 30% en la zona rural. Hay casos dram\u00e1ticos como los municipios de El Tarra, Abrego y Convenci\u00f3n que presentan coberturas de acueducto del 12,3%, 14,2% y 17% respectivamente; adem\u00e1s de las vergonzosas coberturas de alcantarillado rural del 1,7%, 2,4% y 3,6% para los municipios de Abrego, San Calixto y Hacar\u00ed.<\/p>\n<p>El pa\u00eds ha avanzado enormemente en ir cerrando la brecha de analfabetismo, coberturas y disminuci\u00f3n de la deserci\u00f3n escolar. Pero al revisar las cifras educativas de la regi\u00f3n, pareciera como si el Catatumbo no hiciera parte del pa\u00eds. Seg\u00fan la caracterizaci\u00f3n realizada en el marco del CONPES 3739 de enero de 2013, las mayores carencias de la regi\u00f3n (pobreza multidimensional) se presentan en el tema educativo con un 83%. De igual manera, el censo general de poblaci\u00f3n 2005, se\u00f1ala que la tasa de analfabetismo en los municipios de la regi\u00f3n para la poblaci\u00f3n de 15 a\u00f1os y m\u00e1s es del 30%, muy superior a la tasa nacional del 8,4%. Pero hay seis municipios que tienen cifras entre el 33% y el 36% como El Carmen (36,4%), El Tarra (36,5%), Hacar\u00ed (36,9%), La Playa (35,1%), Teorama (34,9%) y San Calixto (33,7%).<\/p>\n<p>A lo anterior debemos agregar que en la actualidad solo tres de los once municipios est\u00e1n conectados a la Red Nacional de fibra \u00f3ptica: Abrego, Oca\u00f1a<\/p>\n<p>y Sardinata. En cuanto a la penetraci\u00f3n de internet la tasa de la regi\u00f3n es de 1,21%, frente a la nacional que es del 13,3%.<\/p>\n<p>En consecuencia, las cifras de pobreza de la regi\u00f3n se encuentran por encima del nivel de pobreza nacional (49%), con un promedio del 73% de la poblaci\u00f3n en esta condici\u00f3n; algunos municipios como El Tarra y Hacar\u00ed presentan las mayores cifras del pa\u00eds, con el 92% y 93% respectivamente.<\/p>\n<p>Estas son las razones de fondo que han generado la inconformidad campesina en el Catatumbo. La violencia no tiene justificaci\u00f3n alguna, pero al escuchar y ver, a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n privados declaraciones de muchos campesinos que manifiestan abiertamente, que est\u00e1n dispuestos a dejar sus vidas, para que el gobierno nacional los escuche y responda a sus peticiones, comienza uno a entender que vivir en medio de la guerra, la pobreza y la estigmatizaci\u00f3n gubernamental, acaba con la paciencia de cualquiera.<\/p>\n<p>Ojal\u00e1 esta nueva oportunidad propiciada con las recientes marchas campesinas y su decisi\u00f3n de continuar buscando soluciones dialogadas, sea aprovechada por el gobierno nacional, la clase pol\u00edtica departamental y las autoridades regionales y locales, para dar respuestas concretas y oportunas. Ser\u00eda un grav\u00edsimo error seguir apostando al enga\u00f1o y a la complicidad.<\/p>\n<p>Estamos convencidos que los nortesantandereanos y los catatumberos merecemos tener por fin y para siempre, una segunda oportunidad sobre la tierra.<\/p>\n<p><b>FUNDACI\u00d3N PROGRESAR<\/b> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00daCUTA.- Han trascurrido cerca de 15 a\u00f1os, desde la \u00faltima vez que funcionarios del alto gobierno firmaron acuerdos con campesinos en la regi\u00f3n del Catatumbo, que bloqueaban las v\u00edas de acceso a la ciudad de C\u00facuta, a la altura del municipio de El Zulia, lugar en donde se desarroll\u00f3 un inmenso operativo militar-policial para impedir &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":18361,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,106],"tags":[],"class_list":["post-18360","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-barra","category-documentos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18360","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=18360"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18360\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18364,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/18360\/revisions\/18364"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/18361"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=18360"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=18360"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=18360"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}