A huge collection of 3400+ free website templates JAR theme com WP themes and more at the biggest community-driven free web design site
Inicio / ciudad / HUELGA DE HAMBRE. “El parque se desalojó cuando los vendedores lo quisieron”

HUELGA DE HAMBRE. “El parque se desalojó cuando los vendedores lo quisieron”

CÚCUTA.- Andrea, Gladys, Myriam, José, Armando y Luis Eduardo tomaron la decisión de soltar las cadenas que los mantuvieron atados a tres postes del parque Santander. El primero de julio llegaron a la plaza central y se declararon en huelga de hambre por el trato que les da la Alcaldía. Se desempeñan como vendedores ambulantes en la avenida sexta y ven con malos ojos las políticas implementadas por la administración municipal para recuperar el espacio público.

Al abrir los candados y declararse de nuevo en libertad para ejercer el oficio con el que levantan a diario el sustento familiar, aclararon que no es el fin del movimiento, solo que hace un receso en la protesta para esperar que se cumpla lo pactado con los concejales cucuteños.

El acto de suspensión de la huelga se tornó emotivo. Los compañeros  informales los aclamaron como “héroes” y les dieron el valor suficiente como para que hagan parte de la historia local. Al promediar la mañana del martes, hubo himnos, aplausos, vítores, rosas, arengas, oración y lágrimas.

La huelga sirvió como pretexto para mostrarles al país, el Gobierno y la administración municipal la situación en la que viven los comerciantes callejeros en la capital de Norte de Santander. Al alcalde Donamaris Ramírez, sin nombrarlo, lo colmaron de epítetos descalificativos que van de indolente a arbitrario y tirano.

Rocío Valencia, en demostración de seguridad sobre la legalidad de la huelga, le apostó cargo contra cargo al Alcalde. La vocera de los vendedores puso sobre la mesa como carta principal la personería jurídica del movimiento sindical que representa y el renglón en la directiva de  la CUT. A cambio, Donamaris Ramírez debe renunciar si no comprueba que los huelguistas  se relevaron y que ingirieron alimentos. Del tercer piso del palacio municipal no llegó respuesta alguna a la propuesta.

“Le demostramos al pueblo cucuteño que la administración municipal es indolente, inhumana, negligente, prepotente y que pone en riesgo la democracia en la ciudad”, dijo la portavoz sindical. La diatriba continuó con otras acusaciones. “La administración municipal es autoritaria y tiene una confusión mental”.

José Peñaranda permaneció dos semanas si probar alimentos. Pasó las horas sentado en una silla, debajo de una sombrilla y acompañado por varios de sus colegas de oficio. “La próxima vez que hagamos la huelga de hambre no la haremos aquí, la vamos a hacer en la Plaza de Bolívar, en Bogotá”. Fueron las primeras palabras al soltar las cadenas que lo ataron al poste.

Los informales, para respaldar la apuesta de Rocío Valencia, se harán pruebas de laboratorio y mostrarán las pruebas que sean necesarias para demostrar que la huelga fue en serio, que no hubo trampas. “No consumimos alimentos, como lo dijo el Alcalde; no nos cambiamos. Tenemos testigos”.

Los abogados entrarán a trabajar y demandarán a Donamaris Ramírez por calumnia y por injuria. “La actitud de la administración es inhumana”, porque no les pusieron atención a los reclamos ni escucharon las propuestas que llevaron para solucionar el problema de ocupación del espacio público.

Los concejales, en cambio, se comprometieron a organizar una mesa de diálogo en la que tendrán asiento los comerciantes informales y los delegados del gobierno cucuteño. “Ganamos ser escuchados por el Concejo y mostrarles los problemas de manera diferente”, dijo Peñaranda.

Este hombre, que dejó a un lado la mercancía durante 14 días, ayer se sentía agotado, con dolores musculares por la posición en la que pasó las dos últimas semanas y ansiedad por probar un bocado de comida. El hambre que soportó voluntariamente lo tiene con dolor de cabeza. “Aun así, tengo fuerzas para mantenerme de pié”.

Moralmente tampoco terminó bien el movimiento. Desde la silla que ocupó vio con preocupación cómo la ciudadanía “se hace la de la oreja gocha” ante estas manifestaciones de protesta. En ocasiones escuchó que los transeúntes preguntaban ‘¿qué hacían ahí sentados?’. También les reclamó a los medios por no informar con justicia acerca del problema.

Los tres primeros días, mientras el cuerpo se adaptaba a no sentir los alimentos, resultaron los más difíciles de esta jornada. A pesar de los hostigamientos de la policía mantuvo la posición y estaba dispuesto a durar más días. Al final un mensaje para el alcalde Donamaris Ramírez: “Estamos firmes en nuestra posición. Su vida política, Alcalde, termina este año. Los cucuteños pobres somos más y usted significa poco para la ciudad”.

RAFAEL ANTONIO PABÓN

rafaelpabon58@hotmail.com

Foto: www.contraluzcucuta.co

 

Sobre Rafael Antonio Pabón

Nací en Arboledas (Norte de Santander - Colombia), educado y formado como periodista en la Universidad de la Sabana (Bogotá), gustoso de leer crónicas y amante de escribir este género periodístico, docente en la Universidad de Pamplona (Colombia) y seguidor incansable del Cúcuta Deportivo.

Podría Interesarle

DIÓCESIS DE TIBÚ. “Quiero servir a El Catatumbo con el propósito de ayudar a ver la luz”: Bravo Cortés

CÚCUTA.- “A lo largo de mi existir le he pedido al Señor que guíe mis …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.