{"id":16627,"date":"2013-03-10T22:02:07","date_gmt":"2013-03-11T03:02:07","guid":{"rendered":"http:\/\/contraluzcucuta.co\/?p=16627"},"modified":"2013-03-10T22:02:57","modified_gmt":"2013-03-11T03:02:57","slug":"explosivos-y-granadas-nueva-modalidad-de-disputa-entre-bandas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/contraluzcucuta.co\/?p=16627","title":{"rendered":"Explosivos y granadas, nueva modalidad de disputa entre bandas"},"content":{"rendered":"<p><b>C\u00daCUTA.-<\/b> En los \u00faltimos 28 d\u00edas, el \u00c1rea Metropolitana, especialmente C\u00facuta, ha sufrido ocho atentados terroristas, uno cada tres d\u00edas y medio, que han dejado 36 personas afectadas, de las cuales cuatro han fallecido, seg\u00fan versiones oficiales.<\/p>\n<p>Los ataques han sido bien coordinados y efectivos en su prop\u00f3sito de causar da\u00f1o a los propietarios de locales comerciales y p\u00e1nico en la ciudadan\u00eda. Han utilizado granadas de fragmentaci\u00f3n y artefactos caseros. Tres han sido ejecutados a plena luz del d\u00eda, cuando se supone que el ojo de las autoridades est\u00e1 desplegado. De los seis atentados ocurridos en la ciudad, la mitad ocurri\u00f3 en sitios de alta concentraci\u00f3n social, ubicados en las zonas de mayor control policial: la Central de Abastos, el Centro Comercial Alejandr\u00eda (San Andresito) y el centro. Es decir, quienes han cometido estos actos de barbarie, cuentan con estructuras de apoyo urbano que logran minimizar el riesgo o son profesionales que entran y salen de cualquier sector de la ciudad fuertemente armados, en veh\u00edculos o motocicletas, sin ser detectados por las autoridades.<\/p>\n<p>Para garantizar esta eficacia del ciento por ciento, pues en ninguno de los hechos sucedidos hubo capturas y ninguno de los casos fue detectado a tiempo para detenerlo, parece claro que debieron haber desarrollado previamente una labor de inteligencia que les permitiera dedicar hombres e infraestructura para conseguir las mejores ventajas y obtener el menor riesgo y el mayor da\u00f1o posible. Para ello debieron determinar con antelaci\u00f3n y precisi\u00f3n el objetivo, la mejor hora para cometer el acto terrorista, as\u00ed como el impacto en las v\u00edctimas y en la ciudadan\u00eda. As\u00ed como tambi\u00e9n tener un detallado an\u00e1lisis de las condiciones de seguridad de la zona y sus alrededores, de igual forma debieron calcular una posible reacci\u00f3n de las autoridades.<\/p>\n<p>Esta labor y esta nueva modalidad de ejercer violencia en la ciudad, refleja que estos grupos criminales cuentan con hombres, armas y trasporte \u2013motocicletas y veh\u00edculos- inteligencia y conocimiento de las operaciones militares, y un elemento que es fundamental en la actuaci\u00f3n del terrorismo: la decisi\u00f3n de causar un da\u00f1o indiscriminado.<\/p>\n<p>Lo anterior representa un elevad\u00edsimo riesgo. A\u00fan no entendemos c\u00f3mo, ante la gravedad de este escenario, las autoridades no hayan tomado medidas extraordinarias de prevenci\u00f3n y protecci\u00f3n en la ciudad.<\/p>\n<p>Lo peor de todo es que la actitud demencial de estas bandas, la sistematicidad de los ataques, la sevicia y el estado de indefensi\u00f3n de las v\u00edctimas permiten interpretar que est\u00e1n dispuestos a cualquier cosa y a pagar cualquier costo por ganar o mantener sus multimillonarios ingresos producto del chantaje y la extorsi\u00f3n, principalmente contra quienes tienen como forma de vida, las actividades il\u00edcitas.<\/p>\n<p>Estos ataques terroristas no tienen antecedentes en la regi\u00f3n. No hab\u00edamos pasado por tal situaci\u00f3n ni en los peores momentos de violencia paramilitar. Esta grav\u00edsima situaci\u00f3n nos enfrenta en la actualidad a una realidad, que debemos estudiar a profundidad; y es que no se hace frente a unos grup\u00fasculos que luchan entre ellos por malos negocios o repartijas, como algunos han tratado de hacer creer. Este fen\u00f3meno criminal es mucho m\u00e1s serio de lo que muchos piensan en el Gobierno. Estamos hablando de un fen\u00f3meno que ha venido adquiriendo dimensiones exorbitantes y en la actualidad con claras expresiones de terrorismo urbano.<\/p>\n<p>Esta seguidilla de atentados ha desatado una generalizada sensaci\u00f3n de inseguridad y de miedo, sobre todo en los sectores donde han ocurrido, as\u00ed las autoridades traten de dar explicaciones con perogrulladas en algunos casos y en otros difundiendo la idea de que estos atentados no van a volver a suceder.<\/p>\n<p>Lo que el ciudadano del com\u00fan no entiende, es c\u00f3mo un mes despu\u00e9s del primer atentado, a\u00fan no ha ocurrido una sola captura. Porque aquella alharaca de poner tras las rejas al cerebro de los atentados est\u00e1 por verse.<\/p>\n<p><b>De grupos delincuenciales a empresas criminales<\/b><\/p>\n<p>En estos ocho a\u00f1os estas bandas criminales han demostrado una gran capacidad para reaccionar r\u00e1pidamente ante el accionar de las autoridades. Estos grupos han vivido diversos procesos de reacomodamiento y readaptaci\u00f3n. Cada vez que necesitan agruparse o desagruparse lo han hecho. Un ejemplo claro es c\u00f3mo &#8211; al parecer- act\u00faan en el \u00c1rea Metropolitana de C\u00facuta tres grupos armados ilegales: los Urabe\u00f1os, los Rastrojos y en una mezcla de cada uno de estos se encuentra el reci\u00e9n creado Ej\u00e9rcito Paramilitar de Norte de Santander.<\/p>\n<p>Lo cierto, es que estos grupos que el Gobierno decidi\u00f3 llamar Bandas Criminales, funcionan en la ciudad desde el 2005, con distintas caretas, nombres o franquicias, puestas en funcionamiento semanas despu\u00e9s de la desmovilizaci\u00f3n del Bloque Catatumbo de las Auc, en diciembre del 2004. Estos herederos del paramilitarismo no solo han reproducido m\u00e9todos criminales como el sicariato y la desaparici\u00f3n forzada de personas, sino que han ampliado las fuentes de financiaci\u00f3n pues no dependen exclusivamente de los negocios alrededor del narcotr\u00e1fico, sino que han generalizado actividades ilegales como la extorsi\u00f3n y el chantaje.<\/p>\n<p>Este fen\u00f3meno de violencia urbana en la ciudad no ha parado un solo d\u00eda, en los \u00faltimos ocho a\u00f1os. Al contrario, estas empresas criminales avanzan de manera desproporcionada, en el control de las zonas urbanas y rurales en donde hay presencia de actividades il\u00edcitas. En nuestros estudios y an\u00e1lisis, hemos encontrado que estos grupos participan en alrededor de una veintena de actividades criminales en la frontera: homicidios, desaparici\u00f3n forzada de personas, desplazamiento forzado, actos de terrorismo, extorsi\u00f3n, amenazas, secuestro expr\u00e9s, operaciones de \u2018limpieza social\u2019, lesiones personales, tr\u00e1fico de armas, narcotr\u00e1fico, lavado de activos, testaferrato, tr\u00e1fico de moneda extranjera, falsificaci\u00f3n de dinero, falsificaci\u00f3n de documentos, tr\u00e1fico de indocumentados, robo de veh\u00edculos, pirater\u00eda de productos diversos, contrabando de bienes y servicios (gasolina, insumos agr\u00edcolas, hierro, aluminio, cemento, precursores qu\u00edmicos, pl\u00e1sticos, medicinas, productos de limpieza y productos de la canasta familiar).<\/p>\n<p>Algunos de estos grupos han logrado descentralizar el control de las operaciones criminales y para enfrentar la persecuci\u00f3n policial se adecuan de manera permanente desarrollando una gran capacidad de recambio de jefes y tropa, operan aqu\u00ed y desde la frontera, utilizan cada vez m\u00e1s a menores de edad y \u00faltimamente recurren a los explosivos para presionar los pagos a las generalizadas extorsiones.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, estos grupos ilegales han desarrollado una especie de poderes territoriales. F\u00e1cilmente, se distribuyen regiones enteras del departamento, sin que medien pactos o acuerdos, como ha ocurrido con la provincia de Oca\u00f1a, Tib\u00fa y algunos municipios del \u00c1rea Metropolitana. Para el caso de C\u00facuta, la distribuci\u00f3n se vuelve compleja, pues adem\u00e1s de los sectores o comunas en reparto, entran a jugar como objetivos de gran valor sectores econ\u00f3micos que son controlados por unos y otros, o por ambos, encontr\u00e1ndose en constante disputa la Central de Abastos, los sanandresitos, los contrabandistas y el circuito del narcotr\u00e1fico.<\/p>\n<p>La fractura y los enfrentamientos ocurridos en algunas regiones del pa\u00eds entre Los Rastrojos y Los Urabe\u00f1os se mantienen en la regi\u00f3n. Esta situaci\u00f3n ca\u00f3tica, para la delincuencia, ha llevado, por ejemplo, a que miembros de unos y otros decidan conformar nuevos grupos ilegales, como ha ocurrido con las \u2018\u00c1guilas Negras\u2019, \u2018Los Paisas\u2019, las \u2018Autodefensas gaitanistas\u2019, las \u2018Autodefensas de Norte de Santander\u2019 y desde el 2012 el \u2018Ej\u00e9rcito Paramilitar del Norte\u2019.<\/p>\n<p><b>Jugando a que te cazo rat\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Lo anterior debiera llevar a las autoridades policiales y a los organismos de \u00a0seguridad a pensar seriamente en hacer una revisi\u00f3n a fondo de la estrategia que se utiliza en el \u00c1rea Metropolitana para combatir a los grupos ilegales.<\/p>\n<p>Entendemos que hay una estrategia de car\u00e1cter nacional de lucha contra las bacrim, pero no podemos olvidar que la regi\u00f3n presenta\u00a0 caracter\u00edsticas particulares, generadas principalmente por la ubicaci\u00f3n geoestrat\u00e9gica de frontera. Adem\u00e1s, si se enfrenta a un fen\u00f3meno cambiante en los m\u00e9todos y las formas de operar, no se puede cometer el error de aferrarse a una sola estrategia. En estos casos la rigidez y el esquematismo, alejados de la realidad de los hechos criminales, son f\u00e1cilmente descifrables y previsibles, con el agravante que quien ejerce la autoridad leg\u00edtima no ha logrado recomponer y recuperar los lazos de confianza ciudadana, perdidos hace algunos a\u00f1os, ante las actuaciones presentadas de connivencia y corrupci\u00f3n en el interior de las instituciones.<\/p>\n<p>Los resultados mostrados hasta ahora, a pesar de la importancia, no han sido suficientes para desmantelar este fen\u00f3meno. La realidad de violencia diaria que vive la ciudad as\u00ed lo demuestra. Conocemos de decenas de operaciones policiales que han arrojado cientos de miembros de estas organizaciones capturados. As\u00ed mismo, la ciudad ha logrado avances importantes en el fortalecimiento y la modernizaci\u00f3n de la fuerza p\u00fablica. Desde el 2008, cuando se cre\u00f3 la Polic\u00eda Metropolitana de C\u00facuta, se ha aumentado de manera significativa el pie de fuerza.<\/p>\n<p>En ese a\u00f1o la Mecuc, fue presentada como salvaci\u00f3n al fen\u00f3meno de violencia urbana. Vendieron la idea que con la nueva instituci\u00f3n se solucionar\u00edan los problemas de inseguridad y violencia. M\u00e1s tarde, repitieron la historia con la creaci\u00f3n de la Regional 5 de la Polic\u00eda \u00a0y luego con la Trig\u00e9sima Brigada del Ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>Hoy, se tienen unas instituciones fuertes que cubren la inmensa mayor\u00eda del territorio, mejor dotadas y con mayor presupuesto. Nadie puede negar los esfuerzos de inversi\u00f3n de recursos p\u00fablicos que ha hecho, principalmente, el Gobierno, para ser invertidos en veh\u00edculos, motocicletas, comunicaciones, armas y equipos electr\u00f3nicos para mejorar la inteligencia, adem\u00e1s de la asignaci\u00f3n reciente por la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n del equipo de fiscales e investigadores judiciales especializados en la lucha contra las bacrim. Pero de manera contradictoria el fen\u00f3meno de criminalidad no solo no cede sino que pareciera contar con m\u00e1s br\u00edos que nunca.<\/p>\n<p>Hay que entender que estos grupos no son organizaciones homog\u00e9neas y mucho menos monol\u00edticos, no presentan jerarqu\u00edas estables y algunas pueden ser coyunturales; no acatan un orden cerrado de mando, los mueven m\u00e1s los intereses delictivos, los negocios y las oportunidades que generan las actividades ilegales de la frontera; algunas actividades criminales como el cobro de vacunas y el sicariato, lo pueden llegar a delegar a terceros. Adem\u00e1s, no acostumbran a exponerse o hacerse visibles. En la mayor\u00eda de casos, muchos de los hombres no conocen al comandante o \u2018patr\u00f3n\u2019.<\/p>\n<p>Es posible que las dificultades para ser exitosos en la lucha contra este fen\u00f3meno radiquen en que se les contin\u00faa viendo como estructuras r\u00edgidas, con orden jer\u00e1rquico de mando, estables y con control territorial f\u00e9rreo, con intereses comunes que responden a din\u00e1micas nacionales o supranacionales.<\/p>\n<p>La individualizaci\u00f3n y judicializaci\u00f3n de los jefes de estos grupos ilegales es necesaria e importante, pero como hemos demostrado en este an\u00e1lisis, no es ni ha sido suficiente, pues debe hacer parte de una estrategia integral, que ataque todos los frentes que los sustentan.<\/p>\n<p>Este escenario de violencia y criminalidad viene demostrando, hace rato, que hay agotamiento en la aplicaci\u00f3n prioritaria de la estrategia de persecuci\u00f3n y neutralizaci\u00f3n. As\u00ed como no es posible que se siga utilizando como el principal indicador para el direccionamiento de las decisiones estrat\u00e9gicas de las autoridades, los homicidios; a pesar de que este es solo un indicador m\u00e1s de las m\u00faltiples variables que hay que estudiar.<\/p>\n<p>Es necesario conocer el fen\u00f3meno en toda su dimensi\u00f3n, pues nadie ni en el Gobierno y mucho menos en las autoridades regionales, ha contado c\u00f3mo van a detener el avance silencioso pero firme de actividades ilegales y algunas socialmente aceptadas en la ciudad, como el lavado de activos, el testaferrato, la extorsi\u00f3n, el gran contrabando de la gasolina y la corrupci\u00f3n; actividades que se han convertido en el verdadero combustible de la criminalidad y la violencia.<\/p>\n<p><b>Las cuatro patas de la mesa<\/b><\/p>\n<p>Este an\u00e1lisis no pretende otra cosa que llamar la atenci\u00f3n no solo a las \u00a0autoridades sino tambi\u00e9n a la ciudadan\u00eda de lo que a nuestro parecer ocurre en la ciudad. Esto, producto de la paciente labor que efectuamos al observar diariamente los hechos, de acompa\u00f1ar a las v\u00edctimas de esta forma de violencia y de tratar de entender la respuesta del Estado.<\/p>\n<p>Como conclusi\u00f3n, proponemos cuatros escenarios para avanzar en una efectiva estrategia de lucha contra la criminalidad:<\/p>\n<p>1.- Ha quedado claro que a pesar del fortalecimiento de la fuerza p\u00fablica, el aumento del pie de fuerza y la asignaci\u00f3n de funcionarios judiciales, no hemos logrado avances determinantes, que nos lleven a pensar que est\u00e1 cerca el fin del fin de las bacrim. Ello implica, tambi\u00e9n, la importancia de continuar el trabajo de individualizaci\u00f3n y judicializaci\u00f3n.<\/p>\n<p>2.- Es necesario atacar el fen\u00f3meno en su integralidad. Esto incluye la lucha contra el testaferrato, el lavado de activos y la corrupci\u00f3n de todo tipo.<\/p>\n<p>3.- Es indispensable la recuperaci\u00f3n de la confianza ciudadana no s\u00f3lo en las autoridades policiales sino tambi\u00e9n en las civiles.<\/p>\n<p>\u00a04.- La erradicaci\u00f3n de una vez por todas de la pobreza y la miseria en la ciudad.<\/p>\n<p><b>WILFREDO CA\u00d1IZARES AR\u00c9VALO<\/b><\/p>\n<p>Director Ejecutivo \u2013 Fundaci\u00f3n Progresar<\/p>\n<p><a href=\"mailto:wilcan91@gmail.com\">wilcan91@gmail.com<\/a><\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00daCUTA.- En los \u00faltimos 28 d\u00edas, el \u00c1rea Metropolitana, especialmente C\u00facuta, ha sufrido ocho atentados terroristas, uno cada tres d\u00edas y medio, que han dejado 36 personas afectadas, de las cuales cuatro han fallecido, seg\u00fan versiones oficiales. 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