A huge collection of 3400+ free website templates JAR theme com WP themes and more at the biggest community-driven free web design site
Inicio / Destacado / DESDE AFUERA. Este ingeniero hace mucho tiempo no come rampuches
DESDE AFUERA - LUIS - 1

DESDE AFUERA. Este ingeniero hace mucho tiempo no come rampuches

Hace más de 30 calendarios Luis Alejandro Camargo Figueroa tomó la decisión de salir de Cúcuta. Al comienzo, partió para Bucaramanga con el anhelo de estudiar ingeniería química en la Universidad Industrial de Santander. Cumplido ese sueño, el destino lo llevó a Cartagena, Bogotá, Arauca y Coveñas. Después de tantas vueltas, terminó en Edmonton-Alberta (Canadá), donde reside.

En Cúcuta la juventud la vivió en San Eduardo. En esa época la ciudad era pausada y tranquila, visitada a diario por los venezolanos. “Disfrutábamos de paseos al río Zulia y de la piscina Olímpica, cerca del estadio General Santander”.

La comida criolla es algo que extraña a la distancia. Hace rato no prueba un plato de rampuches, ni disfruta de la parrillada que preparaban en el restaurante Chez Esteban, en la vía a San Antonio, ni de las delicias culinarias del restaurante La Mazorca, de su amigo German García y Familia.

No ha tenido la alegría de encontrarse con otros cucuteños. Solo ha conocido a una pareja. Edmonton es una ciudad de un millón de habitantes en la pradera canadiense. El clima depende de las cuatro estaciones (invierno, primavera, otoño y verano), a diferencia de Cúcuta, donde se pueden tener climas variados y el invierno es solo lluvia.

“Acá el invierno es nieve y temperatura extrema de menos 40 grados Celsius. En Canadá hasta hace poco tiempo la gente prefería vivir en casas donde gozan de paz y tranquilidad con el vecindario, porque el patio es respetado. Allí nadie entra si no es invitado. Algo que no sucede en Cúcuta, donde existe el riesgo diario de violación de la propiedad”.

Si pudiera se traería para adaptar en la capial de Norte de Santander la seguridad y el orden. Allá, los policías son profesionales preparados en las universidades, son diligentes y respetuosos, tienen tiempo de respuesta de cinco minutos a las llamadas de emergencia. “Acá, el robo es un delito grave, tanto para el que se roba un caldo de gallina, como para el que roba de miles de dólares”. El Gobierno ampara a los que no tienen techo y existe el banco de comida, donde la gente puede ir y llevar mercado para  el  mes cuando está sin trabajo.

Cúcuta no podría alcanzar el nivel de desarrollo de Edmonton, porque ha sufrido eternamente al planificar la economía con el pensamiento puesto en exportar a Venezuela. “Los resultados han sido dolorosos, porque Venezuela hace rato que dejó de ser aliada de Colombia y de sus productos  por razones políticas y por bajo poder adquisitivo de los venezolanos”.

El momento más difícil durante la estadía en Canadá lo sintió al llegar por el cambio cultural brusco que afrontó. “Uno llega y es muy difícil alquilar un apartamento o comprar un vehículo, porque no tiene historia crediticia. Hay que hacer mil y un trámites para lograrlo”. Entre los momentos felices vividos destacan  la oportunidad de hacerse ciudadano canadiense por el buen  comportamiento.

“Eso me he permitido viajar por todo el mundo en asuntos de trabajo sin trabas para obtener visa o permiso de trabajo. La costumbre de las empresas canadienses es manejar la economía global. No solo atienden el mercado local, sino el mercado internacional”.

Ha visitado a Colombia en tres oportunidades, al aprovechar los viajes al exterior. Ve todo tan diferente a lo que vive en Canadá que le da susto retornar a Cúcuta. “En Canadá piensan que los gobernantes de Colombia están influenciados por la mafia y no están lejos de la realidad. Los canadienses visitan las ciudades colombianas y dicen que las ven sucias y descuidadas”.

De Cúcuta no saben mucho, cuando les habla de la ciudad la asocian con la frontera con Venezuela y nada más. De algo que puede lamentarse es de no trasmitir el calor cucuteño. “No puedo usar la mamadera de gallo de Cúcuta, ni mucho pingo, ni mucho toche, porque por acá la gente por lo general es seria en el trato”.

El tiempo que estará por fuera de Cúcuta también lo tiene calculado,  y serán “varios calendarios más, porque aún no veo despejado el camino en Colombia. El ambiente es de confrontación y división política donde todos los colombianos no cabemos y no podemos vivir a gusto en el país de origen”.

Al regresar le gustaría ver a Cúcuta progresista. “Me cuentan que a pesar de la crisis hay algún progreso en infraestructura de puentes. Cúcuta requiere un cambio de política empresarial que se olvide de Venezuela y produzca para el mercado internacional”.

El comparativo entre los gobernantes de allá y los de acá lleva a mirar cómo en Canadá los gobernantes se dedican a cumplir los planes de gobierno y no a politiquear como en Colombia. “La Corte de Justicia juzga por igual a los ciudadanos que a los políticos, en Colombia la ley es para los de ruana”.

Para enterarse de lo que ocurre en Cúcuta lee laopinion.com sobre la vida cotidiana cucuteña, del desarrollo y de los nuevos emprendimientos. El distintivo con el que identifica es que “siempre he sido rojinegro- motilón”.

La nostalgia lo embarga al oír ‘Portón de la frontera’ o ‘Las brisas del Pamplonita’. Para no dejarse arrastrar de ese sentimiento en los tiempos libres visita sitios turísticos, como el parque de Banf, Jasper y el mar Pacífico en Vancouver-British Columbia. También, se conecta con los familiares cucuteños. La diferencia horaria son tan solo dos horas.

El momento en el que ha sentido mayor emoción al pensar en Cúcuta ocurrió cuando el Cúcuta Deportivo se coronó campeón de fútbol profesional colombiano y disputó la Copa Libertadores de América.

RAFAEL ANTONIO PABÓN

rafaelpabon58@hotmail.com

Foto: Álbum particular

 

Sobre Rafael Antonio Pabón

Rafael Antonio Pabón
Nací en Arboledas (Norte de Santander - Colombia), educado y formado como periodista en la Universidad de la Sabana (Bogotá), gustoso de leer crónicas y amante de escribir este género periodístico, docente en la Universidad de Pamplona (Colombia) y seguidor incansable del Cúcuta Deportivo.

Podría Interesarle

Miles de manifestantes tomaron las calles de Venezuela para manifestar su descontento con el gobierno. Las fuerzas de seguridad reprimieron la protesta con balas de goma y gas lacrimógeno. 
/ MERIDITH KOHUT para The New York Times

CRISIS EN VENEZUELA. La represión ya no encierra a los venezolanos en sus casas

CARACAS — En la víspera de la megamarcha convocada para el 19 de abril por …

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *


*

Sitio Web Optimizado y Diseñado por Red Jack Web Services - Jackson A. Gómez R..