A huge collection of 3400+ free website templates JAR theme com WP themes and more at the biggest community-driven free web design site
Inicio / Aula Universitaria / CRÓNICA. Empezar de cero es difícil, pero es necesario

CRÓNICA. Empezar de cero es difícil, pero es necesario

VILLA DEL ROSARIO – Norte de Santander.- “Lo único que se puede sentir después de tener una vida hecha en Venezuela y volver a Colombia a empezar de cero, es nostalgia”, dijo Yennifer Acuña, de 24 años. El rostro muestra el cansancio por lo soportado en las últimas semanas en el albergue, luego de ser deportada del país en el que buscó refugio en busca de mejor vida.

Salió por la trocha, a las 4:00 de la mañana, y llegó al albergue de La Parada (Villa del Rosario). Solo logró sacar algunos enseres, la ropa y su hija de 7 años. El miedo de quedarse sin su pequeña la llevó a salir del país vecino lo más pronto posible. Como colombiana debía hacerlo, porque los rumores que corrieron decían que los niños nacidos allá le pertenecen a  la patria.

“Este albergue es mucho mejor que el de La Parada”, dijo Yennifer. Tienen baños, techo seguro y  atención constante. Lo único que les incomoda es no tener dónde lavar la ropa y acuden a las casas vecinas al estadio para que les faciliten el lavadero.

La Policía, la Defensa Civil, la Defensoría del Pueblo, la Oficina de Gestión de Riesgos, el Sena y la Cancillería instalaron  una mesa  para brindarles servicios a los afectados por el cierre de la frontera. “A nadie se le obliga a estar aquí”, dijo el oficial Alex Mendoza, trasladado hace dos semanas a Cúcuta. Ahora, presta apoyo en el albergue. “En este lugar prima el bien general sobre el particular”.

Los colombianos llegados del estado Táchira se han sabido comportar en el sitio que escogieron como hogar temporal. Aunque no falta el que no respeta las normas y cuando se reparte la comida desacata la fila o pretende repetir sin tener en cuenta que faltan muchos más.

A pesar de la lamentable situación hay tiempo para distraerse y gozar en grupo. Los pequeños comparten en la cancha y hasta los perros corren tras la pelota. Los más viejos admiran el espectáculo, mientras hablan del pasado y hacen reír a las mujeres con cuentos y piropos. Israel es uno de estos pícaros.

– Pedro, pregúnteles si quieren café con leche.

– No tengo plata

– No diga eso, porque las espanta. A mí me gustan mucho las mujeres y más si son blancas y monas (rubias).

En eso se van las tardes de muchos que aprovechan la situación para regalar sonrisas a los demás, como Israel, quien asegura que hace reír hasta a un muerto. Paisa tenía que ser para hablar tanto y no aburrir  a nadie. Llevaba poco tiempo en Venezuela y decidió salir antes de sufrir desalojos violentos.

Pedro, en cambio, llevaba 14 años al otro lado de la frontera. Vivía con una hermana, quien se quedó allá. Pedro se dedicaba  a la venta de purina para cerdos y  pollos. Lo encontró la guardia venezolana mientras cruzaba la trocha con  contrabando para Colombia. “Uno de ellos me agarró el brazo y me  dijo: ‘¡váyase para Colombia, ustedes no deben estar aquí!’. Le contesté que no hacía nada malo y que no me gritara. Me dijo ‘¡cállese la jeta y váyase!’ ¿No entiendo por qué si tenía derecho a hablar?”.

Las familias deportadas están divididas según los integrantes que las conforman. Madres con  hijos, hogares con papá, mamá e hijos y otros que llegaron solos. Hay 53 hombres, 88 mujeres, 84 niños y 78 niñas.  El ingreso de comida solo se hace con autorización de la Alcaldía y  cuenta con el registro de saber que son de un lugar confiable.

La Policía ofrece servicios de seguridad, controla las entradas y salidas, y mantiene el orden público. El grupo de Infancia y Adolescencia atiende casos de abusos a menores y los agentes de Ponalsar están atentos ante cualquier emergencia. Las ayudas que  les han dado a los deportados son varias. El Sena  ha ofrecido capacitaciones para los hombres en alturas y construcción, para las mujeres tiene cursos básicos de belleza, peinados infantiles, arreglo de uñas y trenzas.

El albergue del estadio Gran Colombiano ha sido un lugar consuelo. Hasta el momento no han tenido conflictos entre las familias y los inconvenientes ocurridos no tienen mayor relevancia.

Yennifer aspira a mejorar pronto su calidad de vida y junto con padres, esposo, hermana y cuñado  piensan adquirir el plan de arrendamiento. Consiste en que busquen un apartamento para vivir y el Gobierno les pagará los tres primeros meses. Aunque dejó amigos de colegio, vecinos y muchas experiencias vividas, entiende que empezar de cero es difícil, pero que es necesario. Les quedará el recuerdo de los ocho años vividos en el país hermano, Venezuela.

María Puentes y Wendy Gómez

Estudiantes de Comunicación Social

Universidad de Pamplona

Campus de Villa del Rosario

Foto: Especial para www.contraluzcucuta.co

Sobre Rafael Antonio Pabón

Nací en Arboledas (Norte de Santander - Colombia), educado y formado como periodista en la Universidad de la Sabana (Bogotá), gustoso de leer crónicas y amante de escribir este género periodístico, docente en la Universidad de Pamplona (Colombia) y seguidor incansable del Cúcuta Deportivo.

Podría Interesarle

RESTITUCIÓN DE TIERRAS. Anuncian levantamiento de medida cautelar para 6000 predios

CÚCUTA.- La Unidad de Restitución de Tierras (URT) logró el levantamiento de la medida cautelar …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.