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“Si dejamos carta abierta a nuestros impulsos para que suceda lo deseable, es entonces cuando cada suspiro merece la pena”: Fortunata. / Foto: www.contraluzcucuta.co

CRÓNICA DIGITAL. Jane, escritora cucuteña que encontró a Napoleón

CÚCUTA.- Jane Rodríguez Rodríguez es escritora, periodista y cucuteña. Hoy irradia felicidad y le da rienda suelta a ese sentimiento sin miramientos y sin talanqueras. Solo deja que fluya y la refleja al hablar, al sonreír, al beber otro sorbo del café que tanto le agrada. Y está feliz por múltiples razones.

Primera. Regresó a Cúcuta. Un día tomó sus mochilas, las puso en el hombro y comenzó a recorrer el mundo. En esas aventuras y desventuras permaneció dos décadas.

Segunda. Conoció al hombre que le quitó el sueño durante dos años y que hoy la tiene radiante. Napoleón, el histórico personaje, la metió en un mundo que luego convirtió en el tercer libro editado e impreso en Cúcuta.

Tercera. Ha echado al vuelo el siguiente proyecto periodístico y que la llevará a escribir 25 páginas (o más) con personajes de acá o de allá. El tiempo lo dirá. Veinticinco porque es el número cabalístico, el que la trajo al mundo y el que la tiene de plácemes por estos días.

Cuarta. Acabó de cumplir años (25 de enero). ¿Cuántos? Todos los que una mujer necesita para ser feliz, verse bien delante de los demás y sentirse plena a su edad.

Quinta. Entre Josefina y Fortunata, prefiere a Jane, esa niña que arrullaba la abuela en las noches vividas en Bochalema (Norte de Santander) y que le dejó los recuerdos imborrables que le permiten retrotraerse para decir que siempre la amará.

Sexta. Encontró el aliado que los escritores necesitan para dar a conocer sus obras. La Editorial Fundatlas se hará cargo de los proyectos, los publicará y los promoverá.

¿Hay más razones para ser feliz?

Sí. Una: “añoraba estar en mi tierra”. En Europa estudió y vivió a tope. Entonces, “qué mejor que volver a mi tierra, Cúcuta”. Y a esta decisión se suma la sentencia que lo confirma, “van a tener Jane para rato”. Además, trae una misión que pondrá en marcha pronto, “despertar en los niños la pasión por leer, por escribir”.

La etiqueta como escritora casi que no le gusta. Sin embargo, las tres obras publicadas la elevan a esa categoría, así sea a regañadientes. Aunque sonríe al rememorar que comenzó a escribir como pasatiempo, como la costumbre heredada del periodismo. “Soy una convencida de que los seres humanos escribimos por naturaleza. Todos los días contamos historias”.

De esa necesidad de querer contar lo vivido salió ‘Las maletas de Jane’. La protagonista habla de los viajes, de las mochilas que se llevan al hombro, de las cargas emocionales que no dejan disfrutar el presente. Otro trago de café, un respiro y vuelven a surgir las palabras a la velocidad que aprendió en España.

Los ojos claros se muestran a planitud. Está emocionada, porque va a presentar a su segunda criatura. ‘Vuelven las maletas de Jane’, que no es continuidad de la primogénita. Aquí, el personaje principal es una mujer madura, relajada, ubicada en el presente. Los años han pasado y han forjado el carácter de la protagonista. Así contado parece ser la autobiografía.

Está vestida de negro. La chaqueta abierta deja ver la blusa blanca sin mangas. Está ansiosa por contar de su trabajo, de los sueños periodísticos, de los anhelos como escritora, de los compromisos asumidos con la editorial española que acogió sus primeros libros, de los proyectos para la Cúcuta cultural.

“En mi tercer libro, ‘Busco a Napoleón 5:49, como escritora doy un vuelco total de 360 grados, un giro brutal”. Habla de la historia de Napoleón Bonaparte puesto en el siglo XXI. La protagonista, Fortunata, mantiene encuentros literarios mientras toma una taza de café. Conversan de amores y desamores, de la dicha y la valentía, y de la fortaleza.

Aunque no necesita el retoque facial acude al bolso para sacar el maquillaje. No se pintó ‘sus finos labios con brillo de arándanos y naranjas’, sino con un delicado rojo que le sienta bien al rostro enmarcado por el corte de cabello. Quiere seguir la conversación, pero también debe atender a sus compromisos editoriales. Se levanta de la mesa y camina hacia donde la esperan.

Jane tiene la séptima razón para estar feliz en Cúcuta, prepara el cuarto libro. ¿Sobre qué? Llegará el momento para anunciarlo. Por ahora disfruta con Napoleón; con el tiempo que marca el reloj, las 5:49, y con los deseos de ver culta a la capital nortesantandereana.

RAFAEL ANTONIO PABÓN

rafaelpabon58@hotmail.com

Sobre Rafael Antonio Pabón

Nací en Arboledas (Norte de Santander - Colombia), educado y formado como periodista en la Universidad de la Sabana (Bogotá), gustoso de leer crónicas y amante de escribir este género periodístico, docente en la Universidad de Pamplona (Colombia) y seguidor incansable del Cúcuta Deportivo.

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2 comentarios

  1. Oscar Ribas Suñer

    Mentiras, prostitución, estafas,robos, Gomez Yaneth en Venezuela, Rodriguez Janeth en Colombia.
    Sin crédito y acabada en España. A punto de ser juzgada por delitos continuados, extorsion, pertenencia a banda criminal, modelo de web porno, sexo con menores y un largo etc que la obligaron a salir de España por la puerta de atrás. Expulsada del ejercito Español. Inclusión en la base de datos de personas morosas. Ingresos continuos en Unidades de Psiquiatria y mucho más. Usurpación de personae. Uso indebido de tarjetas de crédito. Seductora de personajes adinerados y con poder para sus necesidades. Sin escrúpulos.

    Un peligro social.

  2. Giovanni Garcia Cortes

    Comparto lo dicho por Oscar sobre Sandra Janeth Rodriguez.
    Fuí su marido y sufrí todas esas consecuencias

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