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NECROLOGÍA. Mi mayor defecto es la lengua: Juan Carlos Calderón

Nota escrita por Karen Duque, entonces estudiante de Comunicación Social en la Universidad de Pamplona (Cúcuta), y publicada en la revista www.contraluzcucuta.co el 22 de marzo de 2019.

CÚCUTA.- Nació en Cúcuta, el 5 de agosto de 1960; estudió la primaria en el colegio Sagrado Corazón de Jesús y terminó el bachillerato en el San Juan de la Cruz. Creció en una familia conformada por sus padres y dos hermanas. Toda la vida quiso ser sacerdote y combina el ejercicio religioso con el magisterio. Ese es Juan Carlos Calderón.

Fue maestro en la escuela donde estudió la primaria y del colegio Santo Tomás de Aquino, en Bogotá; fundó el plantel María Reina, hace 30 años, cuando empezó con 70 adultos. Asumió la rectoría de una institución que contaba con 5 sedes, atendía a 3500 alumnos, dirigía a 120 maestros y 6 coordinadores, y atendía 2 comedores infantiles.

En la educación formó maestros de colegios públicos como agentes de pastoral que animan la religión, la ética y los valores. En algún momento fue nombrado delegado de pastoral educativo.

Como ministro de matrimonios llevó muchas parejas en unión libre al altar y casó a más de 2000 parejas de diferentes edades. Fue promotor vocacional, orientó a niños acólitos, jóvenes y catequistas que llegaron a ser sacerdotes. Durante 37 años de entrega religiosa, hizo que niños y jóvenes se enamoraran del sacerdocio para seguir ese camino en el futuro.

Nunca pensó en abandonar el proyecto que eligió para la vida. Trabajó como vicario judicial y durante 25 años tuvo a cargo los procesos de nulidad matrimonial en el Tribunal Regional Diocesano. El trabajo consistía en anular un matrimonio para legalizar la unión con la otra pareja.

Ayudó a la Diócesis a adquirir el colegio Seminario Menor para lo que aprovechó la amistad con las hermanas del Buen Pastor. Una de las monjas decidió vender parte del convento y se convirtió en la institución, ubicada en el barrio Quinta Oriental.

Siempre colaboró con la educación. El colegio de Sardinata lo regentaban las hermanas del Cardenal Sancha, pero tuvieron problemas para continuar al frente. Juan Carlos Calderón decidió negociar el establecimiento con poca plata. Ahora, está arrendado al departamento y es una ayuda para la diócesis.

Construyó los templos de María Reina (Motilones), Divino Niño y San Juan de la Cruz (Trapiches); remodeló el templo de La Candelaria y del Espíritu Santo; hizo la capilla de Jesús de Nazaret (Campo Verde); apoyó la construcción de la iglesia de San Ignacio de Loyola (Vista Hermosa).

 

Los 37 años de sacerdocio los repartió de la siguiente manera: siete años y tres meses en María Reina; tres años en La Candelaria; tres años en Roma; ocho años y cuatro meses en el Divino Niño; ocho años y medio en el Espíritu Santo, y tres años en la Catedral de San José. Se ordenó el primero de diciembre de 1984.

“Amo a los hombres y por eso estoy tan bien, y todo lo que he hecho en las parroquias es hacer que la gente los ame”, dijo el padre Juan Carlos Calderón.

El trabajo religioso lo complementó con campañas para recolectar mercados y ropa para los niños. No creía en la diferencia entre el rico y el pobre y no le era difícil compartir con una clase o con la otra. El mayor defecto es la lengua, no le come a nadie y es directo con la gente.

Se consideraba estricto y serio ante los ojos de los demás. Era rígido, aunque generoso. Compartía la mayoría del tiempo con los fieles, atendía y escuchaba a los niños y a los maestros. Pasaba los fines de semana con las hermanas, con quienes vivía en la misma casa. El primer piso lo ocupan la hermana menor, el esposo y los tres hijos. En la segunda planta, están la hermana mayor, jefa de enfermería, el esposo y tres niñas lindas.

El hecho más doloroso en su vida fue la muerte de su madre. Las lágrimas rodaron por las mejillas en señal del dolor que aún le causa el recordarla. Su mayor deseo era seguir al servicio de los pobres y ayudar a quien lo necesitara.

Entre los planes tenía dejarles vivienda a quienes les sirvieron a lo largo de su vida. Le temía a perder la vida a manos de aquellos que le han tenido envidia.

  • Juan Carlos Calderón murió este 29 de junio, muy temprano en la mañana. Estaba en Bogotá, en una clínica para recibir tratamiento médico. La noticia del deceso la entregó Humberto Quiroz, amigo y condiscípulo del colegio San Juan de la Cruz. Paz en la tumba, Padre.

KAREN DUQUE

Sobre Rafael Antonio Pabón

Nací en Arboledas (Norte de Santander - Colombia), educado y formado como periodista en la Universidad de la Sabana (Bogotá), gustoso de leer crónicas y amante de escribir este género periodístico, docente en la Universidad de Pamplona (Colombia) y seguidor incansable del Cúcuta Deportivo.

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