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FÚTBOL DE SEGUNDA. Ay, Cúcuta Deportivo ¿por qué?

CÚCUTA.- Estadio lleno, como en los buenos tiempos. Una ilusión, ser primeros en el cuadrangular. Un deseo, ganar el partido contra Cortuluá. Una esperanza, dar el primer paso para llegar a la A. Una sola fe, volver al grupo de los grandes del fútbol profesional colombiano. Una intención, dejar de ser un equipo de segunda.

El General Santander, desbordante de alegría. Una verdad, aquí está la noble y leal hinchada. Una realidad, el equipo no es merecedor de tanto aprecio. Una alucinación, ver al Cúcuta campeón. Una metáfora, ser felices, felices, retequefelices. Una fantasía, ser un equipo histórico. Una utopía, crear falsos ídolos.

Sencillo. El Cúcuta Deportivo debía ganar los tres partidos en casa y aprestarse para traer cualquier punto en las visitas a Valledupar, Tuluá y Tunja. Los tres encuentros en casa terminaron empatados (tres puntos). Ganó a Cortuluá (tres puntos) y empató los otros dos (dos puntos).

Total, de 18 puntos en disputa, solo sumó ocho puntos que no alcanzaron para cumplir el objetivo. El rendimiento del once motilón en el cuadrangular B fue de 44,4 por ciento. Esto significa que no hizo la tarea y que perdió el semestre.

El técnico Bernardo Redín y los jugadores deben dar cuenta de ese mal rendimiento y los directivos, encabezados por el máximo accionista José Augusto Cadena y el gerente Eduardo Silva Meluk, tienen que dar la cara y decirles a los aficionados qué ocurrió y cómo enmendarán los errores cometidos en esta primera parte del año.

De los seis partidos disputados quedan entre la afición una serie de preguntas que deben tener respuesta.

  • ¿El triunfo en Tuluá los sorprendió y afectó para el rendimiento posterior?
  • ¿Redín no tuvo la fuerza requerida para sentar a Agudelo, teniendo en cuenta el bajo rendimiento?
  • ¿Por qué Lucas Ríos, a pesar de haber mejorado en el juego, se hizo expulsar y no jugó los dos últimos encuentros?
  • ¿Stalin Motta, con la plata que debe costar, se necesita para que esté en la banca?
Foto: LUIS JESÚS BOTELLO

El último de los partidos volvió a demostrar que a la hora de respaldar al cuadro rojinegro los cucuteños no miran gastos y sacan dinero de donde no tienen para pagar las entradas. Ver las tribunas atiborradas y vestidas con esos colores que mueven sentimientos debe despertar envidia en otras plazas.

Pero acá, en cambio, los dueños del club no miran hacia los graderíos. Un equipo de la segunda división se da el lujo de ser respaldado por 30.000 hinchas. Hombres y mujeres, niños y adultos, adinerados y desplatados, tienen la costumbre de cumplir la cita deportiva, porque sienten suyo lo que una minoría disfruta en el confort que dan las habitaciones de hoteles o de apartamentos lujosos.

  • ¿Será que al calor de unas bebidas espirituosas no discuten cómo hacer para que los aficionados no se rindan?
  • ¿Será que cuando se reúnen para hablar del Cúcuta Deportivo, de lo menos que hablan es de los habituales inquilinos de Norte, Sur, Occidente y Oriente?
  • ¿Será que al mirar las cuentas bancarias no se preguntan de dónde sale ese dinero que los califica como millonarios?
  • ¿Será que la vergüenza no les salta a la cara al repasar la nómina y darse cuenta de que no es la que merece esta afición?

Los aficionados, en el trámite del partido, rezan, oran, piden ayuda divina y ponen a jugar a los santos y a los difuntos amigos. El objetivo de esas rogativas es que se dé el milagro del triunfo, que el balón entre en la portería contraria, que el arco motilón se cierre, que el centro delantero meta la pelota cada que patea a la portería rival.

Foto: LUCY VEGA

 

También, están los que piden que el adversario tropiece, que patee torcido, que el portero enceguezca en el momento oportuno, que no se encalambren cuando el marcador está empatado, que no se burlen al final del partido y que el corito haga mella entre los rivales.

  • ¿Wilder Mosquera debe ser consciente de que se le terminó el paso por el fútbol?
  • ¿Bernardo no fue el Redin-tor que se creyó cuando llegó en el 2022?
  • ¿52 goles de Jonathan Agudelo serán suficientes para mantenerlo en nómina?
  • ¿Ríos y Motta se ven bien juntos en los graderíos o se necesitan en la cancha?
  • ¿Es cierto que una firma extranjera quiere comprar y que Cadena no quiere zafarse de la ‘gallinita de los huevos de oro’?

Los buenos observadores notaron que en el cielo cucuteño apareció medio arco iris. Tenía la intención de alegrar la tarde, pero las nubes grises impidieron que se apreciara en su majestuosidad. Premonición con lo ocurrido en la cancha o presentimiento de lo que sucederá con el Cúcuta Deportivo.

Por eso, al caminar de regreso a casa los aficionados van lamentándose y mentándosela a los que creen culpables del fracaso. Ay, Cúcuta Deportivo ¿por qué?

RAFAEL ANTONIO PABÓN

rafaelpabon58@hotmail.com

Sobre Rafael Antonio Pabón

Nací en Arboledas (Norte de Santander - Colombia), educado y formado como periodista en la Universidad de la Sabana (Bogotá), gustoso de leer crónicas y amante de escribir este género periodístico, docente en la Universidad de Pamplona (Colombia) y seguidor incansable del Cúcuta Deportivo.

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Un comentario

  1. Exelente crónica Don Rafael, de una realidad anunciada del doblemente glorioso.

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